Las precipitaciones de las últimas semanas llenan de esperanza los embalses salmantinos

Las precipitaciones de las últimas semanas llenan de esperanza los embalses salmantinos

Las lluvias no sólo han hecho que el agua se acumule, sino que han provocado el deshielo de mucha de la nieve caída en los meses de enero y febrero, lo que ha supuesto la crecida de muchos de los ríos charros

Las lluvias y nieve de las últimas semanas han hecho que el nivel de las presas y embalses de Castilla y León crezca de gran manera, alejándose así de la precaria situación que vivían hace tan sólo dos meses después de la sequía del 2017.

Unas precipitaciones que han vuelto a llenar las acumulaciones de agua de la provincia y que, a casi total seguridad, garantizarán el suministro completo durante los próximos meses, si bien se esperan más precipitaciones que alivie cualquier problemática futura. Y es que, por el momento, han sido casi 250 litros por metro cuadrado los que han caído en la provincia de Salamanca en este año hidrológico.

Así, actualmente los embalses de la Confederación Hidrográfica del Duero se encuentren con un volumen superior a los 486 hm3 de los 628hm3 que podría albergar en total, es decir, más de la mitad de su capacidad (54,5%). Pese a lo optimista de este dato, el volumen de agua acumulada sigue siendo inferior respecto a la misma semana del pasado año.

El embalse de Santa Teresa, que abastece de agua potable a numerosas localidades, entre ellas la ciudad de Salamanca, se encuentra al 78,8% de su capacidad, con 390 hectómetros cúbicos de agua, casi doce más que el año anterior, si bien registra mucho más volumen que la semana pasada (184 hm3).



Esto se debe a no sólo a las precipitaciones registradas, ya que han sido 45,4 litros por metro cuadrado los que han caído, sino también por el deshielo y la nieve fundida que han provocado estas lluvias en los montes charros y que han supuesto la crecida de los ríos. Así, Santa Teresa ha registrado una media de entrada de 130,8m3 por segundo.

Lo mismo sucede con el de Irueña, al 74% de su capacidad, que cuenta con 81,1 hectómetros cúbicos de agua mientras que el año pasado albergaba casi 70. Su crecida sí que ha sido importante en la última semana, con 51 hm3.

El de Águeda, si bien de menor tamaño, ha mejorado notablemente su situación respecto a la semana pasada, registrando un volumen del 74,7% respecto al total de su capacidad, de 22 hectómetros cúbicos, lo que supone también un crecimiento con respecto al año pasado. Estos tres embalses suministran agua para abastecimiento humano y regadío a casi toda la provincia salamantina.

Además, el embalse de Navamuño, perteneciente a la Confederación Hidrográfica del Tajo (CHT) y que abastece a toda la zona de Béjar, también se encuentra por encima del 50% de su capacidad, también una mejor situación en comparación con los primeros meses de este año. Además, estos datos no han registrado las lluvias de esta última semana, por lo que la situación está prevista que mejore.

Otros embalses de la provincia de Salamanca, en situación desfavorable

El embalse de Almendra, el más grande de la provincia de Salamanca, con capacidad para 2.648,70 hectómetros cúbicos, y que no está gestionado por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD), se encuentra actualmente al 37,9% de su totalidad, apenas cuatro hectómetros más de los 1.000. Sin embargo, su tendencia es ascendente, aunque mantiene los niveles del inicio de año.

En distinta situación se encuentran los otros dos embalses charros de los Saltos del Duero. Saucelle, en tendencia ascendente, se encuentra al 94,4% de su capacidad. Mientras que Aldeadávila, mantiene sus niveles respecto a las últimas semanas, con un 90,2%, muy por debajo de los niveles habituales. El gran volumen de estos dos embalses se debe a que no están destinados al consumo y abastecimiento humano, sino que son utilizados para la producción hidroeléctrica.

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