FERIAS Y FIESTAS

​Pinoxxio, un espectáculo que aúna danza, teatro y música, que huye de la iconografía típica y que “acerca a la familia”

​Pinoxxio, un espectáculo que aúna danza, teatro y música, que huye de la iconografía típica y que “acerca a la familia”

El personaje de Pinocchio está, en esta ocasión, interpretado por una mujer. Tras tres años de gira y con 7 Premios Max a su espalda, llega al Teatro Liceo este viernes con motivo de las Ferias y Fiestas

Las Ferias y Fiestas de Salamanca acogen durante 9 días diversos espectáculos de toda índole en busca de ofrecer todo tipo de ocio a los salmantinos y salmantinas. Entre todas esas actividades destacan unas ya habituales, las de sala, que acogen representaciones teatrales, de danzas u otros espectáculos.

Pinoxxio, de la compañía Ananda Dansa, engloba todo eso y mucho más. Es un espectáculo que mezcla danza, teatro y música, y que además de por el público (lleva hoy en día tres años de gira) también ha sido reconocido por la crítica, con 7 Premios Max a sus espaldas y que se ha podido disfrutar este viernes desde las 19 horas en el Teatro Liceo, con un precio por entrada de 9, 12 y 15 euros.

Una de las creadoras del Pinoxxio que “huye de la iconografía típica” de Disney o de la obra original de Carlos Collodi, como ella misma explica, atiende a SALAMANCA24HORAS. Rosángeles Valls, directora de coreografía, detalla que este show, apto para todos los públicos “en el pleno sentido de la palabra”, ha acercado a la familia y ha hecho reflexionar sobre las relaciones entre padres e hijos, además de divertir.

¿Qué es Pinoxxio?

Pinoxxio es un espectáculo que mezcla teatro y danza, porque nuestro lenguaje es la danza, la fisicidad y el arte del movimiento; y mezcla el teatro porque estamos contando una historia basada en el Pinocchio de Carlos Collodi pero llevado a la actualidad. Eso sí, está alejado de la iconografía de Pinocchio y se centra en lo principal, lo esencial, las relaciones entre los padres hijos.

Y la música, es cierto que es una música original compuesta por Pep Llopis y grabada por la Orquesta Sinfónica de Verdum en el Teatro del Canal de Madrid. En algunos sitios es en directo, con el ensemble de la orquesta, pero no en Salamanca, que será grabada. Es una opción que queda maravillosamente bien artísticamente.

¿Se puede definir como un espectáculo familiar?

Nosotros los definimos como un espectáculo para todos los públicos en el pleno sentido de la palabra. Es muy visual, por lo que un niño de 6 o 7 años puede quedarse con muchas cosas, como duelos, magia, danza y muchos cambios de vestuarios, además de una música amena y cercana al espectador; y el público adulto y adolescente se queda con las relaciones intergeneracionales de padre e hijo.

Esa relación de un padre adulto y mayor que desea un hijo por encima de todo, pero evidentemente desea al hijo perfecto y modélico, como todos; y el hijo, que nace mayorcito y desea hacer de su vida lo que él quiere y vivir sus propias experiencias y vivencias, y quiere ser independiente de los consejos del padre.

En la obra, Carlos Collodi lo resolvía con castigos, mientras que nosotros lo hacemos con el diálogo, la comprensión y el pacto, con el amor y el hablar y el hacer razonar. Está basado en la obra y transitamos en la misma geografía de Collodi, pero no es el espectáculo típico que Disney nos ha pintado.

Pinoxxio ha ganado 7 Premios Max, lo que deja buena cuenta de la calidad de la producción.

Sí, y en Salamanca están los mismos bailarines que ganaron los Max. Van a estar en el escenario, como el mismo vestuario y la misma música. Esa cantidad de premios, para un espectáculo, es un hito, porque nunca se había ganado tantos premios con un espectáculo de danza.

El público lo recibe muy bien y los disfruta, nosotros también. Somos 7 bailarines en escena, cuatro técnicos entre cajas para hacer todos los movimientos escenográficos, que son muchos y muy magníficos; y los técnicos de plaza, que sin ellos sería imposible.

Entre esos galardones estaban los de mejor bailarín y bailarina principal. ¿Es difícil la interpretación coreográfica de esta obra?

Mezclamos teatro y danza. Es decir, no sólo se exige una técnica impecable, sino que también sean actores, que interpreten con la cara y con el cuerpo situaciones dramáticas de la obra, que son muchas y, aunque continuas, transitan por muchas emociones. Eso dificulta la labor del bailarín, ya que no sólo tiene que tener cara de ser feliz y levantar la pierna hasta la oreja, sino que sus emociones tienen que traspasar esa cuarta pared y llegar al espectador, que tiene que entender lo que está sucediendo en escena en cada momento.

No es un espectáculo de danza al uso, donde la estética prima, sino que la historia prima por delante incluso de la coreografía, que apoya la historia. Es una manera distinta de mirar, que no está alejada del espectador, sino que es más cercana. Es para neófitos, para gente que no está muy integrada en el mundo de la danza, y que gracias a Pinoxxio puede acercarse a él y amarlo.

Y también ganó el Premio Max al Mejor Diseño de Vestuario. ¿Qué importancia tienen los componentes visuales?

Sí, digamos que es un espectáculo integral en cuanto a la imagen, escenografía, vestuario y cartel. Es decir, todo lo que es imagen hace juego y forma parte de un todo. Hemos huido de la iconografía típica y hemos huido de que Pinocchio lo represente un niño. Pinoxxio, escrito con dos equis, es porque lo representa una mujer. No es por consideración de género, sino que es interpretado por una mujer, algo que sí cuenta a la hora de recibir un espectáculo de una manera determinada, que sea un todo.

Es la primera vez que se representa este espectáculo en Salamanca. ¿Qué les puedes contar a los salmantinos y salmantinas para acudir?

Es la primera vez, y les voy a decir que llevamos tres años de gira y continuamos, algo inusual para un espectáculo en España. Que no se lo pierdan, que no van a tener otra oportunidad, y les va a gustar tanto a los hijos como a ellos, primos o padres. Está comprobado, es un espectáculo que tiene una calidad comprobada, y me sabe mal decirlo porque soy la creadora con Edison (Valls), pero es un espectáculo muy cercano al espectador. Se van a reír, sufrir, emocionar, disfrutar y, sobre todo, acercar más a sus hijos. El paso dos, al final, con Gepetto y Pinocchio, es tan tierno que realmente acerca a la familia.

Comentarios
Lo más