Salamanca registra los datos de siniestralidad por animales más bajos de Castilla y León en una década de repunte autonómico

Las carreteras de la provincia de Salamanca se sitúan como las más seguras de toda Castilla y León en lo que respecta a colisiones provocadas por fauna silvestre, a pesar del preocupante incremento de este tipo de siniestros en todo el territorio autonómico. Según un informe de la Dirección General de Tráfico al que ha tenido acceso la agencia Ical, Salamanca contabilizó un total de 648 accidentes de este tipo durante 2024, una cifra que la sitúa en el extremo opuesto a provincias como Burgos (2.350) o León (2.179).

Completan la lista Soria con 1.475, Zamora con 1.344 y Segovia con 1.329. En la zona media de la tabla se sitúan Palencia con 1.115, Valladolid con 1.113 incidentes y Ávila con 739, lo que resalta la excepcionalidad del caso salmantino.

Este dato positivo para la provincia charra se produce en un contexto de crisis de seguridad vial en el resto de la Comunidad, donde los accidentes provocados por animales casi se han duplicado en la última década. A nivel de de Castilla y León, la cifra de siniestros ha pasado de los 6.622 contabilizados en 2015 a los 12.292 registrados en 2024. Esta tendencia coloca a las vías castellanas y leonesas en una posición crítica, ya que concentran por sí solas el 34 por ciento de todos los accidentes de este tipo que se producen en España.

Accidentes con implicación de animales en vías interurbanas
Accidentes con implicación de animales en vías interurbanas | Ical

Desde la Federación de Caza de Castilla y León, su presidente Santiago Iturmendi ha señalado que detrás de este incremento generalizado existe una falta de medidas preventivas por parte de las administraciones. Iturmendi sostiene que los puntos negros son conocidos por la Dirección General de Tráfico, ya que especies como los jabalíes suelen cruzar por los mismos lugares y horarios, pero denuncia que la señalización es insuficiente. Entre las soluciones propuestas destaca la necesidad de aumentar la presión cinegética sobre el jabalí, el corzo y el ciervo, así como la instalación de pasos elevados para la fauna, una infraestructura común en el resto de Europa pero poco extendida en España. Además, advirtió sobre el riesgo sanitario, ya que una población excesiva de fauna salvaje podría facilitar brotes de enfermedades como la peste porcina.

Por su parte, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, vincula este aumento exponencial de la siniestralidad a un cambio legal introducido en el año 2006. Desde esa fecha, la responsabilidad de los accidentes con animales de caza recae íntegramente en el conductor, lo que según Arnaldo ha provocado que ni los propietarios de los terrenos ni las administraciones adopten las medidas preventivas necesarias al no tener que afrontar las indemnizaciones. Esta organización reclama campañas de divulgación más intensas para informar a los usuarios sobre los tramos de mayor riesgo, considerando que se trata de un problema de seguridad de primera magnitud.

A nivel de infraestructuras específicas, el informe de la Dirección General de Tráfico subraya que nueve de las veinte carreteras más peligrosas de España por este motivo se encuentran en Castilla y León, destacando tramos en Segovia, Valladolid y Burgos. Afortunadamente, Salamanca no figura en este listado de los tramos más críticos ni en la relación de los kilómetros que concentran mayor peligrosidad, lo que confirma que, aunque el riesgo existe en toda la meseta, la incidencia en el campo charro es significativamente menor que en el resto de la comunidad.

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