Las médicos forenses confirman que Charo murió por asfixia y que el acusado "tenía sus capacidades conservadas"
Este martes, los miembros del jurado popular y del Tribunal han podido escuchar, entre otros datos, que el acusado tenía mucho miedo de ir a Topas porque "a los hombres que matan mujeres los tratan muy mal". Asimismo, las galenas han declarado que la víctima tenía tatuado el nombre del asesino confeso
Pasadas las 10:00 horas ha arrancado la segunda sesión del juicio por el crimen ocurrido en Béjar en agosto de 2023.
Tras una primera jornada marcada por el duro testimonio de los familiares, así como por el de los agentes que intervinieron en la madrugada de los hechos, este martes estaba prevista la declaración de dos guardias civiles, así como de los médicos forenses que efectuaron la autopsia y evaluaron al acusado tras la perpetración del crimen.
La actitud que ha mostrado el acusado en sala ha sido bastante similar a la vista en la primera sesión del juicio: pasmosa tranquilidad y con la mirada fija en los miembros del tribunal, sin expresión en el rostro.
"A los hombres que matan mujeres los tratan muy mal en Topas"
El primer agente de la Benémerita en declarar ha reiterado lo ya escuchado durante el día de ayer; el acusado tenía mucho miedo de ir a Topas y ha añadido, además, que les manifestó que "a los hombres que mataban mujeres los trataban muy mal en Topas". Asimismo, ha confirmado que A.R.L.Z no presentaba síntomas de estar bajo los efectos del alcohol o de las drogas.
Por otro lado, el segundo agente ha seguido, en su testificación, la línea de su compañero: el asesino confeso insistía en su miedo a ir a Topas y mostraba actitud nerviosa porque "era consciente de lo que había hecho".
La declaración de los médicos forenses: la víctima tenía tatuado el nombre del asesino confeso
Una vez concluidas las declaraciones de los dos guardias civiles, ha sido el turno de los tres médicos forenses que efectuaron el levantamiento del cuerpo, la autopsia y la valoración psiquiátrica del detenido tras cometer el crimen.
En primer lugar, las galenas han procedido a explicar cómo procedieron al levantamiento del cadáver: "en la habitación de la vivienda nos encontramos a la fallecida en el suelo, al lado de la cama. Presentaba lesiones en la región frontal y diversas escoraciones". Asimismo, las doctoras han confirmado que había un cenicero con sangre a escasa distancia de la cabeza de la víctima, así en los pies de la misma y en la sábana bajera.
En lo que a la causa de la muerte se refiere, en una primera impresión las forenses han señalado que "todo apuntaba a una estangulación, si bien ya partíamos con la información brindada por el sospechoso. A simple vista se apreciaban signos de violencia, había una herida contusa en la frente y marcas en el cuello".
Durante el examen externo del cuerpo, ya en el Instituto Anatómico Forense, se confirmaron las lesiones apreciadas antes del levantamiento. Un dato que ha querido reseñar el Ministerio Fiscal, y que han confirmado las galenas, es que la víctima tenía un tatuaje en el que se leía el nombre del acusado.
A continuación, se han proyectado en la sala imágenes seleccionadas por las forenses para mostrar las lesiones que presentaba la víctima explicando a qué podrían corresponder cada una de ellas. La lesión recibida en la cabeza no llegó al hueso, pero el encéfalo mostraba un edema (esto quiere decir que había líquido en su interior).
Como ha explicado una de las facultativas, los hallazgos en los casos de muerte por asfixia se centran en la comprobación de la existencia del hongo de espuma, - esto es, una espuma aireada en el aparato respiratorio-; "lo que se veía es que todas las vías aéreas principales presentaban esa espuma, igual que la que aparecía en la boca. Eso significa que venía de los pulmones y es compatible con la muerte por asfixia", ha referido la doctora.
Finalmente, la galena ha explicado que en las muestras indubitadas a la víctima se halló "presencia de cocaína y el metabolito que se produce cuando se consumen conjuntamente alcohol y cocaína".
Esto, traducido, viene a significar que hubo cierto consumo de cocaína antes de los hechos.
"No se puede afirmar que estuviera bajo los efectos del alcohol y la cocaína en el momento de los hechos"
Una vez finalizada la exposición de los resultados de la autopsia, se ha procedido a exponer qué información arrojó la exploración del acusado.
"Era un individuo dentro de la normalidad, con sus capacidades conservadas", ha referido la médico forense. Ha añadido, además, que en su actitud no había signo alguno de consumo de sustancias aunque, eso sí, "él refirió consumo de cocaína dos días antes de la exploración".
La galena ha continuado explicando que los resultados de los análisis que se le realizaron a las muestras indubitadas al acusado "presentaban el metabolito de consumo de alcohol y cocaína de forma habitual"; sin embargo, ha especificado que "no se puede afirmar que el acusado estuviera bajo los efectos del alcohol y la cocaína en el momento de los hechos".
En lo que a la exploración física respecta, la facultativa ha explicado al tribunal que A.R.L.Z presentaba un arañazo en la zona izquierda, en el lado de la sien derecha tenía una pequeña herida inciso - contusa y un hematoma en la zona ocular izquierda. "Son lesiones compatibles con una situación de forcejeo, y también con lesiones de defensa".
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