Salamanca, cuna de un nuevo y pionero proyecto de investigación contra el cáncer más agresivo

La empresa de investigación, liderada por Mariano Barbacid, estará instalada en el Parque Científico de la USAL y contará con financiación de la Junta

Salamanca, cuna de un nuevo y pionero proyecto de investigación contra el cáncer más agresivo
Salamanca, cuna de un nuevo y pionero proyecto de investigación contra el cáncer más agresivo

Arriesgada y decidida apuesta por la investigación contra el cáncer en Salamanca. En la Delegación Territorial de la Junta ha sido presentado este lunes, 5 de abril, un nuevo proyecto en el ámbito de la investigación oncológica en el que se tratará de desarrollar un fármaco selectivo y eficaz que luche contra los tumores más agresivos.

Así lo ha detallado el doctor Mariano Barbacid, bioquímico español que se encuentra entre los más prestigiosos en lo que a investigación oncológica se refiere y que lidera la parte científica de la empresa Krasko Research, que se instalará en el Parque Científico de la Universidad de Salamanca con el objetivo anteriormente mencionado, el del desarrollo de un fármaco selectivo y eficaz contra los tumores desarrollados por las mutaciones del oncogén K-RAS.

Este oncogén supone el 20% de todos los tumores humanos, incluyendo los más malignos, como son los cánceres de pulmón o de páncreas, tal y como ha señalado Barbacid. Por ello, esta investigación se antoja como crucial, ya que es “uno de los retos más complicados de la oncología”.

La gran novedad de este proyecto es que será un ejemplo más de la colaboración público-privada. Si bien la investigación y el desarrollo correrá de manos de la empresa Krasko Research, la financiación vendrá, en su gran mayoría, de la mano de la Junta de Castilla y León. En concreto, 1,9 millones de euros de los tres que necesitarán los investigadores en los próximos tres años (el 65% del total).

Asimismo, la empresa se instalará en el Parque Científico de la USAL, en Villamayor, y colaborará tanto con el Centro de Investigación del Cáncer (CIC) -con cuyos máximos responsables, Xosé Bustelo y Eugenio Santos, el doctor Barbacid tiene una relación más que estrecha- como con el Instituto de Biología Funcional y Genómica (IBFG).

“Este apoyo no me ha pillado por sorpresa, ya que Mañueco, cuando era alcalde de Salamanca, ya me propuso participar como consejero en un programa inédito de apoyo a cinco investigadores jóvenes y del que debería aprender el Gobierno de la nación”, ha apuntado Barbacid, haciendo así mención a su relación anterior con la ciudad salmantina y que, a buen seguro, ha sido un factor clave para que la empresa que ahora lidera científicamente llegue a la provincia.

Este apoyo ahora se mantiene “y financia proyectos más ambiciosos si cabe”, ha proseguido el bioquímico, quien ha confesado que lleva “más de 30 años” esperando el momento de diseñar una terapia contra los tumores inducidos por el oncogén K-RAS, que se aisló por parte del profesor Eugenio Santos (director del CIC) en 1981.

Sin fecha límite para el desarrollo del fármaco pero con la vista puesta en la próxima década

Ahora, la empresa Krasko puede empezar a investigar en el desarrollo del fármaco gracias a las técnicas que han ido surgiendo en los últimos años. Pese a sus limitados recursos, Mariano Barbacid ha mostrado su confianza que este sea otro ejemplo de una lucha de David contra Goliat (siendo este las grandes empresas farmacéuticas) que “ya sabemos cómo acabó.

Si bien la empresa ya cuenta con un primer químico, el doctor Enol López, de Gijón y que se instalará en Salamanca, en los próximos días, y gracias al apoyo decidido “y arriesgado” de la Junta, en los próximos días irán incorporándose nuevos científicos a la empresa. Estos serán químicos en un principio, puesto que tendrán que desarrollar una síntesis química de un fármaco que luche de manera selectiva contra estos tumores que, a su vez, deberá contar una guía y una supervisión desde el punto de vista biológico. En total, y por el momento, unos cuatro o cinco químicos que estarán instalados en la provincia charra.

“Más adelante, si todo va bien, incluiremos oncólogos clínicos, una vez los compuestos sintetizados puedan pasar a ensayos clínicos”, ha precisado el doctor Barbacid, quien también ha mostrado su confianza en poder utilizar los laboratorios de la Universidad de Salamanca así como con el trabajo de los investigadores del Estudio universitario y sus institutos asociados.

Barbacid no ha podido garantizar el éxito de la investigación, algo de lo que ha querido avisar de antemano, si bien ha resaltado que, gracias al apoyo de la Junta y de la USAL, harán “todo lo posible” para encontrar una cura contra los cánceres malignos “que, hasta ahora, no tienen tratamientos eficaces”.

Sea como fuere, Salamanca se colocará “en el epicentro de la oncología” gracias a este proyecto que, además, servirá para retener y atraer talento a la provincia charra. De hecho, si bien no tiene un plazo establecido, lo cierto que es el tiempo récord de desarrollo de un fármaco de características similares fue de ocho años. “Calculo que podemos igualarlo si todo sale bien, pero los ensayos clínicos llevan su tiempo y no se pueden acelerar”, ha aclarado el bioquímico, quien ha añadido que espera iniciarlos dentro de cinco años.

Respecto al millón que falta para la financiación de la investigación durante los próximos tres años -la Junta pone casi dos y el proyecto está presupuestado con tres-, saldrá “de los inversores de Krasko”, ha concretado Barbacid, quien ha recordado que en la ciencia hay que ir “poco a poco” y que esta investigación no hubiera sido posible hace tres años, mientras que ahora sí lo es, por lo que guarda la esperanza de que todo avance a la perfección.

“No sabemos si dentro de tres años vamos a tener un éxito tremendo y contaremos con muchos inversores o le tendré que decir a Mañueco que muchas gracias por su ayuda pero que hemos fracasado. En ciencia no hay garantías, sólo conocimiento y resultados robustos y reproductibles. Y ganas de trabajar”, ha sentenciado Barbacid.

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“La historia de Salamanca está repleta de apuestas arriesgadas”

Por su parte, Alfonso Fernández Mañueco, incidió en que es un proyecto en el que se lleva tiempo trabajando y del que “nos podremos sentir orgullosos cuando vaya pasando el tiempo”, ya que es una apuesta decidida por la investigación, uno de los ejes principales de su programa de Gobierno. Pero esta apuesta es “modernizar Castilla y León y situarnos en los puestos de cabeza hacia esa nueva sociedad del conocimiento”.

Además, Mañueco recordó que “la historia de Salamanca está repleta de apuestas arriesgadas” como esta, que a buen seguro será exitosa, puesto que además de contribuir a la protección de las personas y de su salud, gracias al futuro desarrollo de un fármaco contra el cáncer, supondrá la atracción y retención del talento y la creación de un motor de futuro, tanto económico como social.

Igualmente, y al ser un proyecto “superambicioso”, el Mañueco aseguró que esta investigación tendrá garantizada una vez pasen estos tres años la financiación siempre y cuando los responsables científicos, con Barbacid a la cabeza, consideren que pueden seguir tratando de descubrir fármacos que puedan vencer al cáncer. “Es una apuesta con clara vocación de futuro, y las apuestas arriesgadas no se ven en meses o días, sino tal vez en años o lustros”, ha proseguido.

El presidente de la Junta de Castilla y León destacó también la colaboración con la USAL y la transferencia de conocimiento que esto supondrá, aunándose así uno de los activos más importantes de la provincia charra -junto a todos sus institutos y centros asociados- con un proyecto clave de investigación oncológica.

Mañueco, quien aprovechó para indicar que la Comunidad tiene una incidencia más baja que la media nacional en cuanto a tumores se refiere, resaltó que la pandemia del COVID-19 ha mostrado la importancia que tiene la investigación base para mejorar los sistemas de salud, especialmente para proteger a las personas más vulnerables, y que plantar cara a una enfermedad que cada año arrebata miles de vidas en Castilla y León y en España es “una gran noticia”.

La investigación oncológica es “una de las potencias de la USAL”

También consideró como buena noticia la llegada de esta empresa el rector de la Universidad de Salamanca, Ricardo Rivero, quien afirmó que esta colaboración público-privada tiene un objetivo prioritario y único: la protección de la salud.

Alabando la ciencia por el desarrollo “en tiempo récord” de unas vacunas contra el COVID-19 que nos hacen ver la luz al final del túnel, el rector añadió que la investigación oncológica es “una de las potencias de la USAL”, tanto a través del CIC como del IBFG, y concretó que Salamanca “lo tiene todo” para ser punta de lanza en las investigaciones que desarrollen fármacos para curar una de las enfermedades más graves, como son los tumores.

Asimismo, la llegada de Krasko Research supondrán oportunidades tanto para Salamanca como para la USAL y los jóvenes que estudian en sus facultades. El rector no descartó que en el futuro se puedan firmar convenios de prácticas para que “los y las jóvenes que vienen al Estudio salmantino puedan desarrollar su futuro profesional en las líneas que están formándose”. Y es que la creación de empleo de calidad y de investigación asociada a la industria farmacéutica “es el germen de este proyecto”.

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Colaboraciones con centros de la USAL y la elección de Salamanca para su desarrollo, otros puntos explicados

En la rueda de prensa también se trataron otros puntos que afectan al proyecto del Krasko Research. El primero es la colaboración con centros de la USAL como el CIC o el IBFG, algo que el rector dio por segura aunque las mismas “tienen que emprenderse”, ya que “hay grupos de investigación cuyo trabajo coincide perfectamente con el que se va a iniciar y que además son de las líneas más potentes de la USAL).

Pero el profesor Barbacid fue más allá y explicó que, aunque no se haya firmado un papel, esta colaboración existirá. Sobre el CIC, el doctor no tuvo más que buenas palabras para Eugenio Santos y Xosé Bustelo porque “son parte de mi vida” y destacó que tienen una “interacción de familia. No necesitamos ni relación institucional”; respecto al IBFG, también apuntó que tiene buena relación con la catedrática Eva María Martín del Valle y con Joaquín Rodríguez Durán, por lo que no habrá obstáculos. Además, añadió que “estamos abiertos a colaborar con todos aquellos que estén interesados, porque el mundo de la ciencia es muy abierto y global”.

Por otra parte, sobre un posible mosqueo del CIC por falta de financiación, el bioquímico valoró como poco probable esto, ya que lo importante es “invertir en conocimiento” y no tener en cuenta si el dinero se destina a un centro o a otro cuando estos están relacionados. No obstante, Mañueco recogió el guante y aseguró que el mismo se sentará, personalmente, a charlar con los responsables del CIC para aumentar su financiación.

Sobre la elección de Salamanca para el desarrollo de este proyecto, Mañueco explicó que en cuando le fue presentado, no dudó “ni personalmente ni como presidente de la Junta”. Y es que además encajaba en la línea del Instituto para la Competitividad Empresarial (ICE), a través del cual se financiará. Las relaciones de Barbacid con la ciudad de Salamanca y con la USAL hicieron el resto, lo que permitirá situar a la provincia charra “en el mundo más avanzado de la lucha contra el cáncer”.

Por otra parte, Barbacid apuntó que le gustaría que en España sucediese como en el mundo anglosajón, donde cerca del 50% de la investigación en ciencia está sufragada por pequeñas (o grandes) donaciones a título personal. “Aquí hay fundaciones u ONGs pero todavía no es lo mismo”, indicó, opinando que, cuando vayan avanzando, seguro lograrán captar una mayor inversión privada porque “el cáncer nos puede atacar a todos”.

Por último, en cuanto a la investigación contra el cáncer, Barbacid detalló que ellos no se han visto tan afectados por la pandemia, sino que donde de verdad se ha creado el problema ha sido en el diagnóstico de la enfermedad por falta de recursos humanos, destinados a la lucha contra el COVID-19.

“Los diagnósticos de cáncer no van a la misma velocidad que antes, y hay que tener en cuenta que un cáncer que no se ha expandido y que se detecta a tiempo es curable gracias a la cirugía”, añadió, mostrando su deseo porque se liberen sanitarios puedan retomarse estos diagnósticos.

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