​Robleda, Lumbrales, Aldeadávila y Miranda del Castañar, únicas zonas de salud de Salamanca que podrían entrar en la Fase 1 de la desescalada el próximo lunes, según la propuesta de la Junta

​Robleda, Lumbrales, Aldeadávila y Miranda del Castañar, únicas zonas de salud de Salamanca que podrían entrar en la Fase 1 de la desescalada el próximo lunes, según la propuesta de la Junta
Foto de archivo de Miranda del Castañar
​Robleda, Lumbrales, Aldeadávila y Miranda del Castañar, únicas zonas de salud de Salamanca que podrían entrar en la Fase 1 de la desescalada el próximo lunes, según la propuesta de la Junta

Así lo ha confirmado el vicepresidente de la Comunidad y representante de Castilla y León en el Comité para la Desescalada, Francisco Igea. Sólo la primera acumula más de 14 días sin ningún nuevo caso. El resto de la provincia deberá esperar

La Junta de Castilla y León se encuentra ultimando el documento de estrategia de desescalada para la Comunidad que va a remitir al Gobierno de España el próximo miércoles, 6 de mayo, tomando en consideración los principales indicadores disponibles y el conocimiento aportado por expertos en el ámbito epidemiológico, sanitario, social y económico, y en consonancia con lo establecido en el denominado 'Plan para la transición hacia una nueva normalidad' del Gobierno de España.

El vicepresidente de la Junta, Francisco Igea, que también es el representante de Castilla y León en el Comité para la Desescalada, ha destacado los principales aspectos de la propuesta de nuestra Comunidad en la que se plantea una desescalada gradual de las medidas extraordinarias de restricción de la movilidad y el contacto social adoptadas hasta la fecha y facilitar una recuperación, lo más rápida posible, de la actividad social y económica.

Una decisión fundamentada que beneficiaría al medio rural de Castilla y León, que no estará supeditada al mundo urbano

Igea ha sostenido que la desescalada del confinamiento de la población debe hacerse, en Castilla y León, sobre la base de los datos y la respectiva evolución que se registra en las zonas básicas de salud, al menos en lo referido al medio rural. En concreto, 26 zonas básicas de salud, que aglutinan una población -tarjetas sanitarias- que supera las 53.500 personas. De esas 26, cuatro son salmantinas: Robleda -que lleva más de 14 días sin ningún nuevo caso-, Lumbrales, Aldeadávila de la Ribera y Miranda del Castañar.

Cabe recordar que la orden ministerial citada, publicada este domingo en el Boletín Oficial del Estado, establece en su artículo 5.2. que “de manera motivada, podrán establecerse ámbitos de aplicación diferenciados en unidades de nivel territorial distinto”. Conviene precisar que la ausencia de casos en las 26 zonas básicas de salud en la última semana se refiere tanto al diagnóstico de sospecha recogido en la historia clínica de Atención Primaria, como por confirmación por test de serología o prueba de PCR, en la última semana.

Por tanto, todas estas Zonas Básicas son candidatas a su inclusión en la siguiente fase de desescalada, en caso de mantener esta situación de 0 casos a lo largo de la siguiente semana. Si fueran aceptadas, diferentes zonas podrían ir uniéndose en los siguientes días, ya que varias Zonas de Salud optan a cumplir esos requisitos en los próximos días.

Eso sí, en lo que a la capital respecta, por el momento deberá esperar a que el número de nuevos casos se vaya reduciendo. Lo mismo ocurre con el alfoz, donde por el momento no existe la posibilidad de comenzar la desescalada. Además, en lo que a grandes municipios se refiere -como Salamanca- no se tendrá en cuenta cada zona de salud sino el municipio al completo.ntes días, ya que varias Zonas de Salud optan a cumplir esos requisitos en los próximos días.

Principios claros: prudencia, reescalado, ámbito territorial y control de movilidad

Los principios básicos para la desescalada en Castilla y León en los que se sustenta la argumentación del Ejecutivo autonómico son “la prudencia, el reescalado, el ámbito territorial y el control de la movilidad”, apuntaba Igea. La propuesta que se va a remitir al Gobierno de España parte de una consideración y una apelación general a la prudencia, en tanto que no se pueden dar pasos en falso debido a que las capacidades sanitarias aún se encuentran en estado de saturación. Algunos datos así lo acreditan: las camas de UVI están al 103 % de su dotación original y al 47 % de su dotación extendida; y la ocupación en planta está ya por debajo del 60 % de su capacidad original.

En el documento también se precisa que todas las medidas de desescalada podrán ser reversibles, en un plazo corto de tiempo, si la evolución no fuese la deseada. En este contexto, se considera esencial la atribución de competencias claras a las comunidades autónomas para adoptar medidas ágiles tanto de desescalada como de reescalada en caso necesario, sin menoscabo de la coordinación y revisión que se ejerza a nivel estatal.

La Junta de Castilla y León incide en que “no se pueden repetir errores” y es necesario contar con un sistema de toma de decisiones lo suficientemente ágil y pegado al terreno para evitar demoras con consecuencias dramáticas como las ya conocidas, algo que resulta obligatorio dado el altísimo ritmo reproductivo de esta infección.

De un modo concreto, este Gobierno autonómico plantea valorar la necesidad de reescalado de algunas de las medidas, en función de circunstancias como el incremento del número de casos sospechosos y/o confirmados, en particular si existe sospecha de su transmisión comunitaria dentro de la zona básica de salud.

La Junta de Castilla y León también quiere precisar que los requisitos de camas que se solicitan no se corresponden con la realidad, dado que se exige una disponibilidad muy superior a las que se cuenta actualmente incluso extendidas, lo que impediría salir de la Fase 0.

Ventajas: delimitación sanitaria, implicaicón social, compromiso municipal y control de movilidad

La argumentación de que la zona básica de salud sea el ámbito geográfico de referencia no implica que se apliquen otros criterios de sectorialización dentro de la zona. El vicepresidente Francisco Igea ha expuesto que el criterio inicial propuesto para pasar a la siguiente fase de desescalada es el de cero casos en los 14 días anteriores en la Zona Básica de Salud. Este planteamiento de Castilla y León para la desescalada supone como ventajas la delimitación sanitaria, la implicación social, el compromiso municipal y el control de la movilidad.

De un modo más detallado, debe considerarse que la Zona Básica de Salud, como ámbito territorial de Atención Primaria atendido por un centro de salud, permite una vigilancia más efectiva y unificada de la incidencia de casos así como un mejor control de estos y de sus contactos.

Al tiempo, se valora que en un entorno poblacional reducido -como lo es el correspondiente a la Zona Básica de Salud- se facilita una mayor concienciación e implicación local para fomentar y mantener ese estatus de “zona en fase más avanzada”. El compromiso municipal también constituye una ventaja, pues el desescalado zona a zona provoca un ejercicio de competencia y corresponsabilidad que es ideal en estas circunstancias; con ello también se favorece la implicación de las autoridades municipales en aspectos básicos como son el mantenimiento de las medidas de higiene y aislamiento en el municipio y su colaboración en el control de la movilidad y de la trazabilidad de los casos.

Y, por último, en relación con el control de la movilidad, el territorio que abarca una zona básica de salud puede ser más fácilmente controlado en cuanto a su movilidad, vías de comunicación… “Nadie mejor que los alcaldes y los vecinos del pueblo saben dónde han estado, con quién han estado y dónde han trabajado”, apuntaba Igea.

Indicadores determinantes y ámbitos semiurbanos y urbanos

La estrategia elaborada por la Junta de Castilla y León no obvia que tales planteamientos deben entenderse sin perjuicio de la valoración de indicadores provinciales o de área de salud, por ser el territorio de referencia de la atención hospitalaria y de recursos de consideración imprescindible para afrontar la desescalada: ejemplo de ello serían la dotación y la ocupación de las unidades de cuidados intensivos. En consecuencia, se trataría de una condición sine qua non que podría suponer que no todas las zonas básicas de salud con cero casos avancen de manera automática en el proceso de desescalada.

“Se trata también de un caso de justicia evidente. La España rural no tiene por qué pagar una situación de la que no es responsable. Y si un municipio lleva 14 días sin ningún caso o ha tenido cero casos durante toda la epidemia, no tiene sentido que permanezcan confinados si en la capital de provincia hay casos en transmisión”, matizaba Igea.

Si bien el documento es extenso para argumentar por qué la desescalada del confinamiento debe valorarse por zonas básicas de salud, que en el caso de Castilla y León beneficiaría ya al medio rural de la Comunidad como fruto de los datos actuales, el documento también contempla consideraciones respecto a los ámbitos semiurbanos y urbanos.

Así, se indica que resulta más difícil la segmentación geográfica por zonas básicas de salud dentro de los municipios. Y se añade que es previsible que el desconfinamiento en estos ámbitos sea posterior al de muchas zonas rurales. Para estos municipios, que superan los 20.000 habitantes, la demarcación territorial sería el propio municipio o el área de salud, con segmentación sectorial y demográfica en función de la población de riesgo.

“Hemos propuesto la posibilidad de incluir una aplicación de móvil para ayudar en el rastreo, pero sabemos que no es magia”

Respecto al no aumento masivo de casos tras la salida a la calle de los niños, Igea insistía en que no han pasado todavía los 10 días que desde la Junta estiman oportuno esperar si bien los datos son esperanzadores. Aunque esto también implica una preocupación en el Gobierno regional, la de que “se pierda la conciencia de lo necesario. Porque esto (la pandemia) no ha pasado”.

Y, sobre los rastreadores, el vicepresidente apuntó que en Castilla y León sí estarán incluidos porque “forman parte de la estrategia esencial y es uno de los requerimientos”. En la Comunidad los principales encargados serán los equipos de Atención Primaria que, gracias a la propuesta de desconfinamiento por zonas de salud, contarán con la ayuda de “alcaldes y vecinos”, afirmaba.

Además, desde la Junta de Castilla y León han propuesto la posibilidad de incluir “una aplicación de móvil para ayudar en el rastreo, pero sabemos que no es magia y 100% efectiva”.

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