​La tipología de los pacientes con dolor crónico: personas mayores, generalmente mujeres, con dolores articulares y de espalda

Pese a que son mínimos, algunas de las personas que acuden a las Unidades del Dolor del Complejo Asistencial tratan de sacar algún beneficio, algo que los profesionales detectan

 Unidad del dolor (3)
Unidad del dolor (3)

El dolor no entiende de edades, y puede afectar a todo el mundo. También el dolor crónico, si bien este tiene una mayor incidencia entre personas de mayor edad. De hecho, las Unidades del Dolor de Salamanca tienen una tipología de pacientes: mujeres mayores de 60 años que sufren dolores de espalda y articulares.

“Tenemos dolor crónico en todas las edades, desde los niños hasta las personas mayores de 80 años, pero la prevalencia es esa”, explica el jefe del Servicio de la Unidad del Dolor de Los Montalvos, Francisco Vara.

El doctor refleja que las mujeres, por lo general, muestran o bien un dolor articular o, sobre todo, un dolor de espalda, en la parte lumbar de la columna. Esto tiene una explicación biológica, y es que las mujeres viven más y, después de la menopausia, sufren un déficit de estrógenos que les produce osteoporosis.

La osteoporosis, precisamente, se da mucho más entre mujeres que entre hombres, al igual que muchas artropatías degenerativas, que “probablemente sean por causas genéticas”, opina Francisco Vara, quien insiste en que cada vez hay más pacientes “porque vivimos más, y eso aumenta las posibilidades de tener osteoporosis o desgaste de huesos”.

En definitiva, “todo lo que es el envejecimiento o el aumento de la esperanza de vida conlleva consigo una especie de enfermedades degenerativas crónicas que nos van a hacer que tengamos dolor y que sea durante más tiempo en nuestra vida”, resume.

Casi 8.000 pacientes entre las dos Unidades del Dolor

Entre las dos Unidades del Dolor del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca se trataron, a lo largo del 2018, a casi 8.000 pacientes.

Por un lado estuvieron los 2.690 pacientes de la Unidad del Dolor del Clínico, formada por seis anestesiólogos y demás profesionales sanitarios especialistas en intervenciones quirúrgicas para el implante de electrodos o de bombas, bloqueos de nervios y otras muchas técnicas, como detalló el responsable de la unidad, Juan Santos.

Por otro, la Unidad del Dolor de Los Montalvos atendió a unos 5.000 pacientes nuevos, que recibieron un tratamiento integral gracias a un equipo interdisciplinar de cerca de 45 personas que tratan el dolor “como una enfermedad en sí misma” y que tiene “unos resultados espectaculares”, aseguró el jefe del servicio, Francisco Vara.

Este gran número es porque Los Montalvos son Centro de Referencia regional, por lo que reciben pacientes de toda Castilla y León, y no tratan solamente el dolor como un síntoma, sino que se centran en el dolor psicológico del paciente (el que le impide llevar una vida normal y que termina afectando a su esfera emocional).

Y es que, como refleja Francisco Vara, el dolor psicosomático per se no se puede medir, puesto que no hay mecanismos de medición del dolor. “Hay síntomas indirectos, pero tenemos que creernos lo que cuenta el paciente”, continúa, por lo que aunque no haya nada físico que produzca esta molestia, puede ser lo psicológico lo que lo esté causando.

Eso sí, “en esto del dolor también hay mucho simulador, muchas personas que tienen ganancia”, algo que el doctor Vara lamenta. Por ello, las Unidades del Dolor se encargan de realizar una comprobación completa del historial del paciente.

“Si con el dolor que nos dice y que no se puede demostrar tiene alguna ganancia, como una baja laboral entonces ya no nos creemos tanto, por lo que todas estas cosas hay que explicarlas”, relata, si bien insiste en que “en un principio, hay que creer lo que dice el paciente”.

Además, aclara que esas personas que intentan engañar “son un mínimo”, y por ello hay que revisar la historia clínica completa así como explorar su actividad y su entorno familiar. Es decir, “no sólo centrarse en el síntoma, sino en todo lo que pueda rodearlo”. 

“No está científicamente demostrado, pero sí llegan más peticiones con los cambios de estación”

Respecto a su unidad, el doctor Vara confirma que, aunque no está científicamente demostrado, sí que les llegan más peticiones de tratamientos con los cambios de estación. “Parece ser que el frío y la humedad aumentan y exacerban los casos de dolor, pero no está demostrado”, insiste.

Así, aunque habrá casos de personas “que dicen que va a llover porque les aumenta el dolor”, no es algo que se haya podido demostrar ni que sea consistente revisando la literatura. Eso sí, ahora en invierno, así como en primavera, es cuando tienen el cénit de pacientes.

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