El envejecimiento docente en España ya supera la media europea en 11 puntos

A pesar del reto demográfico, el número total de docentes ha crecido un 20,1% desde el curso 2015-2016, alcanzando los 141.887 profesionales en el último ejercicio. No obstante, este dinamismo no es uniforme

Aulas vacías
Aulas vacías

El sistema universitario español se enfrenta a una década decisiva marcada por la urgencia de un relevo generacional. La edad media del profesorado se sitúa ya en los 49,5 años, con un 18,7% del colectivo superando los 60 años. Esta situación es especialmente crítica en los centros públicos, donde la media de edad escala hasta los 50,4 años y más de la mitad de su plantilla (un 56,2%) deberá ser renovada antes de 2045 para evitar el colapso operativo.

Este envejecimiento sitúa a España en una posición vulnerable dentro del contexto europeo. Con casi la mitad del Personal Docente e Investigador (PDI) por encima de los 50 años, el país presenta una de las plantillas más envejecidas del continente, superando con creces el promedio de la Unión Europea (38,6%). Desde 2015, España se ha consolidado como el cuarto país europeo con mayor ritmo de envejecimiento en sus facultades.

Crecimiento impulsado por el sector privado

A pesar del reto demográfico, el número total de docentes ha crecido un 20,1% desde el curso 2015-2016, alcanzando los 141.887 profesionales en el último ejercicio. No obstante, este dinamismo no es uniforme: mientras la universidad pública crece a un ritmo pausado, la privada ha disparado su plantilla un 63,7%. Este auge ha provocado que los centros privados ya representen casi el 20% del PDI total del sistema nacional, destacando además por ofrecer una mayor estabilidad contractual, con un 85% de contratos indefinidos frente al 55% de la pública.

La brecha de género y el techo de cristal

El análisis también pone el foco en la desigualdad estructural. Aunque las mujeres ya representan el 44,6% del profesorado, su presencia se diluye a medida que aumenta el prestigio del cargo. El informe revela un "techo de cristal" evidente: las mujeres ocupan menos del 35% de las cátedras y solo ostentan el 27% de los rectorados. Además, persiste una fuerte polarización por áreas de conocimiento; mientras que en Salud y Educación hay una mayoría femenina, en Ingeniería e Informática la presencia de mujeres apenas roza el 25% y 20% respectivamente.

Calidad investigadora

Finalmente, el Informe CYD 2025 señala que el 66,8% de los doctores desarrolla su carrera en la misma universidad donde leyó su tesis, cifra que se eleva al 73% en los centros públicos. En el lado positivo, la actividad investigadora muestra signos de mejora, con un 88,5% del profesorado funcionario contando con al menos un sexenio reconocido. La entrada en vigor de la LOSU está empezando a modificar las categorías laborales, frenando la caída de funcionarios y apostando por nuevas figuras como la del profesor distinguido.

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