​Robo en los vestuarios de La Aldehuela a un árbitro de fútbol base: “Es un descontrol, la llave va de un lado a otro, no hay una persona que vigile”

​Robo en los vestuarios de La Aldehuela a un árbitro de fútbol base: “Es un descontrol, la llave va de un lado a otro, no hay una persona que vigile”
​Robo en los vestuarios de La Aldehuela a un árbitro de fútbol base: “Es un descontrol, la llave va de un lado a otro, no hay una persona que vigile”

Los hechos sucedieron en la mañana del sábado, cuando las instalaciones, de titularidad municipal, están en pleno rendimiento. Ya ha cursado la denuncia, pero no espera recuperar el dinero, sino que alguien comience a ofrecer garantías tanto a los colegiados como a los equipos

El recinto de La Aldehuela se inunda el sábado por la mañana de centenares de niños que, acompañados de sus padres y madres, se disponen a disfrutar de un agradable rato practicando su deporte favorito: el fútbol.

La de este pasado sábado, 23 de marzo, era una mañana agradable, soleada e incluso calurosa. Varios partidos de fútbol base estaban programados desde primera hora de la mañana, por lo que varios jóvenes en edad escolar aparecían, aun con caras somnolientas, con sus chándales y sus bolsas de deportes.

No son los únicos en estar con bastante antelación antes del encuentro, ya que junto a ellos están los entrenadores y, por supuesto, los árbitros, encargados de dirigir los partidos y asegurarse de que los pequeños, además de divertirse, también aprenden tanto las normas como los valores del fútbol.

Todo transcurría con normalidad. Parecía una mañana más hasta que, una vez finalizados los choques de por la mañana, los árbitros se han dirigido a los vestuarios. Concretamente, al C4, el cuál ocupan, y que tenía la puerta abierta cuando siempre suele estar cerrada con llave. Sin embargo, no era la primera vez que pasaba eso, así que tampoco sospecharon que se podría haber cometido un hurto.

Pero eso era lo que había ocurrido. Cuando uno de los colegiados fue a utilizar su cartera, se dio cuenta de que le faltaba una cantidad de dinero. Específicamente, 30 euros, que antes estaban en su cartera y que ahora habían desaparecido. No era el único al que le faltaba una cantidad monetaria, si bien en el caso de su compañero era inferior y apenas se trataba de unos céntimos.

Un robo que ya ha denunciado ante la Policía Nacional, si bien no espera recuperar el dinero. Lo que pretende, según explica a SALAMANCA24HORAS, es que alguien comience a llevar algún tipo de control en una instalación municipal donde tanto los árbitros como los jugadores y entrenadores quedan expuestos a este tipo de situaciones.

Un hecho que no es nuevo, ya que su propio compañero le comentó, en el momento que se percató del hurto, que ya había pasado más veces. “Es un descontrol”, lamenta, recordando que hay dos clubes (Unionistas y Calasanz) que disfrutan de dicha instalación municipal, pero ninguno de los dos equipos tiene a nadie que se encargue de vigilar los vestuarios de manera específica.

Vestuarios La Aldehuela (1) (Copy)

“La llave va de un lado para otro y hay varias copias”, continúa detallando. De hecho, hasta tres árbitros llegaron a estar pitando a la vez, lo que pudo ocasionar que en el transcurso de alguno de los encuentros quedara la puerta abierta, porque además no tienen una llave asignada para cada uno.

De hecho, a él le entregó la llave el delegado de uno de los equipos locales, pero cuando llegó uno de sus compañeros, nadie tenía una copia, por lo que tuvo que parar el partido durante unos segundos para dejarle la que él tenía. Algo que ocurre en más de un campo de fútbol, pero donde sólo existe una llave de verdad, no como en este caso.

Cuando le dio dicha copia a su compañero fue la última vez que tuvo en su poder una llave. Por ello, cuando finalizó uno de los tiempos reglamentarios, estuvo esperando a que su colega acabase en el campo de al lado para ir juntos a los vestuarios y no interrumpir el juego de los pequeños.

Pero la puerta de ese vestuario estaba abierta, algo que no se podían explicar ya que el anterior árbitro la había dejado cerrada. Pudo ser desde un tercer árbitro que allí estuviese y entrase o saliese hasta un delegado que fuese a dejar o recoger las fichas de sus jugadores. Sea como fuere, la puerta no estaba candada con llave, y su dinero no estaba en la cartera.

Esto es lo que pretende este árbitro con su denuncia. Que alguien se haga responsable de la instalación municipal (sea un empleado del Ayuntamiento o un delegado de cualquiera de los clubes) y se comience a llevar un control, porque si no esto volverá a ocurrir, al igual que ya ha ocurrido más veces y en más campos.

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