​Se reducen las agresiones a sanitarios en Salamanca pero siguen siendo “muchas”: “Es muy grave que se ataque a personas cuyo único objetivo es cuidar la salud”

En total, de enero a septiembre de 2019 se registraron 40 incidentes con 47 trabajadores afectados, lo que supone un 18,4% menos en comparación al mismo período del año anterior 

 Trabajadores sanitarios
Trabajadores sanitarios

Las agresiones a personal sanitario denunciadas en Salamanca se redujeron entre enero y septiembre de 2019 en comparación con el mismo período de año anterior, tal y como se ha constatado en el ‘Observatorio de la Comunidad de Castilla y León’, concretamente en la Sección de agresiones al personal de centros sanitarios.

El área de Salamanca ha sido una de las seis zonas de toda la Comunidad donde se han registrado menos incidentes en 2019 que en 2018, confirmándose así la tendencia positiva en este aspecto que se registraba desde años anteriores. En total, de enero a septiembre del pasado año hubo denunciados 40 incidentes, de los cuáles 29 sucedieron en Atención Especializada y 11 en Atención Primaria, y se vieron afectados 47 trabajadores.

Esto supone que haya, en comparación al mismo período de 2018, un 18,4% menos de incidentes, lo que supone un mejor porcentaje de reducción que en toda Castilla y León (un 12,4% menos). Pese a ello, desde la Consejería de Sanidad remarcan que siguen siendo “muchas”.

Es más, la consejera, Verónica Casado, explicaba en su momento que aunque las agresiones sólo alcanzan a un 1% de los profesionales, aproximadamente, considera "muy grave" que se produzca una agresión sobre personas cuyo único objetivo es cuidar la salud, por ello se continuará trabajando para disminuir y erradicar este tipo de conductas.

Por ello, se estudiará qué tipo de problemas influyen en las agresiones a profesionales, que actualmente no tienen patrón alguno, y extenderá el uso del botón de alarma a todas las áreas y centros de especialidades.

Una tendencia a la reducción en la Comunidad

La titular de Sanidad incidía en que las agresiones físicas han disminuido un 26,7% hasta el 30 de septiembre, cuando llegaron a 74 frente a las 101 del mismo periodo del año anterior, al igual que los incidentes, que también han bajado un 12,4%, de 395 a 346. En total se han registrado 434 agresiones, 360 verbales y 74 físicas.

La disminución de los incidentes se ha producido en seis zonas básicas de salud, concretamente en Zamora (-52,8 por ciento, se registraron 17 incidentes), León (-48,2%, 29 incidentes), Palencia (-35,7% y 18 casos), Valladolid Oeste (-25%, 30 incidentes), Salamanca (-18,4%, 40) y Burgos (-11,5%, 54 incidentes), mientras que permanecen igual en Segovia y Soria (20 incidentes en la primera y 14 en la segunda).

Más víctimas mujeres

Del total de profesionales agredidos, 306 eran mujeres y 87 hombres y, por categoría profesional, el mayor número de agresiones se produjo entre los médicos, con 150, seguido del personal de enfermería (139), técnicos en cuidados auxiliares de enfermería (61), celadores (nueve) y otro personal (34).

Los incidentes se han producido principalmente en los hospitales (249), seguidos de Atención Primaria (137) y Emergencias (6), pero ha llamado la atención sobre el hecho de que hayan aumentado en emergencias y urgencias. En los hospitales se ha producido un descenso del 5,7%, en Primaria del 23,3% y en emergencias aumentan un 20% (aunque en números absolutos supone pasar de cinco a seis).

Así, ante el incremento en algunas zonas o servicios concretos, la consejera adelantaba que preocupa y se quiere ver "claramente" los perfiles y si se repiten patrones, no sólo para contener estas conductas sino para prevenir, por ello ha abogado por ver dónde se producen, si es de manera sistemática y estudiar así dónde hay que actuar.

Por ello, apuntaba que hay que verlo desde varios puntos de vista, tanto del agresor, ya que muchas veces se producen en el área de psiquiatría, pero también desde el punto de vista de los profesionales y de la organización, de manera que se analice si puede influir la falta de profesionales en algunos lugares, lo que podría influir en las esperas, por ejemplo, como uno de los detonantes de una agresión.

Casado incidía en que las agresiones no sólo son físicas, sino también verbales y psicológicas y advertía de que cuando se produce una agresión se hace "mucho daño", afecta a todo el sistema y también a los pacientes que la presencian, por lo que se seguirá con el trabajo como las campañas informativas, de sensibilización, de información a los profesionales pero también en coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y con la Fiscalía.   

La consejera animaba a los profesionales a denunciar cuando se produzca una agresión, además de dar a conocer la situación porque, de lo contrario, no se puede atajar.

Extender el botón de alarma

Entre las herramientas con las que cuentan los profesionales está el botón de alarma, que si es muy accesible provoca que se active en muchas ocasiones por la curiosidad de la gente, pero que es muy útil porque avisa a todo el mundo de forma sonora pero también envía automáticamente un correo electrónico en el que se avisa de una situación de estas características.

La consejera explicaba que el botón de alarma está en Atención Primaria, algunos servicios hospitalarios y algunas emergencias pero la idea es su extensión a todas las áreas y centros de especialidades y que esté accesible desde el ordenador.

De cara a reducir las agresiones, Casado, además de analizar los factores que influyen en estas conductas y extender el botón de alarma, recogía una de las propuestas que se han realizado en el marco del Observatorio para hacer partícipe a la población, ya que la mayoría de las personas "tratan" y "cuidan" muy bien a los profesionales, pero se quiere contar con su ayuda.

CSIF considera que las agresiones al personal sanitario siguen siendo “muchas” y que la Junta debe continuar tomando medidas

La Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) considera que las agresiones producidas a profesionales de SACYL de Castilla y León, de enero a septiembre de 2019, “son muchas. Sigue siendo un problema serio, para el que la Administración tiene que poner soluciones, sin caer en la complacencia de que ese número se haya reducido un 10% -18,4% en Salamanca-” con respecto a ese mismo periodo en 2018.

CSIF recibió este dato, aportado en la reunión de la Sección de Agresiones al Personal de Centros Sanitarios del Observatorio de la Comunidad de Castilla y León, con una valoración “positiva”, aunque insiste en que “hay que seguir trabajando y poniendo medidas, para que los profesionales sanitarios no sean agredidos, en el ejercicio de su trabajo de la atención al paciente.

Que, de enero a septiembre de 2019, un total de 150 médicos, 139 enfermeras o 61 TCAEs hayan sufrido agresiones en Castilla y León, “es una mala noticia”, apunta el responsable de Acción Sindical del sector de Sanidad de CSIF Castilla y León, Javier Hernando. “Seguimos denunciando estos hechos, que tienen que erradicarse de los centros de salud y de los hospitales”, ha añadido.

Entre el total de agredidos en la Comunidad, en el periodo de los nueve primeros meses de este año, 306 han sido mujeres (el 78%) y 87 hombres (22%). Sin embargo, se saca una conclusión curiosa. Si se tiene en cuenta el número de trabajadores según sexo, en un sector en el que trabajan más mujeres, la estadística dice que -por primera vez- porcentualmente han recibido más agresiones los varones, con un 1,12% de los que trabajan, frente al 1,10% de las mujeres.

Para CSIF, “esta circunstancia se debe, seguramente, a que el varón denuncia más que la mujer, ya que ésta por miedo, u otras razones, no denuncia”. Así lo cree Hernando, que afirma que “no se comunican todas las agresiones e incidentes que se producen en los centros sanitarios, por lo que las agresiones verbales o físicas serán más”.

Por ello, el presidente del sector autonómico de Sanidad de CSIF Castilla y León, Juan Carlos Gutiérrez-Rodilla, remarca que hay que poner en marcha más medidas para evitar las agresiones, como las que apunta el propio Ministerio de Sanidad, que son la creación de un Sistema de Información de Agresiones del Sistema Nacional de Salud, establecer protocolos adecuados contras las agresiones, la aplicación de un baremo indemnizatorio por los daños y perjuicios causados, o dar más mayor seguridad jurídica a los profesionales y a los pacientes.

Los datos del Observatorio de Castilla y León, sobre agresiones en el ámbito sanitario, indican que de enero a septiembre de 2019 se han producido 346 incidencias en los centros de salud y hospitales de la Comunidad, con 393 profesionales agredidos (de manera verbal o física). Estos datos, con la comparativa de 2018, suponen una reducción del 12,4% en el número de incidentes (al pasar de 395 a 346), y una disminución del 10% en cuanto a los agredidos (que han bajado de 437 a 393).

En cuanto a los incidentes, en la variación de este periodo de enero a septiembre entre 2018 y 2019, en el Área del Bierzo han aumentado un 68,8% (de 16 a 27), en el Área Valladolid Este un 36,6% (de 41 a 56), en Ávila un 20% (de 29 a 35), en Emergencias un 20% (de 5 a 6), o Segovia y Soria se han quedado igual, con 20 y 14 incidentes, respectivamente. Por el contrario, los incidentes han descendido un -52,8% en Zamora (de 36 a 17), un -48,2% en León (de 56 a 29), un -35,7% en Palencia (28 a 18), -un 25% en Valladolid Oeste (de 40 a 30), un -18,4% en Salamanca (49 a 40), y un -11,5% en Burgos (61 a 54)

Respecto al número de profesionales agredidos, conforme a los últimos datos del Observatorio, de enero a septiembre de 2019, en Ávila ha habido 38 trabajadores agredidos, en Burgos 58, en León 31, en El Bierzo 35, en Palencia 18, en Salamanca 47, en Segovia 22, en Soria 16, en Valladolid Este 65, en Valladolid Oeste 40, en Zamora 17 y en Emergencias 6.

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