Desde Salamanca hacia Ucrania, cuatro años de apoyo constante: "Seguimos enviando medicamentos y ayuda económica"
Cuatro años después del inicio de la guerra, la comunidad ucraniana en Salamanca continúa volcada en la ayuda humanitaria, una labor impulsada por la Asociación de Ucranianos y su presidenta, Yulia Shemelyak, que insiste en que "Ucrania no está sola"
Yulia Shemelyak, presidenta de la Asociación de Ucranianos de Salamanca, llegó a la ciudad antes del inicio de la guerra y lleva cerca de diez años residiendo en España. Desde hace cuatro años está al frente de la Asociación. Este martes 24 de febrero se cumplen cuatro años del comienzo del conflicto en Ucrania, una fecha que, según explica, sigue muy presente para toda la comunidad.
Desde Salamanca continúan organizando ayuda humanitaria de forma constante. “Intentamos seguir ayudando a la gente que está en Ucrania”, explica. Cada mes preparan envíos con productos de primera necesidad, especialmente medicamentos, que siguen siendo muy necesarios. También recogen alimentos y ropa, aunque actualmente lo más urgente es el material sanitario y la ayuda económica directa para las familias afectadas, especialmente ante la intensificación de los bombardeos en distintas zonas del país.
Shemelyak subraya que los ataques no se concentran en una sola zona. “Bombardean hospitales, edificios donde vive la gente, guarderías…”, relata. Muchas personas han perdido sus viviendas y se han quedado sin recursos. A esta situación se suma un invierno especialmente duro, con temperaturas que han alcanzado casi los veinte grados bajo cero. Los cortes de electricidad, agua y calefacción son frecuentes. En varias ciudades se han instalado carpas con generadores para que la población pueda calentarse, cargar el teléfono móvil o recibir algo de comida caliente. Incluso quienes conservan sus viviendas a veces no pueden permanecer en ellas debido al frío extremo.
En cuanto al número de ucranianos en Salamanca, reconoce que es difícil ofrecer una cifra exacta. Calcula que en la capital pueden residir en torno a 200 personas, aunque el número varía si se incluyen municipios cercanos como Santa Marta o Carbajosa. Algunas personas han regresado a Ucrania y otras mantienen su documentación en España aunque ya no viven en la ciudad.
La Asociación no dispone de una sede propia, pero desarrolla la mayor parte de sus actividades en el Centro Cultural de Vistahermosa. Aunque no es una entidad muy numerosa, colabora con otras entidades y con el Ayuntamiento de Salamanca para organizar actos solidarios y culturales.
Además de la ayuda humanitaria, promueven actividades culturales para mantener vivas las tradiciones ucranianas. “Echamos mucho de menos nuestras costumbres”, reconoce. Por eso organizan encuentros en los que celebran fiestas tradicionales y comparten gastronomía y cultura.
Además, apoyan a quienes están aprendiendo el idioma o tramitando la homologación de títulos académicos. Orientan en cuestiones administrativas, renovaciones de residencia y gestiones sanitarias. Aunque trabajan como voluntarios, intentan acompañar y resolver dudas en la medida de sus posibilidades. Cuentan igualmente con un programa de radio quincenal en colaboración con Radio USAL, donde difunden aspectos culturales, literarios y sociales de Ucrania, con lecturas en ambos idiomas. Han impulsado también un grupo de apoyo para mujeres, ya que la mayoría de las personas que salieron del país al inicio de la guerra fueron mujeres con hijos, que necesitan respaldo emocional y social.
También prestan apoyo práctico a quienes están adaptándose a la vida en España. Colaboran con la Escuela Oficial de Idiomas, ayudan a costear clases y orientan en los trámites administrativos. Muchas personas deben renovar cada año sus tarjetas de residencia, homologar títulos universitarios o resolver cuestiones relacionadas con la sanidad. Aunque todos son voluntarios y no profesionales especializados, intentan acompañar y asesorar en todo lo que pueden, detalla Yulia Shemelyak.
Sobre la evolución de las familias que llegaron a Salamanca al comienzo del conflicto, Shemelyak señala que muchas han logrado estabilizarse. La mayoría ya trabaja y algunas están en proceso de homologar sus títulos para poder ejercer en su ámbito profesional.
La presidenta de la Asociación de Ucranianos de Salamanca recuerda con especial emoción la respuesta solidaria de la sociedad salmantina en los primeros días de la guerra. Según manifiesta, dos días después del 24 de febrero comenzaron a recoger ayuda entre amigos y conocidos. La movilización fue tan grande que necesitaron una nave para almacenar todo el material y lograron enviar más de trece camiones cargados con comida, medicinas y ropa hacia Ucrania. “Ese apoyo no lo vamos a olvidar nunca”, afirma.
Aunque hoy en día el conflicto recibe menos atención mediática, insiste en que la guerra continúa e incluso considera que la situación es más dura por el desgaste acumulado tras cuatro años.
De cara al futuro, Shemelyak expresa el deseo de que la guerra termine cuanto antes, pero insiste en que debe alcanzarse una paz justa. La presidenta defiende que Ucrania está protegiendo su territorio, su cultura, su idioma y sus tradiciones, y considera imprescindible el apoyo internacional para frenar la agresión y evitar que el conflicto se prolongue o se extienda. Recuerda el elevado número de víctimas civiles, incluidos recién nacidos y niños, y el sufrimiento que está dejando la guerra en miles de familias.
Con motivo del cuarto aniversario, la comunidad ucraniana ha convocado una manifestación que partirá a las siete y media de la tarde desde el principio de la Calle Toro, recorrerá la Plaza Mayor y finalizará en la Plaza de Los Bandos. Shemelyak anima a participar no solo a los ucranianos, sino también a los salmantinos y a todas las personas que deseen mostrar su apoyo. “Es importante que se vea que la guerra sigue y que Ucrania no está sola”, finaliza.
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