Fernando Gallego, el ingeniero salmantino que diseñó un túnel bajo el mar entre España y África en los años 30

El ingeniero, natural de Villoria, también construyó con sus propias manos un aerogenio, un aparato de vuelo vertical por aire comprimido cuya idea ha servido a la aeronáutica moderna

Paso estrecho Gibraltar diseñado por Fernando Gallego
Paso estrecho Gibraltar diseñado por Fernando Gallego

Ingeniero, aviador, inventor y viajero incansable, Fernando Gallego Herrera fue uno de los ingenieros más reconocidos del siglo XX. Nacido en Villoria en 1901, diseño la estructura metálica modernista de la estación de Francia de Barcelona, el ferrocarril subterráneo de Barcelona Sarriá y fue el artífice de numerosos inventos, como el arco funicular, el aerogenio o los puertos flotantes que facilitaron el desembarco de tropas en Normandia en 1944. También fue el primer español que dio la vuelta al mundo por aire.

Uno de sus proyectos más llamativos fue diseñar un túnel que comunicara África y España por el estrecho de Gibraltar con el fin de mejorar la comunicación entre los dos continentes. Un proyecto que llamó la atención de la época y tuvo bastante repercusión en los periódicos del momento.

Proyecto de Fernando Gallego Herrera, del túnel del estrecho de Gibraltar
Proyecto de Fernando Gallego Herrera, del túnel del estrecho de Gibraltar | Ical

Contaba el Diario de Marina en 1929 que el proyecto sería un “gran puente” entre España y África y lo calificaba como un “atrevidísimo” proyecto en el que Fernando Gallego tenía mucha fe. Detalla el diario que el proyecto se había presentado en la Dirección General de Obras Públicas. Lo describe como “un proyecto atrevido de ingeniería, cuya realización ofrecerá grandes dificultades, peros se tiene entendido que ha sido estudiado concienzudamente por su autor”. También asegura que “irá sumergido, manteniendo en equilibrio por dos fuerzas contrarias, una que tiende a sacarlo a flote y otra de fortísimos cables que lo sujetarán al fondo. Parte del puente podrá cubrirse a fin de evitar los daños que pudiesen causarle los elementos”.

Fernando Gallego en una expedición al Artico. Ical
Fernando Gallego en una expedición al Artico. Ical

El túnel submarino entre Tánger y Gibraltar costaría como dos acorazados, aseguraba la prensa de 1935 que se hacían eco de la prensa de la zona francesa de Marruecos. Un proyecto que aseguraban “duerme en los archivos de los gobiernos francés, inglés y español” a pesar de que es “realizable”.

Un proyecto que un año después se planteaba ejecutar bajo el Bósforo y por eso el ingeniero hizo un viaje a Turquía para dar varias conferencias al respecto.

Aunque el proyecto no llegó a buen fin, el asunto se retomó en 1954 con un nuevo interés por unir ambos continentes y un nuevo estudio, por parte del Estado, de diversas posibilidades para unirlos. En el Diario de Burgos se detalla que uno de los proyectos que se valoraron fue el “tubo gigantesco” de Fernando Gallego que tendría 26 metros de ancho y 18,5 de alto y permitirá la instalación de dos vías férreas, dos autopistas y acerca para peatones.

El prototipo de Aerogenio que ideó Fernando Gallego.
El prototipo de Aerogenio que ideó Fernando Gallego. | Ical

Otro de sus grandes inventos fue el conocido como ‘aerogenio’. Un aeroplano que fue diseñado por el y que construyó con sus propias manos al carecer de fondos en el monte de Villoria. Asegura El Adelanto, en una crónica de 1933, que Fernando Gallego estuvo un mes en el monte, escondido con sus diseños y planos sin bajar al pueblo, “trabajando febrilmente; montando pieza a pieza el aparato; haciéndoselo todo él con la ayuda afectuosa de un hermano campesino; soñando con la noche silenciosa a la que dan sombra espesa las encinas, con ganar desde el cielo de Villoria otros cielos más artificiales”.

Herrero comenzó su proyecto en su localidad natal el 2 de noviembre de 1932 “alejado de toda otra actividad” y donde construyó un pequeño hangar para trabajar allí. Describe la crónica el aparato como un aeroplano “parecido a los corrientes de caza, con dos cabinas, en una de las cuales están los mandos del avión. El cuerpo es idéntico a los demás aparatos, con un poco más de volumen. La hélice, en lugar de ir libre, estás encerrada en un círculo donde va también el motor, y sus aspas son mucho más anchas y cortas que las de los demás aeroplanos”.

El Adelanto  Diario político de Salamanca Año 49 Número 15038   1933 mayo 5
El Adelanto Diario político de Salamanca Año 49 Número 15038 1933 mayo 5

Continúa el artículo detallando que “las alas son casi completamente cuadradas, estando divididas en dos partes, que funcionan indistintamente, accionadas por los mandos. La cola es rectangular, y todo el conjunto más corto que los corrientes y muchísimo más ancho, midiendo en total cuarenta metros cuadrados”. Las pruebas estaban previstas para ese 6 de mayo, día en el que el periódico salmantino publicó la crónica.

El ingeniero creía que su aparato de vuelo por aire comprimido podría hacer el viaje de Madrid a Nueva York en seis horas. Se trataba de una nave cuyo objetivo era volar el vertical, pero su primer modelo ardió en la pista de aterrizaje. A pesar del fracaso, su idea ha sido utilizada a posteriori en aeronáutica y aplicada a aviones con despegue vertical.

El adelanto, el aerogenio 1952
El adelanto, el aerogenio 1952

La falta de apoyo a sus proyectos hizo que se viera obligado a salir de España y cuando regresó se instaló en Logroño, donde esta enterrado en un original y llamativo panteón que el mismo diseñó.

De Fernando Gallego en Villoria queda la casa que le vio nacer y que acaba de ser comprada por el Ayuntamiento de la localidad con el fin de proteger el legado de uno de los villorejos más famosos.

Panteón de Fernando Gallego Herrera, en Logroño, ideado y construido por él mismo
Panteón de Fernando Gallego Herrera, en Logroño, ideado y construido por él mismo | Ical
stats