La alcaldesa de Béjar desautoriza a su Policía Local cuando intervenía en una fiesta donde los jóvenes, entre los que estaba los hijos de un concejal, insultaban a los agentes

Peinetas, ‘calvos’, insultos, amenazas… los agentes tuvieron que aguantar varias horas todo tipo de descalificaciones por parte de los jóvenes. En la fiesta estaban los hijos del concejal de Deportes cuando llegó la alcaldesa de Béjar para decir que no se iba a tramitar ninguna de esas denuncias

Policía Local de Béjar
Policía Local de Béjar

Gran malestar dentro de la Policía Local de Béjar con su propia alcaldesa, María Elena Martín Vázquez, después de un polémico episodio que ha tenido lugar durante la madrugada de este domingo en la propia localidad. Todo gira en torno a una intervención por una fiesta descontrolada en una peña del municipio, donde estaban participando los hijos del concejal de Deportes; allí los los agentes estaban denunciando a varios jóvenes cuando apareció la alcaldesa para asegurar que "esto no va a quedar así"  y advirtiendo a los policías con que no iba a tramitar ninguna de esas propuesta de sanción.

Según ha podido saber en exlcusiva SALAMANCA24HORAS.COM, a las 4:50 horas del domingo, la Policía Local de Béjar recibió varias llamadas de vecinos denunciado que en una peña situada en la calle Mansilla había una multitud de jóvenes realizando una fiesta.

Esta peña está situada en el número 16 de la misma calle y antes hacía los servicios de establecimiento comercial. Los vecinos denunciaban que había mucha gente entrando y saliendo constantemente, orinando en la vía pública, con la música demasiado alta y armando alboroto a base de gritos; todo ello molestando el descanso de los habitantes de la zona.

Por este motivo, hasta el lugar se desplazó una patrulla de la Policía Local de Béjar. Algunos jóvenes al percatarse de la llegada de los agentes huyeron rápidamente del lugar, pero otros se encerraron.

Los policías, como es habitual, llamaron a la puerta y se identificaron pidiendo que bajaran la música y fueran desalojando el local. Sin embargo, los jóvenes, en vez de colaborar, comenzaron a decir “que nadie salga de aquí. No van a entrar”, para a continuación comenzar a propinar todo tipo de insultos contra los agentes, a realizar peinetas -a través de los pocos huecos que quedan libres en el escaparate, puesto que está tapado con papel-, enseñar el trasero, tanto hombres como mujeres, así como estas últimas los pechos.

"Los hijos de p* se van a hartar porque de aquí no va a salir nadie"

“Ya están aquí los guarros estos. Los hijos de p* se van a hartar porque de aquí no va a salir nadie”, podían escuchar los agentes de la Policía Local mientras esperaban para que los jóvenes abandonaran el local.

Sobre las 5:50 horas, tal y como ha podido confirmar este medio de comunicación, salieron los cuatro primeros integrantes de la fiesta, los cuales fueron identificados y advertidos de que iban a ser propuesto para sanción. Sin embargo, los que estaban dentro continuaron subiendo aún más la música en una fiesta en la que reinaba el alcohol, mientras continuaban retando a los agentes.

En torno a las 6:30 horas, los integrantes de la fiesta, y con la idea de hacer que los policías abandonaran el lugar, comenzaron a amenazar con llamar al 112 para inventarse accidentes o incendios en Béjar.

Al ver que los agentes no se retiraban comenzaron a proponer entre ellos salir del local en bandada para, a base de empujones, evitar que la Policía Local les pudiera identificar. Ante estas declaraciones y dado el riesgo que podía conllevar para la integridad de los propios agentes, solicitaron el refuerzo de una patrulla de la Policía Nacional que rápidamente se personó en el lugar.

A las 7:50 horas salieron del local otras diez personas que también fueron identificadas y propuestas para sanción, produciéndose a los pocos minutos el cambio de turno de los agentes quedándose en la zona otras dos nuevas patrullas de Policía Local y Nacional.

El problema llegó a las 9:30 horas cuando en el lugar apareció el concejal de Deportes, José María Muñoz Acha, llamando a voces a sus hijos que estaban dentro del local y dirigiéndose de malas formas a los agentes. Cuando estos salieron también lo hicieron el resto de los jóvenes que estaban en la fiesta, contabilizando un total de 27 integrantes en un local de no más de 30 metros cuadrados.

A continuación, y según ha podido confirmar este medio, apareció la alcaldesa de Béjar, María Elena Martín, y en una actitud completamente despectiva, se dirigió a los agentes de la Policía Local advirtiéndoles que dejaran “ahora mismo de levantar actas” y asegurando que no se iba a tramitar ninguna de las denuncias que se habían realizado en esta peña. Así mismo, amenazó a los agentes con la apertura de un expediente tal y como relatan testigos de los hechos.

Este hecho ha creado un gran malestar entre los agentes de la Policía Local de Béjar, puesto que ha sido la propia alcaldesa la que les lleva advirtiendo desde el verano que se debía realizar un control exhaustivo de las peñas para que no molestasen a los vecinos. “¿Unas peñas sí y otras no dependiendo de si están los hijos de alguien?”, es la pregunta que se hacen los agentes que además han sumado a su malestar las palabras de la alcaldesa que les dice que siempre que están los agentes que viven no son del municipio es cuando hay denuncias, levantamiento de actas…

Por último, la alcaldesa, tal y como ha podido saber este medio, también les preguntó a los policías locales sobre la presencia de los agentes de la Policía Nacional con palabras como “¿Qué hacen estos aquí si es algo de una ordenanza municipal?”, mientras estos últimos continuaron registrando las diferentes denuncias.

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