Los problemas de los 'call center' salmantinos por el coronavirus: “Nos han dado a elegir entre nuestra salud y el trabajo”

Los problemas de los 'call center' salmantinos por el coronavirus: “Nos han dado a elegir entre nuestra salud y el trabajo”
Los problemas de los 'call center' salmantinos por el coronavirus: “Nos han dado a elegir entre nuestra salud y el trabajo”

La indignación entre los trabajadores de estas dos empresas es máxima, ya que se les deniega el teletrabajo continuamente pese a sus peticiones. La situación ha ido de los posibles contagios en el Polígono El Montalvo al desalojo por la Policía en Garrido



Desde que se empezaron a dar los primeros casos de coronavirus en Salamanca, los trabajadores de los call center de la ciudad comenzaron a poner el grito en el cielo ya que, por razones obvias, ellos eran algunas de las personas más expuestas al contagio. El motivo es la cantidad de gente que trabaja en estas empresas y que, para desarrollar sus funciones, comparten varios aparartos, como cascos con micrófono u ordenador -con su teclado y su ratón-.

SALAMANCA24HORAS publicaba el pasado sábado que los trabajadores de Majorel (antigua Qualytel) habían solicitado el teletrabajo, algo que se les denegó a los empleados contratados por una ETT -la gran mayoría-. Sin embargo, a dicha empresa seguían acudiendo más de 1.500 personas y, como era de esperar, más pronto que tarde se confirmaron las primeras bajas a causa del Covid-19.

Pero esto tampoco fue motivo para desarrollar el teletrabajo entre los empleados de ETT -sí que los cursos de formación han comenzado a realizarse de manera online-, algo que comenzó a llevar el pánico a la empresa. De hecho, algunos empleados incluso llamaron a la Policía, porque la única medida que aplicó la empresa fue dejar un hueco libre entre trabajadores y levantar los tornos para que no tuvieran que fichar.

Muchos de los allí presentes tienen miedo porque “somos personas de riesgo”, indican a este medio, añadiendo que aunque algunos de los infectados presentaban síntomas la semana pasada, “tuvieron que trabajar hasta el sábado”, por lo que el número de contagiados puede ser mayor. Personas, además, que no sólo viven en Salamanca, sino también en otros municipios de la provincia y que, por tanto, podrían expandir el Covid-19 a otras localidades.

“Nos han dicho que, si creemos que estamos contagiados, no vayamos y pidamos la baja. Pero que elijamos entre nuestra salud o nuestro empleo”, lamenta otro de los empleados, que indica que este martes ya hay más gente teletrabajando pero una ETT ha llegado a “amenazar” a los que se negaban a ir. De hecho, explica que son los propios trabajadores los que tienen que llevarse su material de protección, como guantes de látex, porque “allí no te dan nada, sólo cómo prevenir el contagio”.

Incluso otro de los empleados afirma que la empresa les ha llegado a decir que le digan a los clientes que los instaladores de fibra “van con guantes, mascarillas y todas las medidas de seguridad”, algo falso. “Seguimos vendiendo móviles y líneas como si no hubiera un mañana”, asegura, concretando además que algunos de los que acuden ahora tienen que ir andando porque no les cuadran los servicios de autobús.

Por último, apuntan que muchos de los trabajadores siguen yendo “por miedo al despido”, ya que en ocasiones el sueldo que reciben es, incluso, el sustento de una familia entera, pero insisten en que el riesgo de contagio no se da sólo en la zona de trabajo, sino también en las zonas comunes.

La Policía levantó acta en Garrido, pero la situación continúa igual que antes

En lo que al 'call center' del barrio Garrido se refiere, este pasado lunes incluso acudió la Policía Nacional tras el aviso de los trabajadores de que se encontraban “hacinados”, como cuentan varios empleados de esta empresa a SALAMANCA24HORAS. Así, levantaron acta de la situación, llegando a despejar a todo el mundo, pero este martes han tenido que ir a trabajar todos menos las personas que están de baja y los que están de vacaciones.

La sensación entre los trabajadores de esta empresa, Grupo V3, es que están “indefensos” desde que comenzó la crisis por el coronavirus, ya que hasta el pasado jueves no fue cuando se comenzaron a tomar medidas que “básicamente consistían en tomar la temperatura a la entrada del puesto de trabajo, algo que se ha demostrado que no sirve”, señalan.

De hecho, reflejan que la suciedad no es algo nuevo en su centro de trabajo, y que tanto la sala como los baños “se encuentran llenos incluso de moho”, algo que ya ocurría antes de toda esta situación y que ahora ya es el culmen.

Sobre el teletrabajo, afirman que “ni está ni se le espera”, puesto que la empresa ha argumentado que “por el momento no es una opción” por los problemas técnicos que pudieran llegar a tener y, por lo menos, van a tener que esperar una semana, “aunque posiblemente nunca llegue”.

Para solucionar ese hacinamiento en el que trabajan, la única solución que ha aportado Grupo V3 -que da servicio a Yoigo, Más Móvil y Jazztel- es “dejar la puerta abierta para ventilar”, pero los empleados “no podemos más”. Incluso alguno está accediendo al “chantaje” de la empresa y se ha cogido vacaciones para proteger su salud.

Lo que está claro es que, en ambos call center, los trabajadores están desarrollando sus labores sin apenas espacio de seguridad y compartiendo, con otros empleados, teclados, ratones o cascos, por lo que el riesgo de contagio es muy alto.

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