La procesión del Nazareno deslumbra a Salamanca como muestra de historia y devoción
Las imágenes de Jesús en la Calle de la Amargura y el Santo Entierro se han dado cita en Salamanca recorriendo sus calles ante la atenta mirada de cientos de fieles
El Viernes Santo ha continuado en Salamanca tras el Descendimiento del Cristo de Nuestro Bien y del Santo Entierro. En esta ocasión se abrían las puertas de la Iglesia de San Julián y Santa Basílica, sede canónica de la Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y del Santo Entierro, para dar la bienvenida a dos de las imágenes.
Muchas eran las personas que esperaban todo un año a ver esta procesión, y es que las palabras del año pasado donde el Hermano Mayor indicaba que “no nos queda más remedio que suspender. El suelo está muy mojado, lo más razonable es suspender, aunque nos duela a todos”, se esfumaban por completo para dar rienda suelta a la fe de los asistentes que por fin veían con amor ambas imágenes.
Desde las 18:00 horas comenzaban a procesionar por las calles de Salamanca sin novedades con respecto a otros años, pero con un hecho muy importante para la cofradía, la salida de todas las cruces infantiles y faroles, además de las cargas yendo totalmente completas.
De este modo, Jesús en la Calle de la Amargura y Santo Entierro se daban cita por Salamanca, con la especialidad de la suma de los hermanos también ha sido mayor que otros años, como indicaba a SALAMANCA24HORAS el Hermano Mayor que estrenaba su cargo este 2026, Antonio José.
Primero lo hacía Jesús en la Calle de la Amargura, que comenzaba a recorrer las céntricas calles de Salamanca para así saludar a todo fiel expectante.
Minutos después, lo hacía el paso del Santo Entierro, al compás del himno de España y mirando con orgullo a todos los visitantes del lugar.
Este intenso Viernes Santo ha hecho gala de las procesiones que se dan lugar en Salamanca, sumando cada vez más adeptos y sin perder la fe que envuelve las calles salmantinas por completo, con cientos de personas expectantes al paso de los cofrades con el pasado, presente y futuro por las las rúas charras.
Con la cruz al hombro y con los tradicionales hábitos, los hermanos han recorrido las vías con la tradicional corona portada en sus cabezas con la atenta mirada de salmantinos, salmantinas, turistas y curiosos que no han querido perderse este acto que tras un año de espera ha hecho que la piedra de Villamayor reluzca, en este caso durante cinco horas.
Durante más de 200 años la congregación ha hecho las delicias de los habitantes de la ciudad, manteniendo el espíritu religioso de la cofradía y dejando atrás los fantasmas de años pasados, donde incluso en 2024 tuvieron que resguardarse en los soportales de la Plaza Mayor para evitar que la lluvia dañara las imágenes.
Cabe destacar que la Ilustre y Venerable Congregación de Nuestro Padre Jesús Nazareno y del Santo Entierro únicamente tiene esta procesión durante la Semana Santa, estando algunos de los niños y niñas en La Borriquilla como muestra de la importancia del futuro en estos días santos.
Con tres actos celebrados durante este Viernes Santo, la Semana Santa Salmantina vuelve a recuperar el encanto de los años donde la lluvia no empañaba ninguna de las procesiones, alegrando a cofrades, fieles y, por supuesto, a la historia de la capital del Tormes.