​La Unidad de Patología Dual del hospital de Salamanca, centro de referencia regional para el tratamiento de drogadicciones

Carlos Roncero y Ana Álvarez
​La Unidad de Patología Dual del hospital de Salamanca, centro de referencia regional para el tratamiento de drogadicciones

El Complejo Asistencial de Salamanca alberga, en el hospital de Los Montalvos, esta unidad de referencia regional de Castilla y León para la desintoxicación y tratamiento de patologías asociadas a las drogadicciones

El consumo por drogas es un problema que ha estado presente en la sociedad a lo largo de toda su historia. Y, si bien parecía que esto había remitido tras el gran repunte de drogadicción que se vivió a finales del siglo XX, desde hace unos 10 años el consumo ha sufrido un repunte, como pueden constatar todos los profesionales encargados de ofrecer tratamiento.

El Complejo Asistencial de Salamanca alberga la Unidad de Patología Dual. Esta, que se encuentra en el hospital de Los Montalvos, se trata de la unidad de referencia regional de Castilla y León para la desintoxicación y tratamiento de patologías asociadas a las drogadicciones (es decir, recibe pacientes de toda la Comunidad).

SALAMANCA24HORAS ha podido hablar con la doctora psiquiatra Ana Álvarez, jefa de la Unidad, y con el doctor psiquiatra Carlos Roncero, jefe de Servicio de Psiquiatría del Complejo Asistencial Universitario de Salamanca, que cuentan en qué consiste el tratamiento que ofrece la Unidad y el hospital de Salamanca así como todas las patologías y problemas que causan las diferentes drogadicciones.

El número de personas atendidas en el Complejo Asistencial Universitario de Salamanca por drogadicciones, ¿ha aumentado?

Ana Álvarez: En los últimos años hemos experimentado un progresivo aumento de las personas a las que atendemos al año. Por lo menos, en la unidad que tenemos de ingreso en el hospital de Los Montalvos, que tiene 14 camas. Hemos experimentado un aumento en los últimos 10 años, y ahora se ha mantenido estable porque ocupamos el tope.

¿Qué requisitos son necesarios para que esas personas reciban atención médica?

A.A.: Ante todo, que tengan un problema de adicción a alguna sustancia y, normalmente, asociado con algún otro problema psiquiátrico.

La Unidad, ¿qué tratamientos ofrece a una persona que ingresa?

A.A.: Fundamentalmente se hacen dos abordajes. Uno es la desintoxicación de la sustancia principal y otras sustancias que motivan el ingreso. Abordamos todas las adicciones. La principal y si hay otras que se consumen también. Si necesitan un tratamiento farmacológico, se aplica.

Y luego, además, abordamos los otros trastornos psiquiátricos. Si el paciente tiene una depresión o si el paciente tiene un cuadro psicótico o ansiedad, se hace un abordaje de las patologías desde el punto de vista médico psiquiátrico.

También se hace el abordaje psicoterapéutico que va encaminado más a la deshabituación y a la rehabilitación. Es el tratamiento de lo que podríamos denominar la ‘dependencia psicológica’ de las sustancias.

¿Hay un tiempo medio de cada persona que pasa en la Unidad o depende de cada adicción?

A.A.: Depende. Tenemos una estancia media en torno a los 20 días, pero depende de cada persona. Una persona en 15 días puede estar bien y a lo mejor otra persona necesita quedarse dos meses. Pero la media es 20 o 21 días.

¿Hay muchos reingresos?

A.A.: Sí. Ahora mismo no, pero sí tenemos reingresos, hay muchos pacientes que reingresan porque la adicción es una enfermedad, por definición, crónica, que cursa con recaídas. Las recaídas forman parte del curso normal de la enfermedad y, entonces, tenemos pacientes que reingresan, y a veces más de una vez.

¿El servicio sólo ofrece Psiquiatría o también otros aspectos como Terapia Ocupacional o Fisioterapia?

A.A.: Tenemos también un terapeuta ocupacional entre los profesionales de la Unidad que se encarga de otros aspectos. Se ofrece todo el aspecto psicoterapéutico, como puede ser desde el establecimiento de normas u horarios, un poco reestructurar la vida de estos pacientes, que viene muchas veces con una vida muy desorganizada y caótica, que lleva al consumo de sustancias.

Se aborda todo lo que está alrededor del consumo en la vida de la persona y que se puede abordar desde la Unidad y en un corto período de tiempo. Luego el paciente puede ser derivado a otro dispositivo donde se continúa abordando esos temas.

Si el entorno del paciente es peligroso, que le puede incitar al consumo, ¿se le intenta sacar de él?

A.A.: Tratamos de evitar que vuelva a un sitio donde el riesgo de recaídas se multiplica. Tenemos otros dispositivos para derivar al paciente cuando acaba en nuestra Unidad. Le podemos derivar, por ejemplo, a una comunidad terapéutica, donde un paciente puede estar meses y así estar alejado de ese entorno de riesgo.

Luego, siempre se pueden manejar recursos a nivel social que pueden existir para favorecer que el paciente no se acerque al entorno de riesgo. A veces es posible y a veces es imposible, pero, desde luego, un entorno de riesgo es un factor peligroso para recaer en la adicción.

¿Se hace el seguimiento de ciertos pacientes una vez salen de la Unidad?

A.A.: Todos los pacientes cuando salen de la Unidad tienen que salir a un dispositivo con cita concertada. Ya sea a un recurso ambulatorio, ya sea al CAD (Centro de Atención a Drogodependientes) de Cáritas, sea al CAD de Cruz Roja. Además, como es una Unidad Regional, sea en Salamanca, sea en Burgos o donde sea de la Comunidad.

El paciente sale con su cita para su CAD, para su equipo de Salud Mental o, si va a ir a una comunidad terapéutica o a un dispositivo de larga estancia, se va el mismo día del alta. Y si no puede ir ese día por alguna circunstancia, se va con una fecha.

El seguimiento, normalmente, lo hacen ya en esos dispositivos ambulatorios, pero nosotros a nivel personal muchas veces hacemos un seguimiento extraoficial porque nos interesa saber cómo les va a los pacientes.

La colaboración con Cáritas, Cruz Roja y este tipo de organizaciones, ¿cómo es?

A.A.: Muy estrecha, muy buena y de mucha facilidad para que haya movimiento en las dos direcciones. Es decir, que ellos nos puedan derivar al paciente y nosotros a su vez podamos derivarles pacientes, ya sea a Cruz Roja, Cáritas, los equipos de Salud Mental o la Unidad de Tratamiento Ambulatorio de Alcoholismo (UTA).

Siempre hay una fluidez muy importante porque lo que se trata es de facilitar al paciente el tratamiento y la continuidad. Si a un paciente le das de alta y no le das una continuidad en el tratamiento, es mucho más fácil que pueda ‘perderse’.

Carlos Roncero: Trabajamos en red, con dispositivos ambulatorios, que es desde donde el paciente se refiere a la unidad de ingreso y, cuando sale de esta, sale a los dispositivos ambulatorios o a las comunidades terapéuticas. Y ahí es donde realmente se hace el tratamiento a medio-largo plazo, porque en 15 o 20 días, en un mes o dos, no se cura una adicción.

Lo que hacemos es, por tanto, estabilizarles, desintoxicarles y luego, en los ambulatorios, ya sea el nuestro o de otras entidades y provincias, se hace el seguimiento, la rehabilitación o la reintegración en la sociedad pues a base de tratamientos psicológicos, psiquiátricos, médicos, etcétera. Ahí es donde el paciente permanece durante meses o años recibiendo tratamientos individuales, grupales, rehabilitadores, con terapeutas…

En cada dispositivo hay profesionales, y eso es muy importante porque el paciente, para pasar a una situación de normalidad, necesita un tiempo largo. La Unidad de Hospitalización es una unidad de alta especialización en la que se estabiliza, se trata y se diagnostican algunas cosas, diríamos, difíciles de hacer a los pacientes. Pero es una parte del sistema, y luego el paciente sigue en otros dispositivos.

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