La Fiscalía advierte un delito de agresión sexual y pide dos años de libertad vigilada para dos alumnos de la Escuela de Tauromaquia
La Diputación retoma las clases este miércoles sin tener aprobado el protocolo antiacoso y sin aclarar si los dos alumnos darán clase o se les aplica la suspensión prevista por falta grave, mientras que la menor ha tenido que notificar su baja "por la falta de medidas de protección y la inacción institucional"
La Fiscalía de Menores de Salamanca ha solicitado dos años de libertad vigilada para los dos menores acusados de cometer un presunto delito de agresión sexual contra una menor de 12 años, y compañera de los mismos en la Escuela de Tauromaquia de Salamanca, a la que habrían acosado a través de redes sociales y aplicaciones de mensajería con fines sexuales.
Según el escrito de acusación, y tal y como adelantó Salamanca 24 Horas, los hechos se remontan a febrero de 2025, cuando uno de los investigados contactó con la víctima mediante WhatsApp e Instagram. La menor tenía 12 años en el momento de los hechos. Ambos se conocían del entorno de la escuela taurina, lo que, según la acusación, facilitó que el menor iniciara conversaciones privadas con la niña.
Durante esos contactos, el acusado presuntamente le solicitó imágenes desnuda y le envió contenido de carácter sexual explícito. La Fiscalía sostiene que aprovechó la confianza previa existente para intentar satisfacer sus deseos sexuales, realizando comentarios sobre el físico de la menor y manteniendo conversaciones de contenido sexual inapropiado.
En el transcurso de los mensajes a lo largo de los meses se sumó el segundo acusado quien, en la misma línea que su compañero, habría solicitado también imágenes íntimas de la menor acompañadas de amenazas; de hecho, insistía en que la menor no revelara las conversaciones a nadie y le pedía de forma reiterada que borrara los mensajes intercambiados. Según el escrito judicial, también se produjeron presiones para que la víctima enviara fotografías, acompañadas de comentarios explícitos sobre su cuerpo.
Por todo ello, el Ministerio Fiscal solicita para cada uno de los acusados dos años de libertad vigilada al encontrar lo ocurrido como hechos constitutivos de dos delitos de agresión sexual.
Se solicita, asimismo, la obligación para ambos de someterse a programas de tipo formativo y realizar trabajos en beneficio a la comunidad, así como, en caso de conformidad, la obligación de acudir a programas de educación sexual e igualdad y la prohibición de acercarse a menos de 200 metros del domicilio de la víctima.
Cabe destacar, y recordar, que la presentación del escrito de calificaciones por parte de la Fiscalía supone que la causa da un paso hacia la celebración del juicio oral.
Negligencia institucional y secuelas
Por otra parte, la víctima ha tenido que notificar su baja formal de la Escuela de Tauromaquia de Salamanca porque, “la falta de medidas de protección y la inacción institucional derivaron en una situación de señalización y victimización secundaria hacia la misma”. En el escrito en el que pone en conocimiento la baja a la Diputación de Salamanca, se señala que una vez la institución tuvo constancia de lo ocurrido, los dos menores, ahora acusados, permanecieron matriculados y admitidos en la escuela.
Se explica, así, que la baja de la menor no es sino una “consecuencia directa de la negligencia institucional, la falta de protocolos de protección, la irregularidad administrativa de la escuela y la permanencia de los agresores en el centro”. Concluyen alegando que “los factores determinantes han obligado a la menor a abandonar su formación, siendo la institución responsable de las secuelas que este trauma ha dejado en ella”.
Asimismo, cabe recordar que ambas víctimas, cuyos testimonios fueron publicados en Salamanca24horas, se enfrentan un acoso constante que trasciende la calle y se traslada a las redes sociales. En ambos entornos, tanto adultos como menores, las señalan injustamente como responsables de la crisis que ha sacudido la escuela de Tauromaquia.
Así pues, el abogado que ejerce la acusación particular, Elías Carcedo, ha manifestado a este medio en nombre de las familias víctimas la condena unánime hacia los representantes de diferentes instituciones quienes, en un acto público reciente, manifestaron su apoyo a la escuela y a su director, alegando que son un ejemplo de los valores que, hoy día, se necesitan en la sociedad.
La Escuela de Tauromaquia retoma su actividad
“Suspensión temporal superior a un mes y/o expulsión definitiva de la Escuela, previa tramitación del expediente correspondiente”. Esa es la sanción que la Diputación ha establecido en el Régimen de Funcionamiento Interno de la Escuela de Tauromaquia para lo que se consideran “infracciones muy graves”. Entre ellas se encuentran las “agresiones físicas o psíquicas o amenazas graves, así como las agresiones sexuales a cualquier miembro de la comunidad educativa, a través de cualquier canal”.
La duda ahora es si la Salina ha tramitado el expediente relativo al caso de la denuncia por acoso sexual que tuvo lugar durante el curso pasado y si los dos alumnos acusados estarán entre miércoles en el primer día de clase, ya que ambos formaban parte del primer listado de alumnos admitidos por la Diputación.
Tras meses de espera, el reinicio de las clases se ha llevado a cabo a marchas forzadas hasta tal punto que el pasado viernes la Junta informaba a la Diputación de que la documentación presentada era correcta y podrían comenzar las clases, el lunes lo notificó a los alumnos y este martes, un día antes de empezar las clases, les ha solicitado un certificado de delitos sexuales que garantice que no tienen antecedentes en este aspecto, lo que puede hacer que algunos no puedan empezar por la urgencia de la solicitud o bien se caigan de la lista de admitidos al tener antecedentes.
Finalmente, tras meses de promesas de apertura incumplidas, esta tarde a las 16.00 horas la Escuela de Tauromaquia de la Diputación de Salamanca recibirá por fin a los alumnos. Lo hace con seis meses de retraso y con clases en la plaza de toros de Alba de Tormes, que figura como titular para la escuela y con muchos flecos pendientes, como la autorización del Minisiterio de Cultura que la Diputación todavía no tiene y que es preceptiva para poder tener actividad aunque sea solo un trámite administrativo tras la luz verde de la Junta.
La apertura de curso que pone fin a un calvario para los alumnos y sus familias que han estado durante meses en el limbo ya que la constantes promesas del diputado del área, Jesús María Ortiz, de que se abriría de forma inminente caían en saco roto semana tras semana, encandenando retrasos mientras se tramitaba el Reglamento de Régimen Interior del que carecía la escuela y un protocolo antiacoso. Muchos de los alumnos incluso han comenzado a dar clases en otras escuelas de tauromaquia, en algunos casos a cientos de kilómetros de Salamanca, para no perder un año de formación y de oportunidades laborales en el mundo del toro. Una situación que ha elevado las quejas del mundo del toro, de los ayuntamientos que esperaban la confirmación de las becerradas y clases prácticas y de los ganaderos, además de las familias de los alumnos.
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