Fiscalía y defensa piden no modificar la pena para Emilio, mientras que su abogado afirma que "fue un accidente. Cuando un arma está en mal estado se pueden producir accidentes"

El último día del juicio por el crimen de Garrido trae las conclusiones de las tres partes y, posiblemente, el veredicto del jurado popular

Juicio del pistolero de Garrido
Juicio del pistolero de Garrido

Después de tres intensos días en los que diferentes testigos de los hechos, además del único acusado, han pasado por la Audiencia Provincial de Salamanca para dar conocimiento de lo que vieron y vivieron aquella fatídica noche de agosto de 2021, este viernes es el turno para que las tres partes implicadas -Ministerio Fiscal, acusación particular y defensa- expongan las conclusiones para defender sus intereses y para que el juzgado popular pueda determinar si el acusado actuó conscientemente. 

La primera de las conclusiones ha sido expuesta por el representante del Ministerio Fiscal, quien mantiene la culpabilidad de Emilio D.Y. que además cree que lo hizo conscientemente y no está arrepentido de ello.

“Está muy bien lo de pedir perdón, pero debe estar añadido algo más, que es reconocer los hechos, algo que pudo hacer el primer día y no lo hizo. Es una falta de respeto tanto para Belén como para la familia de Chema”, ha expuesto en la mañana de este viernes el representante de Fiscalía.

Así mismo, ha añadido que “su declaración fue selectiva, recordaba solo lo que le beneficiaba: que había consumido cocaína, alcohol y que había sacado el arma para suicidarse, olvidando lo que le puede perjudicar. “Reconoció solo lo que se mostraba, como las grabaciones en la terraza del bar, el arma o la grabación de las cámaras cuando paseaba por la calle. También la camiseta”.

Por otro lado, ha mantenido la versión del escrito de calificación previa como la real, ratificada y apoya por todos los testigos que, además, han reconocido sin género de duda al acusado, “identificaron perfectamente al acusado salvo dos que no hicieron la rueda de reconocimiento: Belén y el vecino que estaba en el balcón, ya que había manifestado que no pudo ver la cara”.

Así mismo, en cuanto a la reducción de la pena por intento de reparación del daño “poniendo a su disposición todo mi patrimonio” -como apuntó en el juicio el acusado-, el Fiscal considera que no puede ser atenuante y que “no es verdad. Estaba trabajando y tenía ingresos, sin embargo, no ha abonado nada a las víctimas. Tiene una casa a su nombre, se podía haber adjudicado perfectamente ese bien y no lo ha hecho. No tiene ninguna intención de reparar a la víctima”. 

Por último, ha reconocido que, durante el juicio, no se ha podido comprobar que el varón sufriera alguna enfermedad mental, del mismo modo, precisa que la defensa usa la excusa del alcohol y las drogas para que se rebaje la pena. 

"Fue una ejecución, como las ejecuciones de la mafia"

El abogado de la acusación particular ha iniciado las conclusiones indicando que “han quedado probado todos los hechos”. Tras ello, ha procedido a realizar el relato de los mismos, algo que había manifestado el Ministerio Fiscal durante la lectura de su informe. En cuanto a la ingesta de alcohol, estrategia que ha seguido la defensa, ha señalado que “no pudo beber muchas cervezas”, una afirmación para la que ha hecho referencia a la declaración de la amiga que estaba la fatídica noche de los hechos con Chema y Belén.

“No es verdad que estaba muy borracho” cuando sucedió el incidente de la silla, que se rompió por su corpulencia, no porque estuviera con embriaguez y es lo que el camarero le recriminó, ha señalado la acusación ante la Sala de la Audiencia Provincial de Salamanca. “También dicen que había consumido droga, con dos rayas uno no tiene disminuidas sus facultades”, ha añadido. 

“¿Por qué no disparó cuando estaban los tres?”, ha preguntado el abogado tras lo que ha afirmado que “igual era más difícil con los tres porque alguno pudiera haber reaccionado o incluso que solo quería matar a Chema y a Belén. Fue una ejecución, como las ejecuciones de la mafia, disparó distribuyendo cuando estaban en el suelo, no tiene justificación de nada", ha proseguido el letrado que se ha mostrado contundente: “No es normal matar”.

"Qué más prueba de que esa arma funcionaba que Emilio la cogió para irse a pegar un tiro”, ha manifestado el abogado en relación al uso de la pistola “que tenía Emilio y que fue la que percutió las balas que se encontraron en el lugar del suceso. Él digo que las balas eran de su expareja, que practicaba tiro olímpico. No es verdad, podría haber venido a declarar y no lo ha hecho", ha continuado durante la lectura de las conclusiones.

“Los disparos se realizan vil y cobardemente por la espalda”, ha manifestado con la intención de demostrar el asesinato, descartando así el homicidio. “No tiene ninguna enfermedad ni adicción que le impida saber lo que hace”, ha señalado en relación a la declaración de los médicos forenses durante la tercera jornada del juicio. “Dice la defensa que el arma no estaba en buenas condiciones, ya nos habría gustado que no hubiera percutido”, una afirmación con la que la hermana de Chema asentía con la cabeza desde el lugar de la Sala en el que se encuentra siguiendo el juicio.

“No es explicable que consumiera para coger valor para suicidarse. Dicen que estaba bajo la influencia de alcohol y drogas, demuéstrenlo, pero no han traído ninguna prueba. Nadie ha visto la pericial porque no existe ni se ha podido demostrar”.

"Fue un accidente. Cuando un arma está en mal estado se pueden producir accidentes"

El abogado de Emilio ha calificado el hecho como “accidente” fruto del estado en el que se encontraba el arma: “Cuando un arma está en mal estado se pueden producir accidentes, como es el caso”, ha afirmado ante el jurado, una declaración por la que incluso un familiar de las víctimas ha abandonado la Sala ante los gestos de incredulidad del resto.

El letrado ha hecho también referencia al trastorno mixto de la personalidad de Emilio, al que examinaron tres días después y por lo que ha manifestado no haber podido determinar el consumo de sustancias. “El acusado no puede ser responsable de una negligencia que ha cometido una letrada esa tarde de agosto”, ha afirmado precisamente en relación con la realización de dichas pruebas tras ser detenido.

“Tomaba medicación, nadie puede saber cómo estaba en el día de los hechos, no quiso colaborar porque no quería que su madre se enterara de la situación en la que se encontraba y su mente se cerró”, ha proseguido el letrado. Estaba en estado eufórico, que puede relacionarse con ese consumo, ha añadido la defensa. “Emilio realizó once disparos y sorprende que si fuera a esa distancia hizo blanco con seis de ellos”.

“Durante el tiempo que lleva en prisión ha estado cerrado en banda, sin querer hablar con nadie y buscando explicación a lo sucedido. Es aberrante que haya habido víctimas, la forma en la que se produjeron los hechos no es ni medio normal y alguien en su sano juicio no hace eso”, ha concluido el abogado con la intención de demostrar que Emilio no tenía plenas facultades. 

Modifica la petición de la pena por la tenencia ilícita de dos años a un año ya que, aunque que “es obvio que hay un delito de tenencia ilícita, el fresado del número de serie no ha quedado demostrado que lo haya hecho el acusado. Quiere mostrar su afecto a todas las víctimas Chema, Belén, sus amigos y familias, así como la suya propia, a la que también ha destrozado”, ha concluido la defensa de Emilio.

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