La Policía Local recibió una queja por ladridos de perros que había en sus dependencias y la medición de ruidos resultó positiva

La Policía Local recibió una queja por ladridos de perros que había en sus dependencias y la medición de ruidos resultó positiva
La Policía Local recibió una queja por ladridos de perros que había en sus dependencias y la medición de ruidos resultó positiva


Los hechos ocurrieron durante una madrugada, cuando las dependencias policiales recibieron una llamada para que los agentes acudieran a un domicilio situado en el primer piso de un inmueble de la calle Abraham Zacut, en el que solicitaban una medición de ruidos por molestias de ladridos de perros que supuestamente se encontraban en las jaulas del citado edificio municipal. La medición con el sonómetro resultó positiva y a los funcionarios no les quedó otra que levantar acta de denuncia por infracción en materia de ruidos y vibraciones

El cazador cazado. Curioso incidente el protagonizado por la Policía Local de Salamanca. Según ha podido saber SALAMANCA24HORAS, los agentes municipales fueron denunciados por los dueños de una vivienda situada en la calle Abraham Zacut, muy próxima a las dependencias policiales, que se quejaban de los insistentes ladridos de algunos perros que se encuentran en jaulas en el edificio. Una patrulla se personó en la vivienda y realizó la correspondiente medición de los ladridos, que resultó positiva. 

Los hechos ocurrieron durante una madrugada, cuando las dependencias policiales recibieron una llamada para que los agentes acudieran a un domicilio situado en el primer piso de un inmueble de la calle Abraham Zacut, en el que solicitaban una medición de ruidos por molestias de ladridos de perros que supuestamente se encontraban en las jaulas del citado edificio municipal.

Personados en la vivienda, los agentes llevaron a cabo la medición en el salón con un sonómetro, que deparó un resultado de 31,3 dBA, 28,0 dBA y 31,00 dBA, así como un ruido de fondo de 22,00 dBA (siendo dBA el símbolo de los decibelios de tipo A, una unidad de medida que filtra las bajas y altas frecuencias dejando únicamente las más dañinas para nuestro oído, significando un riesgo auditivo exponernos a estos ruidos medidos en dBA). Siendo el máximo ruido por la noche en Salamanca de 27 dBA, a los agentes no les quedó más remedio que levantar acta de denuncia por infracción en materia de ruidos y vibraciones. Eso sí, haciendo constar que ellos "desconocían" si la procedencia de los ruidos de ladridos de los perros eran solo por los que se encuentran en las dependencias policiales o porque pudiera haber "más perros por la zona ladrando con ellos".

Sin embargo, acto seguido de la medición en la vivienda de Abraham Zacut, volvieron a recibir una llamada que informaba de que había más quejas vecinales relativas a las molestias por los ladridos de los perros, procediendo de vecinos de la calle Arias Pinel, también a escasos metros de las dependencias policiales.

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