La polarización ideológica influye más que la educación en la reticencia hacia las vacunas infantiles

Las comunidades con una mayor polarización ideológica, en uno u otro extremo, son más reticentes hacia las vacunas infantiles, independientemente del nivel educativo, según una investigación en la que participa la Universidad Complutense de Madrid (UCM)

EP

0 Comentarios

Salamanca recibe esta semana 14.000 vacunas de Pfizer y 2.400 de AstraZeneca
Salamanca recibe esta semana 14.000 vacunas de Pfizer y 2.400 de AstraZeneca

Las comunidades con una mayor polarización ideológica, en uno u otro extremo, son más reticentes hacia las vacunas infantiles, independientemente del nivel educativo, según una investigación en la que participa la Universidad Complutense de Madrid (UCM).

"Se observa que los individuos culturalmente diversos tienen tendencia a acreditar y rechazar de manera selectiva la evidencia en patrones que reflejan las creencias que predominan en su grupo. La cuestión a la que se llega entonces es que no falta información, sino más bien puentes de diálogo sobre sus principales preocupaciones", explica Celia Díaz Catalán, investigadora del Departamento de Sociología: Métodos y Teoría de la UCM.

El trabajo, publicado en la revista 'British Journal of Psychology', aporta como novedad la identificación de seis perfiles de las "microcomunidades" reticentes, de mayor a menor grado. El primero se caracteriza por un alto nivel educativo situado a la izquierda ideológica, mientras que en el segundo grupo estarían los jóvenes con bajos niveles educativos y polarizados políticamente, especialmente a la derecha, pero también a la izquierda.

En mitad de la clasificación encontramos, dos grupos posicionados en el centro ideológico. Por un lado, mayores con bajos niveles educativos y, por otro, jóvenes en la media educativa. Por último, los perfiles 5 y 6 los forman mayores con nivel educativo modesto en el centro político y otro grupo con nivel educativo alto en el centro político, respectivamente.

Esta clasificación pretende ayudar a comunicadores, administraciones públicas y otros actores científicos a anticipar las posibles reticencias. "La información al público no puede ir dirigida en una única línea para conseguir el impacto deseado, hay que elaborar mejores informaciones, adaptándolo a los distintos colectivos, con códigos particulares y diferentes canales", señala Díaz Catalán.

NO EXTRAPOLABLE A LA COVID-19, PERO ÚTIL
Para llevar a cabo el estudio, se han realizado 5.200 entrevistas cara a cara en las diecisiete comunidades autónomas del país que tuvieron lugar antes de la pandemia de COVID-19. Este trabajo trata en exclusividad las vacunas infantiles, por lo que "no es directamente extrapolable a la situación actual", según los autores.

"Sin embargo, lo interesante es ver cómo funcionan las dinámicas que acompañan la reticencia vacunal para poder enfrentarse a ella en la situación que estamos viviendo. Muchas veces desde los medios se tiende a simplificar el debate y los motivos que sustentan el rechazo a las vacunas dificultando el diálogo y polarizando aún más posiciones contrarias", añade la socióloga de la UCM.

Este trabajo es fruto de los resultados de la última Encuesta de Percepción Social de la Ciencia y la Tecnología en España 2018, coordinada por la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología del Ministerio de Ciencia e Innovación, de la que se extrajo que todavía un 3,3 por ciento confía "poco" o "nada" en la utilidad para la salud y el bienestar general de la vacunación infantil. Además de la UCM, en este trabajo han participado la Universidad Autónoma de Madrid y la Escuela de Negocios de la Universidad de Queensland (Australia).


Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Destacados
Lo más leído