El Tribunal de Cuentas y sus homólogos autonómicos unifican criterios para controlar los gastos electorales de los partidos

El Tribunal de Cuentas y sus homólogos autonómicos unifican criterios para controlar los gastos electorales de los partidos
El Tribunal de Cuentas y sus homólogos autonómicos unifican criterios para controlar los gastos electorales de los partidos

El Tribunal de Cuentas y sus homólogos autonómicos han celebrado este lunes una reunión en la que han unificado criterios de fiscalización para el control de los gastos electorales de los partidos ante las elecciones generales, autonómicas, municipales y europeas previstas para la primavera de este año

El Tribunal de Cuentas y sus homólogos autonómicos han celebrado este lunes una reunión en la que han unificado criterios de fiscalización para el control de los gastos electorales de los partidos ante las elecciones generales, autonómicas, municipales y europeas previstas para la primavera de este año.

En dicho encuentro se han fijado los procedimientos de control a incluir en las instrucciones de presentación de las contabilidades electorales que los partidos políticos deberán seguir y que cada órgano de control externo (OCEX) realizará en el ámbito de sus competencias. El objetivo no es otro que "reforzar el control global de la contabilidad" de las próximas citas con las urnas.

El Tribunal de Cuentas se encarga de fiscalizar las elecciones generales y europeas, así como las municipales y las autonómicas en aquellas comunidades que carezcan de órgano de control externo propio, como es el caso de Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, La Rioja y la Región de Murcia.

En el resto de comunidades, la revisión de las elecciones autonómicas recae en el órgano de control externo propio que cada una de ellas posea y que tiene una denominación diferente dependiendo de cada autonomía (en Cataluña, por ejemplo, se llama Sindicatura de Cuentas).

Una contabilidad para cada proceso electoral

En la cita de este lunes se ha remarcado que los partidos políticos deberán presentar de forma separada las contabilidades para cada uno de los procesos electorales y remitir la documentación contable y justificativa conforme a la instrucción que se apruebe, en cada caso, por el órgano fiscalizador competente.

Eso sí, esta instrucción deberá estar adaptada al Plan de Contabilidad para las Formaciones Políticas que el Pleno del Tribunal de Cuentas aprobó el pasado 20 de diciembre y que es aplicable desde el pasado 1 de enero.

En aquellos procesos electorales que son competencia del Tribunal de Cuentas, la remisión de las contabilidades ha de realizarse por medios telemáticos, a través de la sede electrónica de la Institución, un procedimiento que ya se ha utilizado "con éxito" en la presentación de las contabilidades de las elecciones generales de 2015 y 2016.

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