Salamanca se salda con 122 muertes atribuibles a las temperaturas en 2025: fallecen más personas por frío que por calor
El Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria del Ministerio de Sanidad ha medido durante el pasado año el número de personas que han muerto el pasado año a casa de las bajas o altas temperaturas
Las temperaturas, año a año, siguen causando estragos entre la población. Según ha expuesto durante 2025 el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria del Ministerio de Sanidad del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III, decenas de personas han fallecido a causa del calor y del frío en la provincia de Salamanca.
Como es lógico, dependiendo de los meses, los fallecimientos aumentan de manera excesiva, con algunos donde se ha podido apreciar que no ha habido muertes atribuibles a las temperaturas, y con otros que cambian por completo el parecer anual.
Primeramente habría que destacar las diferentes épocas del año, realizando un primer conteo del invierno de 2024 y 2025; la primavera, verano, otoño de 2025; y el invierno del pasado año 2025 y 2026.
En la primera de ellas hubo un total de 43 muertes atribuibles al frío, en la primavera de 2025 no se contabilizó ninguna muerte, en el verano de 2025 hubo un gran aumento de 54 personas fallecidas por el calor, en otoño de 2025 un total de 12 y en la actual época invernal, el frío se ha llevado por delante 19 vidas.
Con estos datos, se deja entrever que el frío y las enfermedades respiratorias son la principal causa de muerte que se puede atribuir a las temperaturas, con 76 muertes por frío y 54 por calor.
Y es que el frío y el calor sigue provocando que salmantinos y salmantinas tengan que acudir al hospital, y no directamente por este motivo, sino que en el caso del frío se debilitan las defensas, como por ejemplo el resecarse las mucosas nasales, facilitando la transmisión de virus como los resfriados, virus, bronquiolitis o Covid-19.
En el caso del calor, se empeoran también enfermedades preexistentes, causando en muchas ocasiones deshidratación severa y daños en órganos vitales como el cerebro, el hígado o los riñones.
En lo que respecta a los meses del año, únicamente ha habido cuatro meses en los que el calor y el frío no ha causado estragos: abril, mayo, septiembre y octubre, con cero fallecimientos registrados.
El mes en el que más muertes se han producido ha sido el octavo del año, agosto, con 39 muertes producidas por las altas temperaturas y más en una de las épocas del año más calurosas que se recuerdan en la capital del Tormes y en toda su provincia.
El segundo mes del año ha sido enero con 25 muertes, por el frío, además de diciembre y noviembre con 13 y 12, respectivamente. Después julio con 12 muertos y por último junio con únicamente 3 muertes, siendo este último el comienzo del calor y el que marca la época estival en relación a las muertes atribuibles a las temperaturas.
Como conclusión, las temperaturas más extremas en la provincia siguen siendo un factor de riesgo importante para la mortalidad, siendo, al final, un fenómeno que ocurre de manera recurrente y estacional.
Eso sí, a pesar de que los meses de calor son únicamente tres, concentran los picos más intensos en cuanto a mortalidad, evidenciando así la gravedad de las olas de calor y la repercusión en la población. Las estaciones intermedias, además, sirven como cierto periodo de alivio.
Por último, cabe destacar que existe un reto sanitario de cara al futuro, reforzando las medidas de seguridad en personas mayores y enfermos crónicos en los que el frío y el calor pueden llegar a causar estragos más graves con resultados fatales.
También te puede interesar
Lo último