Un jurado popular juzga desde este martes al ‘pistolero de Garrido’, que se enfrenta a casi cuatro décadas de prisión
El Ministerio Fiscal también solicita para el presunto autor de los disparos que acabaron con la vida de un hombre y dejaron gravemente herida a una mujer en la calle Isaac Peral más de medio millón de euros en concepto de responsabilidad civil para ambas partes
Un jurado popular juzga desde este martes al ‘pistolero de Garrido’ como presunto autor de los disparos que acabaron con la vida de un hombre y dejaron gravemente herida a una mujer en la calle Isaac Peral en agosto de 2021. Según ha podido saber SALAMANCA24HORAS, el Ministerio Fiscal solicita para E.D.Y una pena de 36 años de prisión y más de medio millón de euros como responsabilidad civil entre las dos víctimas.
En concreto, el hombre está acusado de un delito consumado de asesinato con alevosía para el que la Fiscalía, representada por D. Pedro Puente, solicita 22 años de cárcel y 7 años de libertad vigilada; un delito en grado de tentativa de asesinato con alevosía por el que el Ministerio Fiscal solicita 12 años de prisión, a los que se suman otros dos años por un delito de tenencia ilícita de armas. Además, el ministerio público reclama una responsabilidad civil de 394.000 euros para los familiares del fallecido y otros 172.000 euros para la mujer lesionada. Similares penas solicita la acusación particular, mientras que el abogado de la defensa pide la libre absolución del acusado.
La Audiencia Provincial de Salamanca ha reservado hasta este viernes para llevar a cabo las actuaciones en las que está previsto que este martes declare E.D.Y. tras la constitución del jurado. La jornada del miércoles está reservada para los testigos particulares, mientras que el jueves se llevará a cabo la declaración de los agentes de policía y los peritos. Ya el viernes se llevará a cabo la lectura de los informes y las conclusiones.
Los hechos, según figura en el Auto de apertura del juicio oral dictado por el Juzgado de Instrucción número 2 de Salamanca al que ha tenido acceso este medio de comunicación, sucedieron en la medianoche del 28 de agosto de 2021 en el barrio de Garrido de la capital tras haber coincidido previamente en un bar de la zona donde J.M.R.C. y M.B.R.H. estaban celebrado el cumpleaños de esta última en presencia de unos amigos. El magistrado ha estimado procedente para el enjuiciamiento que el acusado, de 33 años de edad, acudió a un bar de la calle Juan de Villoria donde se sentó en una mesa cercana antes de levantarse para dirigirse de forma insistente y molesta hacia la mujer por la que incluso el camarero le llegó a llamar la atención.
La pareja, según los hechos que ahora deberán ser enjuiciados, se marcharon y E.D.Y, vigilante de seguridad y con experiencia en el manejo de armas, salió detrás al tiempo que sujetaba una pistola que llevaba en su cintura según recogieron las cámaras de seguridad de un taller cercano. Minutos más tarde en la calle Isaac Peral aceleró el paso, según recoge el Auto provisional, y disparó por la espalda a J.M.R.C. y después a la mujer; una vez cayeron al suelo, continuó disparando en varias ocasiones.
Tras ello, arrojó el arma en un contenedor cercano entrando posteriormente en su domicilio, donde fue detenido por agentes de la Policía Nacional al día siguiente. Precisamente el arma, para el que no tenía guía ni permiso y contaba con la numeración borrada, fue localizada el 30 de agosto de ese mismo año en el CTR de Gomecello junto a la camiseta que vestía la noche del suceso.
J.M.R.C, que hasta ese momento trabajaba en el Hospital de Ávila, falleció en el acto tras recibir 4 disparos en el tórax, glúteo, cadera y mano. Por su parte, M.B.R.H, empleada doméstica, sufrió diferentes lesiones por las que necesitó un total de seis intervenciones quirúrgicas de las que tardó 6 meses en recuperarse y por las que le han quedado graves secuelas como la alteración de las funciones cerebrales superiores y por las que no puede desarrollar las tareas propias de su puesto de trabajo. Además, según recoge el Auto, realizaba labores de cuidadora principal de su hijo con discapacidad, tarea que tampoco puede desarrollar.
Durante el registro que se llevó a cabo en su domicilio tras la detención, los agentes encontraron un arsenal formado por varias armas blancas, como navajas y dagas, así como una escopeta de aire comprimido. Según argumentó el detenido, estas armas estaban en su posesión porque es coleccionista, y por lo tanto podía tenerlas siempre y cuando no les diera uso. Igualmente, entre sus pertenencias había un chaleco antibalas y varias prendas con el logo de la Policía Nacional. Así las cosas, E.D.Y. será juzgado desde este martes por estos hechos por los que permanece en prisión provisional desde el 31 de agosto de 2021.
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