Un nuevo pulmón verde con huertos urbanos transformará el entorno de la vía férrea
El proyecto cambiará la imagen de una parcela degradada de la calle de la Prensa en un parque público con paseos, zonas verdes y un tramo ciclista que unirá Garrido y Comuneros
El entorno de la estación de ferrocarril de Salamanca está más cerca de dejar atrás la imagen de solar degradado que ha arrastrado durante años. El proyecto previsto para la calle de la Prensa, entre la estación y el Túnel de la Televisión, plantea convertir ese espacio en un parque público con 128 huertos urbanos, paseos peatonales y un tramo de carril bici que completará la conexión entre los barrios Garrido y Comuneros. El presupuesto de licitación asciende a 1.198.369,95 euros y el plazo de ejecución de las obras se ha fijado en seis meses.
La actuación se integra en el proyecto de renaturalización de antiguas vías pecuarias de la estrategia urbana ‘CoNEcta Salamanca’, incluida a su vez en el Plan de Actuación Integrado ‘Europa transforma nuestros barrios’ para la convocatoria de fondos europeos EDIL 2025. El plan se centra en los barrios Garrido Norte y Sur, Chinchibarra, Estación y Salesas, un ámbito que reúne a 33.509 habitantes y que ha sido delimitado como zona de intervención urbana con características sociales, económicas, ambientales y urbanísticas propias.
La financiación del proyecto contará con apoyo europeo. La intervención está cofinanciada por la Unión Europea a través del Fondo Europeo de Desarrollo Regional, dentro del Programa Operativo Plurirregional del FEDER. En conjunto, ‘CoNEcta Salamanca’ dispondrá de un presupuesto total de 15.227.851 euros, de los que el 60% procederá de esos fondos europeos. El objetivo general del programa pasa por fomentar un desarrollo urbano más sostenible y reforzar la cohesión económica, social y territorial de la ciudad.
El elemento principal de la actuación será la creación de 128 huertos urbanos. Se distribuirán dentro de un espacio específico y vallado, reservado para los usuarios de las parcelas. Cada huerto tendrá una superficie aproximada de 30 metros cuadrados y habrá un arcón por cada dos parcelas para guardar aperos. El diseño prevé que todos tengan orientación sureste, una disposición pensada para favorecer el desarrollo de los cultivos. El recinto incluirá además zonas comunes de estancia con pérgolas y mesas de picnic, concebidas como puntos de encuentro y de intercambio de experiencias entre quienes utilicen estos espacios.
La futura instalación seguirá el modelo ya implantado en los huertos urbanos de la ribera del río Tormes, una referencia habitual en este tipo de actuaciones en la ciudad. En el nuevo parque habrá paseos peatonales exteriores realizados con materiales naturales y reciclados, además de zonas ajardinadas y áreas de descanso. La dotación incluirá 50 bancos, 50 árboles frutales, 2.000 plantas arbustivas con riego por goteo y 2.000 metros cuadrados de pradera naturalizada. También se instalarán alumbrado energéticamente eficiente, videovigilancia, baños públicos masculino, femenino y adaptado para personas con discapacidad, así como una oficina con almacén para la atención al ciudadano.
La experiencia de la ribera del Tormes sirve como referencia por su escala y por el uso que ha alcanzado con el paso del tiempo. Ese parque de huertos urbanos, compuesto por cerca de 700 parcelas en más de 100.000 metros cuadrados, ha contribuido a recuperar una zona degradada y a convertirla en uno de los grandes pulmones verdes de Salamanca. Dispone de 2.250 metros lineales de paseos, zonas estanciales y de descanso, bancos, merenderos y otros elementos de ocio. Esa trayectoria es la que sostiene ahora la apuesta por replicar, junto a la estación, una fórmula que combina recuperación ambiental y aprovechamiento social del espacio.
El proyecto no se limita a los huertos. Una de sus piezas destacadas será la construcción de 420 metros de carril bici, separado de las vías del tren mediante una malla de plantas arbustivas. Ese nuevo tramo discurrirá desde la estación de ferrocarril hasta el Túnel de la Televisión y permitirá cerrar la conexión ciclista entre Garrido y Comuneros, dando continuidad a otros trazados ya existentes en la ciudad.
La actuación encaja en una red ciclista más amplia que ha ido creciendo en los últimos años. Según la documentación municipal, Salamanca y su alfoz superan ya los 126 kilómetros de carril bici, conectando la ciudad con municipios como Aldeatejada, Cabrerizos, Carbajosa de la Sagrada, Santa Marta de Tormes, Villamayor de Armuña y Villares de la Reina, además de enlazar con puntos estratégicos como el complejo hospitalario, el campus universitario y las estaciones de tren y autobús. El nuevo trazado previsto junto a la estación aparece así como una pieza de cierre dentro de esa red de movilidad cotidiana.
Otra de las claves del proyecto es que no se plantea como una intervención aislada. El futuro parque enlazará con otras actuaciones previstas en el entorno ferroviario. Al otro lado de la vía férrea está proyectada la construcción de dos bosques y un parque con 96 huertos urbanos dentro del proyecto Raíles Verdes. A ello se sumará una nueva promoción de 33 viviendas públicas de alquiler con más de 200 plazas de garaje subterráneo junto al Túnel de la Televisión. Todo ello dibuja una operación más amplia en torno a la estación, en la que se combinan espacio público, movilidad, vivienda y zonas verdes.
La nota de prensa subraya además el valor añadido que han adquirido los huertos urbanos en Salamanca como herramienta de regeneración ambiental, paisajística y sociocultural. La experiencia acumulada en la ribera del Tormes apunta a que estos espacios no solo ayudan a recuperar suelos urbanos sin uso, sino que también favorecen hábitos saludables y actividades relacionadas con el medio ambiente. En ese sentido, el nuevo parque junto a la estación se plantea como una infraestructura verde, pero también como un espacio de convivencia y de uso cotidiano.
El cambio previsto, por tanto, va más allá de una simple urbanización. La intervención transformará un vacío degradado en un parque con función ambiental, social y de movilidad. Donde ahora hay un solar sin atractivo ni uso claro, el proyecto propone un espacio articulado por huertos, paseos, vegetación, equipamientos básicos y una conexión ciclista que coserá barrios históricamente separados por el trazado ferroviario. Si los plazos se cumplen, el entorno de la estación incorporará en medio año una nueva pieza urbana pensada para el día a día: cultivar, pasear, descansar y moverse de un barrio a otro sin salir del corredor verde que empieza a dibujarse en esta parte de Salamanca.
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