"La consulta del horror": un antiguo paciente del psicólogo acusado de agresión sexual en Salamanca relata insultos y humillaciones
Su testimonio recoge comentarios de carácter homófobo, burlas reiteradas y episodios de agresividad física de baja intensidad. “Un día me pidió que le pegara. Al negarme, me dio un puñetazo en el hombro”, relata, “me hizo daño”
La publicación de la apertura de juicio oral contra un psicólogo y profesor asociado de la Universidad de Salamanca, acusado de una presunta agresión sexual a una paciente en el ámbito de la consulta, ha hecho que afloren nuevos testimonios que apuntan a más presuntos comportamientos inapropiados en el ejercicio de su actividad profesional a lo largo de los años.
Una de esas víctimas, un antiguo paciente de M.D.G.E, ha narrado a Salamanca24horas su experiencia en la que denomina como “consulta del horror”.
Según el relato de R.G.E, la relación con el profesional se remonta a hace más de un lustro, cuando acudió a él en busca de ayuda y apoyo psicológico al estar atravesando una etapa personal complicada.
Pese a existir una relación previa entre ambos, puesto que se conocían con anterioridad, refiere que fue el propio terapeuta quien decidió asumir su tratamiento cuando, en un primer momento, su intención inicial era solicitar la recomendación de otro especialista.
La situación dio un giro de 360 grados un año más tarde cuando el paciente le trasladó en consulta su intención de abrir un negocio. Fue entonces cuando, relata, el psicólogo le propuso presuntamente formar parte del proyecto como socio.
Esta idea, lejos de permanecer en el ámbito de lo profesional, explica que habría comenzado a introducirse progresivamente en las sesiones terapéuticas que él seguía abonando rigurosamente.
A partir de ese momento, sostiene, comenzaron a producirse descalificaciones constantes, cuestionamientos de su capacidad profesional e intentos de modificar la naturaleza del negocio hasta convertirlo en un espacio de “desarrollo personal” compartido.
“Utilizaba el conocimiento que tenía de mí en terapia para hacerme daño después”, asegura, visiblemente conmocionado.
Su testimonio recoge también comentarios de carácter homófobo, burlas reiteradas y episodios de agresividad física de baja intensidad que, en aquel momento, no llegó a interpretar como maltrato. “Un día me pidió que le pegara. Al negarme, me dio un puñetazo en el hombro”, relata, “me hizo daño”.
La presión, explica, fue en aumento durante los últimos meses de relación, hasta derivar en episodios de ansiedad severa. En uno de ellos, recuerda haber sufrido un ataque de pánico: “Acabé llorando, gritando, tumbado en el suelo y me quedé dormido allí. Me desperté una hora después sin saber dónde estaba”, relata.
La relación profesional y el intento de asociación empresarial se rompieron definitivamente en 2019, coincidiendo con la apertura del local, impulsado por el paciente en solitario.
Desde entonces, afirma evitar cualquier tipo de contacto con el psicólogo, con quien asegura haberse cruzado en varias ocasiones.
Siete años después, el miedo continúa latente y siendo una constante.
Su decisión de hacer pública su experiencia responde, según indica, a la esperanza de que otras posibles víctimas puedan sentirse acompañadas en un momento en el que el citado profesional se enfrenta a una petición de hasta 12 años de prisión por un presunto delito de agresión sexual cometido durante una sesión terapéutica.
También te puede interesar