La memoria y Serafín Holgado, víctima salmantina de la Matanza de Atocha

El pasado jueves se cumplieron 42 años de la mantaza de los abogados laboralistas de Atocha, ocurrida en Madrid. Entre los cinco asesinados se encontraba un salmantino, Serafín Holgado de Antonio, al que cada año se recuerda en el cementerio de la ciudad y, día a día, con una calle que está situada en el barrio de Pizarrales

 SERAFIN HOLGADO
SERAFIN HOLGADO

El pasado jueves se cumplieron 42 años de la mantaza de los abogados laboralistas de Atocha, ocurrida en Madrid. Entre los cinco asesinados se encontraba un salmantino, Serafín Holgado de Antonio, al que cada año se recuerda en el cementerio de la ciudad y, día a día, con una calle que está situada en el barrio de Pizarrales.

Coincidiendo con el trigésimo aniversario de su asesinato, el 24 de enero de 2007 y muy cerca del depósito de aguas del distrito salmantino se levantó un pequeño homenaje, en forma de monolito. En la piedra puede leerse: "Serafín Holgado de Antonio. Salmantino muerto en Madrid, en defensa de la libertad el 24 de enero de 1977. En su memoria y en nombre de la ciudad, el Ayuntamiento de Salamanca".

A la vez que Serafín Holgadoo también fueron asesinados otros cuatro compañeros del despacho de abogados de Comisiones Obreras, ubicado en el número 55 de la importante calle madrileña de Atocha. Sus
nombres eran Enrique Valdelvira, Luis Javier Benavides y Javier Sahuquillo, todos ellos abogados, y Ángel Rodríguez Leal, que se desempeñaba como administrativo. También resultaron gravemente hjeridos Manuel Sarabia Gil, Alejandro Ruiz-Huerta, Luis Ramos Pardo y Dolores González Ruiz. Se da la circunstancia que una de las abogadas del bufete, la actual alcaldesa de Madrid Manuela Carmena, no estaba en el despacho en el que se perpetraron los crímenes aquella fría noche.

El asesinato fue reivindicado por un comando de ultraderecha llamado Alianza Apostólica Anticomunista o Triple A. Pocos días después de la matanza, la Policía Armada comenzó las detenciones, todas ellas de personas cercanas al entorno de Falange Española. La Audiencia Nacional encontró culpable a 5 de los detenidos y les condenó a un total de 464 años de cárcel. Uno de los autores materiales de los asesinatos, José Fernández Cerrá, fue puesto en libertad tras cumplir 15 años de condena, mientras que el otro, Carlos
García Juliá, huyó aprovechando que le fue concedida la libertad condicional sólo 14 años después del múltiple asesinato y recientemente fue detenido en Brasil el pasado 5 de diciembre, encontrándose a la espera de extradición.

Vecino de Garrido, hijo de ferroviario

Serafín Holgado nació en Salamanca el 19 de abril de 1949 y sólo llevaba trabajando como abogado en prácticas en el despacho de Atocha tres meses el día que le asesinaron. Según se puede leer en la página web de la Asesoría Serafín Holgado, el letrado salmantino asesinado era hijo de Serafín, trabajador ya jubilado de RENFE, y de Pilar. Antes de trasladarse a la capital residía, junto a ellos y a sus dos hermanos, en Garrido y tenía una novia que era estudiante de Filología. La única asignatura que le quedaba por aprobar a Serafín Holgado para licenciarse en Derecho era Derecho Mercantil, y se sabe que estuvo trabajando en el Instituto de Ciencias de la Educación para costearse su carrera universitaria.

Holgado estaba afiliado al Partido Comunista de España, que aún permanecía en la clandestinidad ya que no fue legalizado por Adolfo Suárez hasta el 9 de abril de aquel mismo año 1977, en plena semana santa. Como recogieron los periódicos de Salamanca el día después de su asesinato, Serafín Holgado "era muy conocido en los medios universitarios salmantinos por su desinteresado trabajo en pro de la clase obrera y por la actividad desarrollada en favor de unas aspiraciones democráticas que en todo momento impulsaron su trabajo".

El féretro con los restos mortales de Holgado llegó a Salamanca a media tarde del 26 de enero de 1977 directamente desde el Instituto Anatómico Forense. El ataud fue velado durante la noche en la Capilla de la Universidad y al día siguiente se celebró una misa en la Catedral Vieja tras la cual fue enterrado en el cementerio de Salamanca.

El Real Decreto 38/2002, de 11 de enero, anunció la concesión a título póstumo de la Gran Cruz de la Orden de San Raimundo de Peñafort al abogado salmantino, a propuesta del ministro de Justicia y previa deliberación del Consejo de Ministros.  En la calle de los Abogados de Atocha, situada junto a la Gran Vía y ante la sede de CCOO en Salamanca, otra inscripción le recuerda con un verso del poeta francés Paul Éluard: "Si el eco de su voz se debilita, pereceremos".

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