Salamanca irrumpe en el primer golpe de la UCO en la nueva serie de Amazon Prime Video
La operación Fenicio-Diábolo sitúa a la provincia en el epicentro de un gran golpe al blanqueo de capitales, con la caída de dos organizaciones criminales y la incautación de una fortuna en oro, efectivo y joyas
Salamanca irrumpe con fuerza en el primer episodio de la nueva serie sobre la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. La provincia se convierte en uno de los escenarios clave de la operación Fenicio-Diábolo, una de las mayores investigaciones contra el blanqueo de capitales desarrolladas en España en los últimos años.
Desde el arranque del capítulo, la trama deja claro el alcance de la investigación: una operación coordinada de forma simultánea en varias provincias, entre ellas Salamanca, que permitió destapar una compleja red criminal dedicada a transformar grandes cantidades de dinero ilícito en fondos aparentemente legales a través del comercio de metales preciosos.
A lo largo del episodio, los investigadores destacan el papel fundamental de la denominada “rama de Salamanca”, convertida en uno de los engranajes clave de la organización criminal. Según explican, varios miembros asentados en la provincia realizaban desplazamientos casi diarios de más de mil kilómetros hasta Córdoba, transportando importantes sumas de dinero en efectivo.
Ese dinero se empleaba en la compra de joyas y metales preciosos que, tras ser fundidos y certificados, regresaban al mercado como material aparentemente legal, ocultando su verdadero origen. Uno de los momentos más relevantes de la investigación se produce con la interceptación de integrantes de esta rama salmantina y la incautación de más de 80.000 euros ocultos en un doble fondo, un golpe que supuso un punto de inflexión y puso en alerta a los cabecillas de la red.
Las conversaciones intervenidas, algunas de ellas reproducidas en la serie, confirman la conexión directa entre Salamanca y el núcleo principal de la organización asentado en Córdoba.
El oro como eje del blanqueo
La operación Fenicio-Diábolo permitió destapar dos organizaciones criminales perfectamente coordinadas: una dedicada a generar grandes cantidades de dinero de origen ilícito y otra especializada en su posterior blanqueo. El nexo entre ambas era el oro, utilizado como herramienta para transformar efectivo negro en fondos con apariencia legal.
Según detalla el episodio, la red llegó a mover hasta medio millón de euros diarios, con una capacidad de blanqueo estimada en torno a los 100 millones de euros durante el periodo investigado. El dispositivo policial movilizó a más de 300 agentes y culminó con 24 registros simultáneos.
El balance final incluye la intervención de más de 623.000 euros en efectivo, más de siete kilos de oro, 13 kilos de plata y joyas pendientes de tasación por un valor superior a los 600.000 euros. En total, fueron desarticuladas dos organizaciones criminales y detenidas 20 personas, siete de las cuales ingresaron en prisión provisional sin fianza.
Una estructura compleja y ramificada
La investigación, iniciada en abril de 2024, se saldó con 19 detenidos, seis investigados y la imputación de ocho empresas, todas ellas radicadas en Córdoba.
El entramado operaba desde una oficina en la capital cordobesa, desde donde se coordinaba la operativa de blanqueo. Además, contaba con ramificaciones en Madrid, la capital charra y Zamora, que se encargaban de transportar el dinero en efectivo y adquirir oro de procedencia irregular en distintos puntos del país.
Posteriormente, ese oro era vendido a empresas del Parque Joyero de Córdoba, que lo reintroducían en el circuito legal. Para ello, la red utilizaba empresas pantalla gestionadas por testaferros, con el objetivo de simular operaciones comerciales legales y realizar transferencias bancarias con apariencia de normalidad.
También te puede interesar
Lo último