Uno de cada tres pueblos de Salamanca ha superado el nivel de nitratos en el agua que los científicos consideran seguro
Un estudio determina que debería reducirse hasta 6 mg/l el límite actual, marcado en 50 mg/l, para prevenir enfermedades como el cáncer colorrectal
Bajar hasta nueve veces el límite actual de nitratos en el agua. Ese es el reto que marcan los científicos para evitar los riesgos para la salud que implica el consumo prolongado de nitratos en el agua potable. Una cifra a la que no llegaría uno de cada tres municipios de la provincia de Salamanca que estarían en su día a día por encima de ese nivel, según los datos recogidos por Greenpeace en la provincia charra.
La calidad en el agua potable es una preocupación para muchos municipios de Salamanca. La presencia de metolacloro, arsénico o nitratos en el agua del grifo trae de cabeza a numerosos ayuntamientos de Salamanca, afectados por las variaciones en los niveles de estos compuestos en el agua provocados por el abuso de fitosanitarios o vertidos que se filtran a los acuíferos.
En el Día Mundial del Agua, desde la organización ecologista ponen el foco en la calidad del agua que bebemos y, especialmente, en la presencia de nitratos en las redes de abastecimiento de agua potable y el riesgo para la salud que supone su consumo, incluso por debajo del límite legal actual que está marcado en 50mg/l.
Un estudio, ‘Evaluation of the parametric value for Nitrate in drinking wáter’, realizado por científicos de la Universidad del Sur de Dinamarca, la Universidad de Granada, el Instituto Danés de Cáncer, la Universidad de Islandia o la escuela de Medicina Tropical de Londres ha determinado que lo recomendable es un nivel máximo de 6mg/l ya que es el nivel que permite ofrecer “protección contra los posibles efectos del cáncer colorrectal y los efectos asociados con la exposición prolongada al nitrato en el agua potable”.
Pueblos afectados por nitratos
Ante esta situación, desde Greenpeace ponen el foco en que en España se está superando ese nivel de riesgo al estar establecido el límite en 50mg/l desde hace décadas, por lo que exigen una revisión de la normativa. Estudiando los datos ofrecidos por el SINAC, Sistema de Información Nacional de Aguas de Consumo del Ministerio de Sanidad, la organización establece que en 2024 la concentración de nitratos superó el límite legal en 332 municipios de toda España, 18 de ellos en Salamanca, aunque fueron más los que registraron picos que superaban esta cifra.
Si atendemos al nivel que los científicos consideran seguro para evitar problemas de salud en el futuro, 6mg/l, la cifra de municipios que superarían esta media se multiplica. Solo en Castilla y León se alcanzarían casi los 1.000 municipios, siendo la comunidad con más afectados. De ellos, 137 pueblos estarían en la provincia de Salamanca. Estos datos aportados por Greenpeace establecen por tanto que un 37,8 por ciento de los pueblos de la provincia estarían sobrepasando ese nivel de seguridad recomendado por los expertos.
Los municipios que más alto nivel de nitratos registraron ese año, según los datos del SINAC extraídos por Greenpeace, fueron Cantalpino, que llegó a los 127,25 mg/l; La Maya, con 125; Villoruela y Tardáguila con 81,5; Arabayona de Mógica con 79,3 y Moríñigo con 70,3. El listado de pueblos que superaron los 50mg/l se completa con Pajares de la Laguna, Coca de Alba, Mancera de Abajo, Alconada, Calzada de Don Diego, Gajates, Espino de la Orbada, Golpejas, Cantaracillo, Rágama, Galindo y Perahuy y Aldeaseca de Alba. Son muchos más los que registraron valores por encima de 50mg/l pero la media da por debajo. Es el caso de La Sagrada, La Orbada, Parada de Arriba, Parada de Rubiales, Gomecello, Gallegos de Solmirón, Monterrubio de la Armuña o Cabrillas.
En este momento Golpejas es uno de los pueblos de Salamanca que está teniendo problemas por los altos niveles de nitratos en su agua potable. El límite está en 50mg/l y su último análisis ha dado 86mg/l. Llevan un mes abasteciéndose mediante cisternas en un problema que es recurrente ya que el año pasado también tuvieron altos niveles de nitratos. Según su alcalde, Alejandro Román, el Ayuntamiento ha contratado a una empresa para que busque cual es la mejor solución para solucionar el problema de su red de abastecimiento.
Una posible solución es la instalación de un filtro anti nitratos o un sistema de desnitrificación. Esto es lo que han hecho en la captación que comparten Rollán, Canillas de Abajo y Calzada de Don Diego. El verano pasado estuvieron varios meses sin poder consumir agua del grifo por el nivel elevado de nitratos que hicieron saltar las alarmas en los análisis. Las tres localidades captan el agua potable en el mismo punto y lo han solucionado con la instalación de este sistema que evitará que el nivel suba y que tendrá que pasar su prueba de fuego este verano.
Problemas de salud por el consumo de agua con elevados niveles de nitratos
El consumo de agua con altos niveles de nitratos provoca el conocido como ‘síndrome del bebé azul’, una asfixia interna grave en lactantes. A largo plazo, la exposición prolongada a nitratos en el agua se vincula con un mayor riesgo de cáncer colorrectal y de próstata, incluso por debajo del límite legal permitido actualmente en España, al formar nitrosaminas en el organismo. También puede provocar efectos como náuseas, vómitos, dolores de cabeza y afectar el sistema inmunológico y endocrino con exposiciones crónicas.
Un problema que también conlleva un riesgo medioambiental, con riesgo de eutrofización de ríos, lagos y acuíferos, pérdida de la biodiversidad y contaminación.
Pero ¿cuál es el origen de la contaminación del agua por nitratos?
La agricultura y la ganadería intensiva suelen ser uno de los motivos más habituales de la contaminación de los acuíferos y ríos por nitratos. Fertilizantes y purines que se infiltran en el suelo. Es por eso que desde Greenpeace exigen mayor control de las macrogranjas ya que, según Luis Ferreirim, responsable de ganadería de la agrupación, “están envenenando uno de los recursos más preciados del planeta”. Según la entidad en España ya se han alcanzado casi los mil millones de animales sacrificados para el consumo humano en un modelo de ganadería industrial que califican de “insostenible”.
Por eso aseguran que la solución es “reducir de forma drástica el uso de fertilizantes sintéticos, así como la cabaña ganadera en intensivo. Esta medida tendría, además, múltiples beneficios: la reducción del agua consumida, de las emisiones de gases de efecto invernadero y de amoníaco, de la deforestación, del maltrato animal y de la enorme dependencia de los piensos externos, más en el incierto contexto geopolítico actual”. Afirman que el consumo de agua embotellada tampoco es la solución, como tampoco lo es la afluencia de macroplantas de biogás y biometano.
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