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La enriquecedora vida de Marina tras salir de Salamanca: “los jóvenes lo tenemos muy fácil para vivir experiencias”

Marina Marcos Sardiña en Cliffs of Moher, Galway.
La enriquecedora vida de Marina tras salir de Salamanca: “los jóvenes lo tenemos muy fácil para vivir experiencias”

Después de casi dos años viviendo en Dublín (Irlanda) y pasar medio año recorriendo Asia, esta salmantina destaca la importancia de ‘recorrer mundo’ para construir un futuro. "Creo que todos los jóvenes tendrían que salir de su zona de confort alguna vez en sus vidas, viajar y vivir en otro país, enriquecerse de otras culturas y luego decidir dónde quieren vivir".

Marina Marcos Sardiña es una joven salmantina de 24 años que en 2016 decidió dar una vuelta de 180 grados a su vida y emigrar a Dublín. Después de estudiar Periodismo en la Universidad Pontificia y hacer sus prácticas, experimentó de primera mano la situación de la profesión: trabajaba más de ocho horas al día cobrando 300 euros al mes que no alcanzaban ni para pagar su piso en Madrid, y sin posibilidad de contratación. “Las ofertas de empleo que encontré no tenían nada que ver con lo que realmente me apasionaba y los salarios eran ridículos.” Debido a esta situación, que auguraba un futuro precario y poco prometedor, Marina se inclinó por mejorar su nivel de inglés para perseguir su sueño: dedicarse al periodismo internacional.

Dado que no manejaba el idioma a la perfección, no se veía haciendo un trabajo de oficina, por lo que se inclinó por empezar trabajando de 'au pair' (niñera) con una familia que ya considera propia: “Siempre me han tratado como parte de ella, y me han ayudado muchísimo con el idioma”. Añade que esta decisión “fue una gran experiencia, aprendí mucho con ellos, me permitía ir a clases de inglés y hacer mis viajes de fin de semana por Irlanda, que es un país precioso y tiene muchos lugares realmente bonitos”.

En cuanto a la adaptación al nuevo país, fue muy buena: en poco tiempo empezó a conocer otras personas españolas en su situación, aunque “creo que es muy importante a la hora de conocer un país y su cultura ‘hang out with locals’, como dicen ellos”. En esa adaptación influyó la naturaleza cosmopolita de Dublín y el carácter ‘español’ de los irlandeses: “aquí es fácil hacer amigos y conocer gente”, asegura.

Eso sí, también hubo dificultades. Tras pasar diez meses con su primera familia, decidió mudarse a vivir por su cuenta y trabajar como 'nanny' con otra. Sin embargo, la alta cuantía de las rentas hace que la tarea de buscar piso se vuelva imposible: “puedes pasarte dos meses viendo una media de seis habitaciones a la semana y no encontrar casa”. Fue, sin duda, el peor momento desde que se fue. “Tengo amigos que comparten habitación, algo que se lleva mucho en Dublín, pero algunos comparten incluso cama, ¡sin ser pareja!”, añade.

A pesar de que Irlanda es caro, los sueldos allí son más altos, por lo que Marina pudo ahorrar un dinero que le permitió viajar como mochilera durante varios meses por el sudeste asiático: visitó Tailandia, Vietnam y Camboya: “Esto hubiera sido impensable si me hubiera quedado en España”. Estas experiencias, asegura, le han “enriquecido más que los años en la universidad”.

“Claro que echas de menos tu país, a tu familia, tus amigos”, pero las nuevas tecnologías han facilitado mucho el proceso: “Siempre tienes tiempo para una llamada o un WhatsApp a tu mejor amiga”. Momento clave fue el fallecimiento de su abuelo, cuando ella estaba de vuelta en Dublín y no pudo ir a su entierro: “Este tipo de cosas son lo peor de vivir fuera, cuando un familiar fallece y tu familia y amigos pasan por un momento difícil y tú no estás allí, en casa”.

Sin embargo, por el momento no se plantea volver a España. En Asia conoció la posibilidad de la visa ‘Work and Holiday’, un tipo de visado que permite trabajar a tiempo completo durante un año de manera legal en Australia, una perspectiva atractiva para seguir mejorando el inglés y seguir acumulando experiencias. Actualmente, Marina está preparando todos los trámites necesarios para aplicar a una de las 1.500 plazas que se ofertan al año.

Además, aprovecha su tiempo libre para compatibilizar su trabajo como 'nanny' con el curso de profesora de Lengua Española (ELE): “puede ser una oportunidad a la hora de buscar empleo en Australia”. Allí aprovechará para seguir mejorando su inglés y prepararse para estudiar un máster de periodismo internacional y derechos humanos.

Marina concluye su historia animando a los jóvenes a viajar a otros países y vivir nuevas experiencias que pueden ser muy enriquecedoras para el futuro: “creo que los jóvenes hoy en día lo tenemos muy fácil a la hora de vivir experiencias y encontrar trabajo fuera de nuestro país. Posiblemente, al principio no encuentres nada relacionado con tus estudios, pero incluso trabajando de niñero o camarero vas a cobrar más que haciendo lo mismo en tu ciudad. Además, vas a aprender otro idioma, otra cultura, y vas a conocer gente increíble de muchos países que te van a dar ideas que quizás nunca tuviste y enriquecer así tus inquietudes”.

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