El delincuente Isidoro García Carro, despedido a hombros por las calles de Peñaranda

El delincuente Isidoro García Carro, despedido a hombros por las calles de Peñaranda

'El Isi' ha sido enterrado en la localidad tras un funeral que ha tenido lugar, desde las 17:15 horas, en la iglesia de San Miguel, con la presencia de más de dos centenares de personas y un gran dispositivo de seguridad, por la presencia de 'El Rubio'  

Isidoro García Carro, 'El Isi', el conocido delincuente merchero fallecido el pasado lunes en la cárcel de Teixeiro, en La Coruña, ha sido enterrado en la tarde de este miércoles, 26 de septiembre, en el cementerio de Peñaranda de Bracamonte, camposanto en el que su familia tiene un panteón.

Entre las más estrictas medidas de seguridad, con las inmediaciones de la iglesia de San Miguel repletas de agentes de la Guardia Civil debido a la presencia en el lugar de Amancio García Carro, 'El Rubio', que ha sido trasladado desde prisión para poder despedir a su hermano, el funeral comenzó a las 17:15 horas.

Posteriormente, pasadas las 17:55 horas, más de 200 personas se han desplazado desde el templo hasta el cementerio de la localidad. Curiosamente y pese a que el féretro del fallecido llegó a la iglesia en un coche fúnebre, un grupo de personas, entre las que se encontraban los familiares más allegados del finado, han cargado con el ataúd a hombros a través de la calle Bebedero y por la Carretera Medina, cortando el tráfico y generando una importante retención de vehículos hasta la mismísima entrada del cementerio. 

Al camposanto, eso sí, 'El Rubio' no ha sido trasladado, pero sí ha estado —siempre escoltado por la Guardia Civil— en el tanatorio y en la iglesia. 

Entre los asistentes, además del clan García Carro y algún lugarteniente de 'El Rubio', también se ha dejado ver H.G.L., el delincuente que sufrió graves heridas por las que permanece en silla de ruedas, tras recibir un disparo en un negocio de compraventa de vehículos en 2012.

El funeral fue seguido por diversos curiosos, algunos atónitos ante lo que ocurría en su pueblo. Uno de ellos, de hecho, llegó a comentarle a su acompañante, al ver tantos agentes de la Guardia Civil, momentos antes de que tuvieran lugar las exequias, "no sé que pasa hoy aquí, que está lleno de gente del Betis".  

Comentarios
Lo más