El Juzgado de Instrucción número 2 ha condenado al joven de 28 años Juan Manuel Santos, más conocido como ‘El Mika’, a permanecer alejado de Salamanca durante un periodo de seis meses por acoso a cuatro menores de edad. Además, la sentencia establece que deberá pagar una indemnización a cada una de las jóvenes que va de los 1.000 a los 2.500 euros. Antes de hacerse efectivo su destierro, SALAMANCA24HORAS ha podido hablar cara a cara con él.

Tras una conversación telefónica, se concierta la entrevista en un parque a las afueras de la ciudad. “Mi cara ha salido en muchos sitios y no quiero problemas con la gente si me ven por el centro”, afirma. Allí muestra fotocopias de mensajes a través de teléfono móvil para justificar su relación con las jóvenes que le denunciaron, un mensaje de voz amenazándole y más mensajes donde dice sentirse acosado, también fotografías de denunciantes haciéndole una peineta. “A mí me han hecho la cama, nunca mejor dicho, y las pruebas las tengo, de que soy inocente del último juicio, tanto acoso, tanto acoso, ¿quién es el que acosa? Yo creo que son ellas, muchas son ellas, me provocan a través de Whatsapp, me llaman de todo, siempre están ahí, es como tener un grano en el culo”, afirma.

Por este motivo, El Mika asegura que ha presentado varias denuncias en el Juzgado. “El que no te coge te amenaza, te coacciona, te dicen dame tanto y no te denuncio, he tenido que cambiar de número varias veces porque no sé cómo lo consiguen, pero desde que ha pasado todo esto cuatro o cinco números he tenido que cambiar. No paran, y luego dicen que soy yo”, asegura, y muestra a este diario un mensaje de voz en su teléfono que asegura proviene de alguien que trabaja en la cárcel. “Me llama, me empieza a decir de todo, mamón y amenazándome que ya nos veremos en Topas”. Y es que “no sé ni cómo, ni cuándo ni por qué pero se han formado cadenas de Whatsapp, que si me están esperando en Topas, o que si vivo en Puente Ladrillo. Lo tengo denunciado”.

“He escarmentado”

Un presente complicado para Juan Manuel como consecuencia del pasado, pues cabe recordar que desde el año 2008 acumula dieciocho denuncias por parte de parejas sentimentales o de jóvenes con las que ha establecido algún tipo de contacto. La Policía incluye en su historial malos tratos, amenazas, vejaciones o quebrantamiento por incumplimiento de órdenes judiciales, llegando a pasar en la cárcel nueve meses y dieciséis días. El Mika reconoce que no ha actuado correctamente y se muestra arrepentido. “He entrado al juego muchas veces, otras no he entrado y han seguido, y han seguido. Claro que he escarmentado, me han entrenado para ello, por decirlo de alguna manera, cómo tengo que actuar”.

Aunque Juan Manuel quiere pasar página, todavía tiene varias causas judiciales pendientes. “Yo no me niego a pedir perdón, pido perdón pero no a todas, sinceramente, no todas se lo merecen ni que me rebaje a ellas. A las que le he hecho mal, sí, pido perdón. Claro que me arrepiento de lo que hice. Pido perdón a las víctimas por el daño que haya hecho, a las que realmente le hecho, no a las que dicen que he hecho. Claro que estoy arrepentido”. 

Incluso se solicita que se reabra el caso del suicidio de una joven debido al acoso sufrido por El Mika. “Me expongo a la máquina del polígrafo para que vean que no soy tan culpable como dicen, a todo tipo de preguntas y no me niego a que reabran el caso, no me niego a colaborar, en ningún momento me voy a negar”, afirma.

Futuro alejado de Salamanca

Mientras tanto, Juan Manuel está condenado a destierro durante seis meses. Asegura que se irá de Salamanca, empezando una nueva vida, partiendo de cero. “Pruebas hay de que no soy tan culpable. Tampoco niego que en ningún momento haya sido culpable, ya lo pagué, ¿pero por qué siguen buscándome?, que me lo expliquen. No quiero más rollos, no quiero problemas, que me dejen tranquilo, yo también dejaré tranquilo. Quien quiera llevarse conmigo, encantado de la vida, pero sin problemas. Quien no, cada uno su camino”.

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