Los farmacéuticos de Salamanca alertan de los errores más frecuentes al tratar la alergia primaveral
El uso incorrecto de antihistamínicos y espráis nasales sigue siendo uno de los errores más frecuentes entre los pacientes alérgicos, según recuerdan los profesionales farmacéuticos
Con la llegada de la primavera y el aumento de la presencia de polen en el ambiente, los farmacéuticos recuerdan la importancia de seguir correctamente los tratamientos contra la alergia y evitar prácticas erróneas que pueden reducir su eficacia o aumentar los efectos adversos. Entre los fallos más habituales se encuentran suspender la medicación en cuanto mejoran los síntomas, aumentar la dosis por cuenta propia o combinar varios antihistamínicos al mismo tiempo.
La alergia ha aumentado de forma notable en España en los últimos años, con 6,6 millones de personas diagnosticadas y un incremento del 42,3 % desde 2016. En el caso de la alergia al polen, afecta aproximadamente al 15 % de la población y puede llegar al 30% entre los jóvenes.
Desde la profesión farmacéutica se insiste en que uno de los errores más comunes es tomar los antihistamínicos solo cuando aparecen los síntomas y abandonarlos cuando estos remiten. Sin embargo, en procesos como la rinitis alérgica, la inflamación puede mantenerse activa durante días o incluso semanas mientras persiste la exposición al alérgeno, por lo que, cuando así lo indique el profesional sanitario, conviene mantener el tratamiento durante el tiempo recomendado para lograr un mejor control.
También se advierte contra la falsa creencia de que mezclar varios antihistamínicos o aumentar la dosis mejora el efecto. Al contrario, esta práctica puede incrementar el riesgo de efectos adversos, como somnolencia o dolor de cabeza, sin aportar un beneficio real al paciente.
Otro de los aspectos en los que la farmacia comunitaria puede ayudar de manera decisiva es en el uso correcto de los espráis nasales. Los farmacéuticos recuerdan que el chorro debe dirigirse hacia la pared lateral de la fosa nasal y no hacia el tabique, ya que hacerlo mal reduce la eficacia del tratamiento y favorece la irritación o pequeñas hemorragias. Además, los dispositivos deben mantenerse limpios y no compartirse.
Asimismo, se llama a no abusar de los descongestionantes nasales de acción rápida, ya que utilizarlos durante más de tres a cinco días consecutivos puede provocar congestión de rebote y empeorar el problema inicial. También conviene revisar posibles interacciones con alcohol, sedantes o determinados antibióticos, antidepresivos y antifúngicos.
Junto al tratamiento farmacológico, los profesionales recomiendan adoptar medidas de prevención para reducir la exposición al polen: limitar las salidas al campo en los días de mayor concentración, evitar actividades al aire libre en horas de más luz, utilizar gafas de sol y mascarilla en exteriores, viajar con las ventanillas del coche cerradas y evitar cortar el césped o podar en jornadas de alta polinización.
Los farmacéuticos también recuerdan que la alergia puede confundirse con un resfriado, aunque existen diferencias importantes. El resfriado puede cursar con fiebre y tos con expectoración, no suele producir conjuntivitis y no presenta el patrón estacional típico de la alergia.
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