Salamanca, entre las provincias con más maternidad tardía: las madres de 40 años superan a las menores de 25
En 2025, el 12,3 % de los nacimientos en Salamanca fueron de mujeres de 40 años o más, mientras que las madres menores de 25 años apenas representaron el 7,6 % del total
La crisis demográfica en Salamanca sigue agudizándose, no solo por el desequilibrio entre muertes y nacimientos, sino por un drástico retraso en la edad de la maternidad. Según los últimos datos del INE correspondientes a 2025, la provincia charra presenta una de las tasas más altas de madres "veteranas": el 12,3 % de los nacimientos en Salamanca fueron de mujeres de 40 años o más, mientras que las madres menores de 25 años apenas representaron el 7,6 % del total.
Esta tendencia sitúa a Salamanca como la segunda provincia de Castilla y León con mayor porcentaje de maternidad tardía, solo por detrás de Zamora, y por encima de la media nacional (10,4 %). En contraste, las madres jóvenes son cada vez menos frecuentes, siendo Salamanca una de las provincias con menor tasa de progenitoras menores de 25 años en toda la región.
El retraso de la maternidad, que en la Comunidad ya se sitúa en los 32 años de media para el primer hijo (seis años más tarde que hace cuatro décadas), responde a factores que van más allá de lo biológico.
Eduardo González, profesor de Ciencias Sociales en la UEMC, destaca el condicionante económico como factor clave. "Ser madre nos condiciona de por vida y eso obliga a contar con un sustento económico suficiente", explica. A su juicio, la precariedad laboral y el difícil acceso a la vivienda provocan una emancipación tardía: "No puedes proyectar un plan de vida a los 25 años porque, a esa edad, muchos jóvenes están aún en formación".
En la misma línea, Ainoa Acebes, presidenta del Consejo de la Juventud de Castilla y León, denuncia que no es una cuestión cultural, sino de "condiciones materiales de vida". Para Acebes, los bajos salarios y la alta temporalidad fuerzan a la juventud a posponer la familia "no por falta de voluntad, sino por falta de condiciones".
Más allá de la economía, el experto Eduardo González señala un cambio de mentalidad. Hace 40 años, la familia era la institución central; hoy, según el docente, ha quedado en segundo plano: "Ya no es indispensable ser madre".
González también apunta a la aparición de una "segunda juventud" a los 40 años. "La adultez se ha reducido a costa de la juventud", sostiene, relacionándolo con una tendencia al individualismo y al disfrute de una vida independiente frente a las cargas que supone una pareja o un hijo a edades tempranas.
La situación de Salamanca se enmarca en una Castilla y León que muere a mayor ritmo del que nace. En 2025, la Comunidad registró 16.317 muertes más que nacimientos, el segundo peor saldo vegetativo de España, solo superado por Galicia.
Pese a que los nacimientos crecieron ligeramente (un 0,8 %) gracias al aporte de la población inmigrante, el sistema se enfrenta al límite de la fertilidad: el 43 % de las madres en la región ya superan los 35 años, edad a partir de la cual las posibilidades de embarazo disminuyen significativamente.
También te puede interesar