Maestro artesano y obrador con reconocimiento de ‘Taller de Interés Artesanal’: un legado honorífico en torno a las romanas refugiadas en Santibáñez de Béjar

El salmantino Manuel Jaén, único romanero activo en España, mantiene orgulloso un rico legado asentado en tierras de Colombia y Cuba: "Somos trasmisores de algo que no debería de perderse"

Romanas Manuel Jaén (14)
Romanas Manuel Jaén (14)

La romana comenzaba a ser uno de los instrumentos más cotizados en la Edad Antigua y sobre todo uno de los más útiles, en un momento donde el comercio era una de las actividades más relevantes, donde afloraba el intercambio de productos, y donde la romana jugaba un papel fundamental para comprobar el peso de los artículos vendidos y comprados.

Desde entonces hasta ahora la romana ha conseguido sobrevivir y salir reforzada de las adversidades, gracias al periodo de la Roma Clásica que es cuando se define claramente este instrumento, aunque es sobre todo gracias a sus artesanos, los romaneros, supervivientes natos, que generación tras generación y siglos tras siglos consigue que este ancestral objeto llegue vivo, fuerte y atractivo hasta nuestros días.

Uno de sus más fieles creadores es salmantino, probablemente el único romanero que se mantenga activo actualmente en España y que ha conseguido el reconocimiento de maestro artesano, y su fragua la condición de ‘Taller de Interés Artesanal’ concedido por el Registro Artesano de Castilla y León el pasado 1 de marzo de 2021. Hablamos de Manuel Jaén, procedente de Santibáñez de Béjar, lugar donde habita su fragua, obrador honorífico en la provincia y en el país, o al menos así debería de serlo.

Romanas Manuel Jaén (12)
Romanas Manuel Jaén (12)

Orgulloso de nuestra cultura, de lo nuestro, así es como se muestra este creador de romanas que reconoce la relevancia de la manutención de su legado de cuatro generaciones: “Somos trasmisores de algo que no debería de perderse porque es lo que nos va a diferenciar de otros, en beneficio de todos nosotros, aportarnos y enriquecernos con nuestra propia cultura”.

El taller donde Manuel crea las romanas, las joyas del peso, se remonta tres generaciones atrás, a la época de su tatarabuelo, el creador de la primera fragua de la familia y el trasmisor de sus conocimientos.

Tras hacerse con el relevo generacional, Manuel Jaén lleva al cargo de las romanas desde hace 30 años, reconociendo que es un trabajo que requiere mucha precisión porque “la romana se basa en la Ley de la Palanca”, explica, “estamos pesando la fuerza con que la gravedad atrae a los cuerpos. Lo que hace el pilón o el contrapeso de la romana es contrarrestar esa caída, esa fuerza, y ahí es donde mantenemos el equilibrio, la barra en horizontal es la que nos aporta el peso exacto. Siendo lo más fiable”.

Romanas Manuel Jaén (13)
Romanas Manuel Jaén (13)

Además, este constructor y reparador de la romana desarrolla el proceso de su creación, cuya duración “va a depender de la naturaleza de las piezas”, afirma, antes de desgranar que “lo primero que hay que hacer es preparar todas y cada una de las piezas que forman la romana para irlas uniendo. Una vez que se tiene formada la estructura de la romana, lo que se hace es cargar las pesas sobre ella y hacer las señales donde hacen los diferentes pesos. Después se van atribuyendo esos pesos y medidas a lo largo de la barra de la romana para marcar con profundidad esas señales que se llaman ‘picas’. Finalmente, lo que yo hago personalmente es darle los diferentes acabados a la romana, bien con pulido y barnizado, cromado o envejecido”.

La antigüedad de estas romanas, capaz de recrearse con el paso de los años, es infinita. De hecho, Manuel asegura que “el romanero siempre se ha basado en lo máximo que había en la tecnología para fabricar sus romanas”. Por ello habla de la diversidad existente en la conservación de estos instrumentos: “Podemos encontrarnos romanas antiguas que se conservan todavía hoy fundidas en bronce en el Museo Egipcio del Cairo, romanas forjadas a la fragua. Incluso podemos encontrar también romanas ya en el siglo XIX y XX donde la fundición de hierro maleable es lo máximo en tecnología también, y por supuesto en la actualidad, hechas ya con piezas troqueladas o piezas cortadas con láser”, confiesa.

Romanas Manuel Jaén (7)
Romanas Manuel Jaén (7)

Su fabricación es diversa, de hecho, como ha explicado Manuel ha ido evolucionando con los años, pero lo que también ha ido cambiando es su funcionalidad y su producción.

Respecto a la funcionalidad, ahora la romana no solo es un instrumento que sirve para pesar, también ha pasado a ser un objeto de decoración muy selecto. Pese a ello, Manuel matiza que “quien busca una romana la busca porque sabe pesar con ella y la necesita porque conoce sus posibilidades. Ahora se está volviendo a la romana para buscar la seguridad de que lo que se está pesando es correcto, comparar el peso de lo electrónico con la romana”.

Además, insiste en que “se siguen usando para pesar animales o para ver lo que has obtenido de la huerta”. En cuanto a su producción Jaén reconoce que ahora trabaja más por encargo: “Mis principales clientes son los almacenistas de ferretería y ferreterías que siguen vendiendo la romana para pesar, lo siguiente son las tiendas típicas de pueblos de la geografía española que incluso venden fuera al extranjero, y también mucho para la ganadería y la agricultura”.

Romanas Manuel Jaén (5)
Romanas Manuel Jaén (5)

Cabe destacar que las romanas que salen de esta fragua de Santibáñez de Béjar son tan cotizadas que incluso han traspasado la frontera de nuestro país, permitiendo que el legado de la familia Jaén y la profesionalidad de estos hijos de Salamanca recorra mundo: “En África y en América todavía se usan las romanas para pesar el café o el cacao. En los barcos pesqueros de Santurce hay romanas mías que se usan para pesar la anchoa, también las hay para pesar gallos de pelea en Colombia y en Cuba, e incluso para pesar las flechas de un arco para saber con qué fuerza tienen que tensar el arco, para pesar el orujo de la aceituna para aceite y así comprobar como de calidad va a ser la cosecha, lo mismo con las legumbres, con garbanzos…”.

Otro de los puntos de exclusividad de Manuel Jaén es que su fragua posee en título de ‘Taller de Interés Artesanal’ desde el pasado año: “Solo somos tres los artesanos en Castilla y León con esta condición de Taller de Interés Artesanal, somos un escultor, un grabador y yo. Somos personas únicas porque somos los últimos en poder demostraros a todos cómo era algo tan cotidiano en casas de vuestros padres o en casas de vuestros abuelos”.

Imagen de WhatsApp 2022 10 21 a las 11.13.19
Imagen de WhatsApp 2022 10 21 a las 11.13.19

Un reconocimiento que Manuel toma con gratitud y responsabilidad: “Llegar al máximo de personas posibles es el objetivo que busco como profesional y como persona, para que se aprecie y valore nuestro trabajo”.

Un objetivo que parece estarse logrando gracias a la ayuda que determinados grupos locales están prestando a la artesanía para que esta pueda seguir manteniéndose a flote: “Estoy muy agradecido a todos los grupos de acción local porque nos están dando visibilidad a los artesanos, y nos están poniendo en el mapa. Llevo 30 años en el oficio y apenas nadie me conocía, y en estos dos últimos años que asociaciones como Adriss o Adrecag nos están dando a conocer, en el último año y medio y sobre todo este año mi fragua ha sido más visitada que nunca”.

stats