Entomología forense: ¿pueden los insectos ayudar a resolver un crimen?
Uno de los aspectos más relevantes y curiosos en lo relativo a la fauna cadavérica es el papel que puede jugar a la hora de determinar si un cuerpo ha sido trasladado o ayudar a establecer la data de la muerte
En la escena de un crimen, el silencio rara vez es absoluto. En algunos casos, quienes aportan algunas de las respuestas más valiosas no son testigos humanos, sino insectos. La entomología forense, disciplina que estudia la relación entre los artrópodos y los procesos de descomposición, puede aportar claves decisivas.
La doctora Sonsoles Castro, médico forense del Instituto de Medicina Legal y Forense de Salamanca, explica que la fauna cadavérica es el conjunto de insectos que colonizan un cadáver durante su proceso de descomposición. Aunque habitualmente se asocia a cuerpos sin vida, en determinadas circunstancias también puede aparecer en personas vivas, especialmente en situaciones de abandono, negligencia o en personas vulnerables con heridas expuestas, un fenómeno conocido como miasis.
Ahora bien, ¿qué insectos son los primeros en llegar al cadáver y por qué?
Tal y como explica la galena, los primeros en aparecer suelen ser los dípteros, las moscas, en las primeras fases de descomposición. No obstante, esto puede variar según factores como la zona geográfica, la temperatura o si el cadáver se encuentra en interior o exterior.
Los insectos, además, son una herramienta empleada para ayudar a determinar la data de la muerte. El análisis del ciclo biológico de los insectos resulta fundamental. Observar si hay huevos, larvas, pupas o ejemplares adultos permite estimar el intervalo post mortem. Las pupas, por ejemplo, son especialmente útiles porque indican fases avanzadas del desarrollo y ayudan a calcular con mayor precisión cuánto tiempo lleva colonizado el cuerpo.
Uno de los aspectos más relevantes y curiosos en lo relativo a la fauna cadavérica es el papel que puede jugar a la hora de determinar si un cuerpo ha sido trasladado. Como explica la doctora Castro, algunas especies son características de determinados hábitats, por lo que encontrar insectos incompatibles con el entorno donde apareció el cadáver puede sugerir que el cuerpo fue trasladado. Así, la entomología forense no solo ayuda a establecer una data aproximada de muerte, sino también a reconstruir las circunstancias del crimen.
Los insectos, además, pueden ayudar a determinar si la víctima consumió tóxicos antes de morir. La doctora Castro relata que el análisis toxicológico de insectos que puede revelar sustancias presentes en el organismo, incluidos ciertos metales pesados como el mercurio o determinados tóxicos. Además, su estudio puede ayudar a determinar si algunas lesiones fueron previas o posteriores a la muerte, según el patrón de colonización.
De hecho, en lo que a la colonización se refiere, cuanto más expuesto esté el cuerpo al ambiente, más rápida suele ser esta. Un cadáver en campo abierto normalmente atraerá insectos antes que uno en interior, sellado o con acceso limitado.
La entomología forense puede llegar, incluso, a detectar negligencia, refiere la galena. En casos de personas vivas con colonización temprana por insectos, especialmente ancianos dependientes o personas abandonadas, la presencia de determinadas larvas puede evidenciar situaciones de negligencia severa o abandono prolongado.
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