Un programa de 164 € por persona ahorra más de 1.000 € al sistema sanitario
Solo tres sesiones semanales durante seis meses lograron cambios significativos en la salud de los participantes
Un programa de ejercicio físico adaptado a personas mayores con baja capacidad funcional ha demostrado ser altamente beneficioso tanto para su salud como para el sistema sanitario. Según un estudio publicado en la revista Experimental Gerontology, este tipo de entrenamiento mejora la calidad de vida, la autonomía y reduce significativamente los costes en atención médica, generando un ahorro medio superior a 1.000 euros por participante.
La investigación ha sido liderada por el grupo GENUD de la Universidad de Zaragoza, en colaboración con el Instituto de Investigación Sanitaria Aragón (IIS Aragón), el CIBER de Fisiopatología de la Obesidad y Nutrición (CIBEROBN), y otros centros de investigación nacionales e internacionales.
Durante seis meses, los investigadores analizaron a 123 personas mayores, reclutadas en centros de salud y residencias de Zaragoza. Los participantes se dividieron en dos grupos: uno de control y otro que realizó un programa de entrenamiento multicompetente, con tres sesiones semanales de 60 minutos, supervisadas por profesionales especializados.
El programa combinó ejercicios aeróbicos, de fuerza, equilibrio, flexibilidad y funcionalidad, todos adaptados a las capacidades del grupo. Los resultados mostraron mejoras significativas en la capacidad funcional, la fragilidad y la calidad de vida de los participantes del grupo entrenado, frente a quienes no realizaron actividad física.
Desde el punto de vista económico, el estudio destaca que este tipo de intervención resulta muy rentable. El coste medio en servicios sanitarios fue de 3.091 euros en el grupo de ejercicio, frente a los 4.135 euros del grupo de control. Además, el incremento de coste por año de vida ajustado por calidad (AVAC) ganado fue de 6.274 euros, muy por debajo de los umbrales de coste-efectividad establecidos por el Sistema Nacional de Salud (entre 27.000 y 34.000 euros por AVAC).
“El coste del programa fue de solo 164 euros por persona, una inversión muy asequible con un gran retorno en salud, bienestar y ahorro sanitario. La prescripción de ejercicio físico debería integrarse de forma estructural en el cuidado de las personas mayores”, afirmó José Antonio Casajús, investigador del CIBEROBN en la Universidad de Zaragoza y coautor del estudio.
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