Tremendo susto el que se lleva esta familia cuando se entera de la mascota que tiene en casa

Cuando se toma la decisión de tener un animal en casa hay que extremar las precauciones, y sobre todo asegurarse de qué tipo de animal se trata para no llevarse sorpresas como esta

Mastín tibetano negro | Fotografía Blog Lobo Azul
Mastín tibetano negro | Fotografía Blog Lobo Azul

Esta expectante historia comienza en China. Se trata de una familia que quería tener un perro, pero no uno cualquiera. La familia tenía muy clara la raza, querían un mastín tibetano. Estos perros se caracterizan por su gran tamaño y pelo, a lo león. De cachorros son adorables, semejantes a una bola de pelo suave y gigante. De ahí, el nombre que recibió este pequeño cachorrito, Little Cute Blackie.

El problema se produce cuando el animal fue creciendo. A medida que el animal crecía su tamaño se iba duplicando y no solo eso, los dueños detectaron un comportamiento extraño en el cachorro, no labraba, ni se comportaba como un perro normal, al igual que tampoco comía igual. Su perro tenía mucho apetito, llegaba a comerse más de dos platos diarios de pasta y fruta todos los días. Además, los dientes comenzaron a crecerle más de lo normal, eran muy afilados. Y tendía a  ponerse en dos manos más de lo normal.

Los dueños comenzaron a cogerle miedo al que había sido su adorable cachorrito de peluche, y decidieron llevarlo al veterinario quien se llevó un tremendo susto cuando vio al animal, y tuvo que llamar de inmediato a la policía.

El veterinario tuvo que dar una mala noticia a la familia. La persona que les había vendido el perro les había mentido porque no se trataba de un cachorro de mastín tibetano sino de un oso negro asiático. Un animal que además está en peligro de extinción. En China existe una ley que obliga a la policía a proteger a esta especie, por lo que la mascota tuvo que separarse de la familia y ser trasladada a un lugar seguro para ella.

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