La Junta afirma que habrá cambios en las obras de la estación de autobuses para minimizar los problemas

La Junta afirma que habrá cambios en las obras de la estación de autobuses para minimizar los problemas

El consejero de Fomento afirma que se ha reunido el equipo para estudiar la manera de mejorar la habitabilidad entre las propias obras y los profesionales y pasajeros de la estación

Las obras de la estación de autobuses avanzan entre las quejas de usuarios, partidos políticos y sindicatos por la habitabilidad y el riesgo que puede llegar a suponer para los propios viajeros y trabajadores de la estación. 

A ello se ha referido el consejero de Fomento, Juan Carlos Suárez-Quiñones, en declaraciones a la prensa en su participación en la entrega de medallas a los agentes y diferentes cuerpos de la Policía Local por su labor este martes en Béjar. 

Allí, admitió que estas obras, que en "primavera deben estar terminadas", ha provocado una serie de molestias a usuarios y trabajadores en las que trabajan. De hecho, comentó que se han estudiado estas quejas y que se procederá a realizar algunos cambios para mejorar la habitabilidad y comodidad de todos aquellos que deban estar o pasar por la estación de autobuses mientras duren las obras. 

Sin embargo, consideró más complicado este hecho, al ser una estación que sigue abierta al público, aunque defendió también esta medida por la problemática que hubiera supuesto llevarla a otro lugar. "Vamos a asumir cambios en las obras para que no se produzcan". 

La estación

La estación de autobuses de Salamanca fue construida en el año 1975 por la Administración del Estado, que conservó su titularidad hasta diciembre de 2014, año en el que por Real Decreto se aprueba el Acuerdo de la Comisión Mixta de Transferencias Administración General del Estado - Comunidad de Castilla y León. Los servicios de transporte ofertados por esta estación se corresponden con 45 líneas, de las cuales 20 son internacionales, 5 nacionales y 20 autonómicos y cuenta con número de viajeros anuales superior a 2.500.000 usuarios.

La intervención cambiará completamente el aspecto y funcionalidad de la estación de autobuses de Salamanca, construida hace 42 años, ajustándola a los nuevos estándares edificatorios con plena adaptación en materia de movilidad reducida, una redistribución de espacios y usos, así como una mejora general de la confortabilidad, habitabilidad, eficiencia energética y servicios; en definitiva, se trata de poner al servicio de la ciudadanía una infraestructura de transporte acorde a las actuales exigencias y necesidades de la sociedad salmantina.

Los cambios afectarán básicamente a la arquitectura, dársenas, e instalaciones interiores (climatización, saneamiento, energía eléctrica, suministros, etc.), la gestión integral de la propia estación, control, seguridad y servicios de soporte tecnológico. Así, la estación lucirá un nuevo diseño institucional y corporativo, incorporará un nuevo lucernario, y se procederá a la sustitución de las cubiertas de las dársenas de fibrocemento.

El proyecto plantea también modificaciones en los flujos de tráfico que afectarán a la configuración del parking de autobuses y de vehículos privados. Por último, se sustituirá la red de climatización, por equipos de biomasa, y se renovará el sistema de iluminación con la instalación de lámparas LED.

Es importante destacar la instalación de soportes de gestión, control e información de usuarios y tráfico, basada en componentes TIDS (Traveler Information Display Systems), mejoras en los sistemas de audio, y nuevos servicios TIC al servicio de la ciudadanía (Red Wifi y zonas de carga por USB). 

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