Sanidad alerta del peligro que tiene mezclar paracetamol con este famoso antibiótico

La mezcla de este medicamento con la flucloxacilina aumenta el "riesgo de sufrir acidosis metabólica con alto desequilibrio aniónico"

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Tomar paracetamol y, a la vez, suministrar un antibiótico como la flucloxacilina tiene mucho peligro. Así mismo lo aseguran los expertos de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS), además de Sanidad, que recomienda "tener precaución", ya que podríamos correr el riesgo de sufrir acidosis metabólica con alto desequilibrio aniónico. Además, el 'Boletín mensual de seguridad de la AEMPS sobre medicamentos de uso humano del mes de enero de 2022' ha determinado que los pacientes con algunos factores de riesgo como la insuficiencia renal grave, la sepsis, la desnutrición y otras fuentes de deficiencia de glutatión (por ejemplo, el alcoholismo crónico), son los que pueden utilizar dosis máximas diarias de paracetamol y, por lo tanto, son los que tienen que tener especial cuidado.

Tal y como apuntan algunos periódicos de tirada nacional como El Español, si juntamos la flucloxacilina, un antibiótico derivado de la penicilina, indicado para el tratamiento de infecciones sistémicas o localizadas, causadas por estafilococos penicilino-resistentes, como faringitis bacteriana, sinusitis e infecciones de piel y tejidos blandos, con el paracetamol, que es un analgésico y antitérmico que está indicado sobre todo para dolores de cabeza, fiebres leves y moderadas o malestar en general, podríamos dar lugar a consecuencias nefastas para nuestro organismo como lo podría ser la intoxicación del hígado.

Por último, cabe destacar, además, que un estudio publicado por la revista Annals of the Rheumatic Diseases ha concluido que tomar paracetamol de manera continuada podría aumentar hasta un 50% las probabilidades de tener una úlcera, un 68% más las de padecer un infarto o un ictus y hasta un 63% más de posibilidades de muerte súbita, siendo el soluble más peligroso que el sólido. Por ello, Sanidad ha recalcado cuándo se consideran tóxicas las dosis de dicho medicamento. Si la toma es única, el paciente no podrá consumir más de 7,5 gramos en el caso de que sea etílico, hepatópata o malnutrido. Si el paciente no padece ninguna afección, no podría pasar de los 10 gramos. En el caso de que la dosis supere los 20 o 25 gramos, habría riesgo de muerte.

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