“Vas por la calle y se corta el teléfono, los negocios no pueden usar el datáfono o recibir pedidos porque muchas líneas dependen de internet”. Este es el día a día de los vecinos de Miranda de Azán. A tan sólo diez kilómetros de la capital, en sus calles apenas hay cobertura móvil, internet funciona a golpes y los fijos también fallan, dejando a sus 450 vecinos al borde de la desesperación. Incluso el médico tiene que suspender consultas cuando el sistema no funciona.

Según su alcalde, José Luis Sánchez, los fijos fallan porque las líneas nuevas van por internet ya que la centralita es una estación base de cobre que hace diez años ya estaba saturada. Esto hace, que en el momento que falla la señal, que suele ser habitual, todo se colapse.

Para mejorar esta situación, el Ayuntamiento ha solicitado una reunión con la compañía telefónica, pero de momento nos han puesto “en planificación”, lo que significa que pueden tardar mucho en darnos una solución. De hecho, han pedido ayuda a la Diputación y la Junta para que medien y la compañía les reciba. También han registrado una pregunta en el Congreso de los Diputados a través de la diputada Roser Maestro Moliner.

“Solo queremos que nos reciban para explicar nuestra situación y buscar una solución”, asegura el alcalde. “Tenemos incluso un terreno con luz disponible para instalar una antena o los equipos necesarios y estamos dispuestos a colaborar económicamente con la instalación”, añade. Todo, para que los vecinos reciban un servicio básico y fundamental en su día a día.

Tienes que iniciar sesión para ver los comentarios

Destacados
Lo más leído