"Avisar cuanto antes puede ser determinante": la clave tras tres desapariciones en Salamanca resueltas en menos de 72 horas

Los tres casos registrados este fin de semana, todos con desenlace positivo, ponen el foco en el protocolo que se activa desde el primer aviso y en el falso mito de esperar para denunciar

Dispositivo de búsqueda. Foto de archivo.
Dispositivo de búsqueda. Foto de archivo. | Guardia Civil Salamanca

Salamanca ha vivido un fin de semana atípico, marcado por la desaparición de tres personas en apenas 72 horas, una sucesión de casos poco habitual en la provincia.

El primer episodio que trascendió fue el de la adolescente E.V.A., cuya desaparición se hizo pública el sábado, aunque su pista se había perdido el viernes.

Según las primeras informaciones recabadas por este medio a través de la plataforma Adonay, la joven podría haberse desplazado hacia Valencia en un vehículo compartido. Finalmente, este domingo se confirmó su localización en perfecto estado en una localidad de Zaragoza, confirmándose además que su marcha había sido voluntaria.

La segunda desaparición se registró también durante la jornada del sábado, en Castellanos de Moriscos. La rápida actuación de la Guardia Civil de Salamanca permitió localizar al varón desaparecido en apenas unos minutos.

Una situación similar volvió a repetirse el domingo con un tercer caso. Según había trasladado la propia familia, un hombre había sido visto por última vez en Narros de Matalayegua, desde donde había salido a pie con dirección a Salamanca. De nuevo, la capacidad de respuesta de los agentes resultó determinante para dar con su paradero en un breve espacio de tiempo.

Ante esta inusual concatenación de desapariciones, desde la Guardia Civil de Salamanca recuerdan que, ante una desaparición preocupante, no es necesario esperar 24 ni 48 horas para presentar una denuncia, una falsa creencia que todavía persiste y que puede retrasar actuaciones que pueden resultar decisivas.

Asimismo, refieren que el protocolo se activa de manera inmediata desde el momento en que se recibe el aviso. A partir de ahí, los agentes realizan una primera valoración del riesgo en función de factores como la edad de la persona desaparecida, sus circunstancias personales, el tiempo transcurrido o las condiciones en las que se produjo la desaparición. En función de esa evaluación, se movilizan los recursos humanos y materiales necesarios para la búsqueda.

Los agentes, asimismo, efectúan entrevistas, revisan cámaras, medios teconológicos y, señalan, en el caso de que proceda se colabora con otros organismos.

Además, la Benemérita subraya la importancia de que familiares o allegados faciliten toda la información posible desde el primer momento, ya que cualquier detalle puede resultar determinante para agilizar la localización.

Una fotografía reciente, una descripción física completa, la ropa que llevaba en el momento de desaparecer, su teléfono móvil, sus rutinas habituales o los lugares que frecuenta son datos clave para orientar el operativo.

En caso de una desaparición de estas características, la recomendación es contactar de inmediato con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado. En el caso de la Guardia Civil, a través del teléfono 062 porque, señalan, "cada minuto cuenta".

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