El ‘secuestrador’ que maniató con bridas y sembró el caos en una familia en Tenebrón: “Callaos u os mato”
El varón ha declarado en la Audiencia Provincial al ser acusado de secuestrar a varias personas con un arma de fuego y huir posteriormente
Hace un año, un hecho empapó una de las noches de febrero en Tenebrón, en la comarca de Ciudad Rodrigo, en la que una familia vivió un episodio gris cuando testificó ante la Guardia Civil que M.I. entró en su casa a punta de escopeta amenazando a una familia, atándoles las manos con bridas y huyendo posteriormente.
El martes, 13 de febrero, el presunto secuestrador, la denunciante y los testigos han comparecido ante la Audiencia Provincial de Salamanca para contar las diferentes versiones de cada uno. La víctima, N.M, ha sido muy clara con los hechos y ha narrado la noche de terror que se vivió en ese invierno de 2023, en la que ante la negativa de ella de quedar con el chico, él se presentó en su casa sembrando el caos.
Según N.M., sobre las nueve de la noche entró una persona encapuchada y disfrazada de esqueleto, con una escopeta cargada entre sus manos, amenazando a la familia.
El mismo acusado ha relatado durante el juicio que en ningún momento tuvo una relación con la chica, algo en lo que no ha coincidido con ella y en la que las versiones han chocado completamente.
Del mismo modo, en más de una ocasión el propio varón había manifestado que solo tuvieron una relación de amistad, pero a pesar de ello, llegó a enviar mensajes en los que le decía que “mi corazón no deja de latir por ti”, “odio echarte de menos”, “odio no escuchar tu voz” u “odio que no quieras ser parte de mi vida”.
A pesar de que el relato contado en el propio juicio a veces no era similar a los testificado ante la Guardia Civil, todos han sido claros ante el hecho de que el acusado entró disfrazado, algo que él ha negado rotundamente.
Asimismo, el acusado ha explicado que se sintió en shock y por eso mismo huyó, antes de entregarse a la benemérita y ser detenido. Durante el día y medio que pasó en la calle tras el traumático evento, ha declarado que solamente bebió agua pero que en ningún momento amenazó a la familia, a pesar de llevar la escopeta, que según él iba a utilizar para cazar un zorro. También, ha declarado ante la Audiencia que solamente se estaba preocupando por un supuesto embarazo de la denunciante.
En el momento del secuestro, la chica ha expuesto que el acusado, primero, ató a su madre con bridas, después obligó a la joven a atar a su padre, y posteriormente amarró a N.M. para que no pudieran moverse. En ese momento, el padre se abalanzó contra el chico, al que se le cayó la escopeta, algo que aprovechó la denunciante para coger la escopeta y tirarla por la ventana.
Acto seguido, el secuestrador fue a casa de su madre, donde él mismo habló con los agentes para que procediesen a la detención voluntaria del mismo, horas después de haber incautado también una pistola de fogueo que pertenecía al denunciado.
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