Raquel Martín brilla con fuerza en el festival taurino de Villoria
La novillera cuajó una actuación redonda y el palco no dudó en conceder los máximos trofeos: dos orejas y rabo
El municipio salmantino de Villoria desafió a las bajas temperaturas este domingo 12 de abril para celebrar un festival taurino que terminó por todo lo alto. A pesar del intenso frío que marcó la jornada, la afición respondió con entusiasmo cubriendo más de media entrada de la plaza, en una tarde que comenzó con el respeto y la solemnidad del himno nacional sonando tras un paseíllo de gran calado charro.
En el apartado ganadero, los hierros de Valrubio y Valdeflores enviaron un encierro impecablemente presentado, con cuajo y trapío, que además ofreció un juego extraordinario. La bravura alcanzó su punto álgido en el tercer novillo de la tarde, un ejemplar de gran profundidad que fue premiado con la vuelta al ruedo, permitiendo el lucimiento de los actuantes.
Damián Castaño abrió la tarde con una lección de oficio y pundonor, logrando una oreja de ley tras una faena técnica y decidida. Por su parte, Manuel Diosleguarde y Jarocho dejaron destellos de su calidad y torería frente a sus respectivos lotes; ambos cuajaron series de mucho mérito que calaron en los tendidos, aunque el reconocimiento final quedó en sendas y calurosas ovaciones.
Sin embargo, el nombre propio de la tarde fue el de Raquel Martín. La novillera cuajó una actuación redonda, llena de frescura y capacidad, que terminó por incendiar los ánimos de una afición entregada. Tras una estocada efectiva, el palco no dudó en conceder los máximos trofeos: dos orejas y rabo. Fue el broche de oro para un festival que, por encima del clima, brilló por la calidad de las reses y el excelente momento de forma de los espadas.