Comer las frutas con piel siempre ha sido lo deseable, pues se cree que pelarlas provoca que pierdan nutrientes y vitaminas. Sin embargo, se han llevado a cabo algunos estudios que han descubierto que no existe tanta diferencia entre comer fruta con o sin piel, según informa el diario digital 20minutos

La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda ingerir al día hasta 400 gramos de frutas. Añadirlas de forma más frecuente a la dieta tiene muchos beneficios para la salud. 

Fue la Asociación para la Promoción del Consumo de Frutas y Hortalizas sin ánimo de lucro, 5 al día, quien afirmó que "la piel contiene fibra y fitoquímicos". Sin embargo, advirtió que esto no debe frenar el consumo de fruta sin piel, pues pelar la fruta no le resta estas propiedades.

Esto es posible comprobarlo gracias a la Fundación CESNID que ha publicado un libro titulado Tablas de composición de alimentos del CESNIDde la que la asociación 5 al día ha extraído algunos datos muy interesantes. Las frutas elegidas fueron la pera, manzana, melocotón y níspero.

Tanto la pera como el níspero no presentan diferencias en cuanto a su valor nutricional con piel o sin piel. En el caso de la manzana, tampoco hay cambios significativos. Con respecto al melocotón, la piel contiene vitamina A, pero la propia fruta ya aporta una cantidad significativa aunque se consuma sin piel.

Estas evidencias confirman que no pasa nada por consumir fruta sin piel. De hecho, como bien indica la asociación 5 al día, es "mejor comerlas peladas, que no comerlas". Pelar una fruta no elimina sus nutrientes ni vitaminas, tampoco su aporte de fibra.

Aunque podemos elegir comer la fruta pelada o no, existen circunstancias en las que es mejor quitar la piel antes de comerla. Las razones las expone la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) que indica lo siguiente:

Se deben pelar las frutas cuya piel no es comestible, por ejemplo, el plátano, naranja, aguacate o kiwi, entre otros tipos de frutas similares. Su sabor puede resultar desagradable para el paladar y puede ser difícil masticar e ingerir la pieza.

Es conveniente lavar las frutas si se comen con piel. El lavado elimina "residuos de plaguicidas, suciedades y restos de tierra que pueden aportar al alimento bacterias, virus, parásitos y contaminantes como el plomo". En el caso de que no sea posible lavarlas, es mejor pelarlas.

Cuando masticar la piel de la fruta sea difícil. Para algunas personas, la piel al masticarla forma una bola que son incapaces de tragar. Esto puede dificultar el consumo de este alimento.

La AECOSAN aconseja que para lavar la piel de las frutas se utilice solo agua. Poniendo las frutas bajo el grifo sería suficiente. No obstante, añade que "si están muy sucias pueden sumergirse o emplearse desinfectantes como la lejía de uso alimentario".

A pesar de que se ha pensado que la piel de la fruta era lo mejor, algunas personas siempre eligen pelarla por miedo a consumir los químicos que puede haber en ella. Estos son sulfatos o ceras que garantizan la conservación de estos alimentos.

Para alivio de los consumidores, la AECOSAN afirma que no hay ningún peligro en consumir fruta con piel, pues esta pasa por unos estrictos controles de calidad y las sustancias utilizadas aseguran la Salud Pública. No obstante, con poner la fruta que se va a comer bajo un chorro de agua, todos estos elementos que pueden ser considerados indeseables se eliminan.

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