ENTREVISTA

Francisco Igea: "Si corremos y volvemos a tener un rebrote y un nuevo confinamiento en Salamanca, la economía no se recuperará"

Francisco Igea: "Si corremos y volvemos a tener un rebrote y un nuevo confinamiento en Salamanca, la economía no se recuperará"
Fotografías: Rubén Cacho
Francisco Igea: "Si corremos y volvemos a tener un rebrote y un nuevo confinamiento en Salamanca, la economía no se recuperará"

El vicepresidente de la Junta de Castilla y León valora en SALAMANCA24HORAS la gestión del Gobierno autonómico en la crisis del coronavirus. Subraya la importancia de recuperar la actividad económica de manera segura para evitar futuros rebrotes y apela a una reforma de la administración para "aprender de lo sucedido" y lograr "una que facilite y ayude, no una que estorbe y endentezca".

Dicen que usted es, junto a la consejera Verónica Casado, las dos personas más conservadoras con la desescalada. ¿Es porque son ustedes médicos?

Puede ser. El oficio de la medicina te enseña a colocarte siempre en el peor de los supuestos, a valorar todas las posibilidades diagnósticas. Con racionalidad y evidencia, eso sí.

¿Cómo se encuentra ahora mismo la Comunidad Autónoma tanto en la epidemia con en otras materias, como económicas y sociales?

Vivimos un momento dramático que va a necesitar del esfuerzo de todos. Tenemos que ser capaces de superar el sectarismo y el egoísmo. Con 3.000 muertes encima de la mesa y una situación económica muy complicada las apelaciones al interés propio y la frivolidad están de más. Van a ser años difíciles. Nos sobra mucha vanidad y nos falta compromiso, a todos.

¿Cree que costará mucho la recuperación?

Sin duda. Pero sobre todo porque estamos haciendo los planteamientos de siempre. Recorte de salarios, subida de impuestos, ayudas, rescates...No se trata de eso, si volvemos a hacer eso nos equivocaremos. La crisis también puede conllevar una oportunidad y debemos de saber cambiar para reformar a fondo nuestra administración, nuestra sanidad, nuestra estructura productiva e incluso nuestra educación.

¿Por dónde cree que debe empezar esa recuperación?

En primer lugar tenemos que proteger los empleos, creo que se han tomado medidas acertadas a este respecto tanto en nuestra comunidad como en el Gobierno central: Los ERTE y las medidas de protección a los autónomos.

Limitar el daño es la primera medida, intentar que la destrucción no sea total. Después debemos de fomentar la recuperación con una simplificación de trámites. Una revolución en nuestra administración. Debemos de aprender de lo sucedido porque podemos tener una administración diferente. Una que facilite y ayude, no una que estorbe y endentezca.

Se ha comentado mucho lo que dijo el otro día de Quim Torra, que había sido el más sensato de los presidentes a la hora de solicitar o no pasar a la fase 1. ¿Lo mantiene?

No dije que había sido “el más sensato”, dije que había sido “más sensato” que otros al pedir medidas diferentes para situaciones diferentes. Naturalmente que eso lo mantengo, como mantengo que el independentismo es la peor lacra de la política nacional. Una ideología basada en el supremacismo, el egoísmo y la exaltación de la diferencia.

En Salamanca lo hemos pasado muy mal y, pese a que las cifras mejoran, lógicamente, no parece que demos ese empujón para salir de la fase 0. ¿Qué pudo pasar para que incidiera tanto el virus en provincias como Segovia, Soria o Salamanca durante aquellas primeras horas clave?

En Salamanca hubo varios episodios puntuales que pudieron ayudar a una mayor difusión que deben de ser analizados. La final de la Copa de la Reina, la movilidad estudiantil... tenemos que analizarlo despacio.

¿Se están haciendo los suficientes test en Salamanca?

Somos la comunidad en la que más test se están haciendo. 15.000 PCR y 20.000 test rápidos son una cifra muy superior a la media. Estamos exprimiendo todas nuestras capacidades para asegurar una desescalada segura.

Hay voces en su partido, como el concejal de Turismo de Salamanca, Fernando Castaño, que hablan de la necesidad de reactivar "inmediatamente" la economía, puesto que si no las consecuencias económicas van a ser terribles. ¿El precio a pagar por reactivar la economía sigue siendo demasiado alto?

“Inmediatamente” no es suficiente. Tiene que ser seguro. Salamanca vive en buena parte del Turismo, como muy bien sabe Fernando, y el turismo volverá si conseguimos dar imagen de seguridad y buen hacer. Si corremos y volvemos a tener un rebrote y un nuevo confinamiento en Salamanca, la economía no se recuperará.

Salamanca es una ciudad de cultura, investigación y no puede convertirse en un sitio irresponsable o frívolo. El perjuicio sería irreparable. Necesitamos guiarnos por la ciencia y el conocimiento. Estoy seguro de que Fernando está de acuerdo con esto.

¿Cree que el Gobierno tenía que haber tomado decisiones mucho antes?

Es evidente, pero hay un dicho en medicina que siempre repito: “El último médico es el más listo”.

¿Cuándo fueron conscientes ustedes, en la Junta, de la magnitud de lo que íbamos a vivir?

La semana clave fue la semana del 9 al 15 de marzo. Fue la misma sensación que debieron tener los que estaban en aquellas playas de Indonesia. La ola empezó a crecer y a acercarse a toda velocidad y hubo que tomar decisiones cada hora.

Echando la vista atrás, ¿cree que hubo que tomar alguna decisión más rápidamente?

Claro, ya he dicho que a la vista de los hechos hay que reconocer que debimos de presionar más, de exagerar más... pero el diagnóstico siempre es más sencillo en la mesa del forense.

¿Por qué no se cerró Castilla y León para evitar el contagio con Madrid?

Nosotros pedimos reiteradamente medidas de confinamiento y cierre de la movilidad en aquella semana. Lamentablemente no estaba en nuestra mano, por eso pedimos el estado de alarma.

¿Por qué se contagiaron tantos sanitarios?

Es evidente que hay una multiplicidad de factores, en primer lugar la escasez en los EPI de las primeras horas, en segundo lugar son el personal más expuesto, en tercer lugar en las primeras horas tuvimos probablemente casos de contactos con pacientes de los que no teníamos sospecha. Nuestros profesionales se han comportado con una dignidad y un sacrificio notable y no ha pasado un día en que no haya sido nuestra preocupación asegurar su protección. Los resultados no han sido los que debieran, pero comparativamente en el estudio del Carlos III las tasas de contagio están entre las menos elevadas de todas las CCAA.

Seguimos a vueltas con las mascarillas. ¿Tan difícil es conseguir las "buenas"?

Cuando 6.000 millones de seres humanos compiten por el mismo producto y nuestra dependencia del mercado exterior es tan alta es muy difícil de asegurarse la calidad en todos los casos. La decisión a veces era “comprar o desproteger”.

¿Cuánto se les ha consultado desde el Gobierno al grupo de expertos del cual usted forma parte?

La relación está siendo buena pero seguimos lamentando que no se estableciesen umbrales epidemiológicos claros. Nosotros hemos optado por la responsabilidad y por fijarlos nosotros a la vista de que no se precisaban desde el Ministerio. Sin embargo, la relación es buena y la estrategia global es compartida.

¿Vamos demasiado rápido en España con la desescalada? Ya se ha comenzado a multar a bares con las terrazas a reventar en Fase 1...

Me temo que hemos olvidado pronto lo vivido y aquí quizás hemos cometido un error. La gente no ha visto las urgencias llenas de gente ahogándose, ni a los pacientes intubados y boca abajo en una UCI. No hemos acompañado a nuestros muertos. Hay mucha frivolidad porque hemos tenido poca consciencia de lo sucedido.

La Junta es la Comunidad que más datos abiertos ofrece de la pandemia. ¿Está satisfecho con esta labor?

Sin duda. Nos ha permitido ofrecer la verdad, gestionar con resultados, mantener una política de mejora continua y elevar nuestros niveles de autoexigencia. La transparencia ha venido para quedarse.

¿Y de la gestión con las residencias de la Comunidad? ¿Qué se ha hecho bien y qué mal?

Solo tengo palabras de admiración para la consejera de Familia. Ha enfrentado la situación más difícil, más angustiosa y dispersa. Era una gestión complicadísima. Más de 1000 residencias que eran un auténtico polvorín epidemiológico. Horas de angustia y miles de llamadas de ansiedad de familiares. Se tomaron decisiones desde antes del estado de alarma, se coordinó con sanidad la asistencia, se cubrieron huecos y bajas de manera incesante. No me atrevería a criticarle, no me hubiera gustado estar en su piel. Ha demostrado entereza y fortaleza.

¿Cómo van a vivir estas semanas las capitales de Castilla y León, que a todas luces deberán permanecer en la Fase 0 según los criterios que han establecido, mientras ven que el resto de ciudades van avanzando de fase y rebajando restricciones? ¿Nos hemos quedado atrás?

El tiempo lo dirá. Esto es una carrera de vallas. Una salida fulgurante puede acabar con tus dientes en el tartán. Vamos a avanzar combinando recuperación y seguridad. Puede que lleguemos los segundos, o los terceros, pero esperamos no salir en camilla de la pista.

¿Cómo está de preparada Castilla y León para afrontar un rebrote de la enfermedad? De haberlo, tal y como profetizan muchos expertos, ¿cuándo afectaría más a la Comunidad? ¿En julio, en septiembre o en noviembre? Por intentar ser un poco más concretos

Con estos niveles de inmunización vamos a intentar que no haya un rebrote brusco mediante la gestión razonable de la actividad. Si dejamos salir el gas de manera controlada el globo no estallará ni saldrá volando. Caminamos sobre un campo minado. El otoño es muy peligroso por la coincidencia de la gripe y los virus respiratorios tradicionales que pueden dificultar enormemente el control y la trazabilidad.

¿Cómo valora la gestión de Inés Arrimadas en sus conversaciones con el Gobierno, mientras es criticada por unos cuantos (bastantes) militantes?

La gestión en tiempos de crisis da la medida de la capacidad de los liderazgos. Creo que es esencial que en la salida de esta crisis consigamos grandes acuerdos políticos para evitar la peligrosísima polarización en una situación explosiva. Ese es el trabajo de Ciudadanos y en esa línea tendrá siempre mi apoyo.

¿Qué experiencia le va a quedar de todo esto cuando pase?

Nunca pensé tener que enfrentar algo así en política desde un puesto de responsabilidad. Espero cuando eche la vista atrás poder haber hecho aquello para lo que me educó mi padre. Salvar el mayor número de vidas y acompañar a quienes han sufrido la pérdida de los suyos. Solo espero que hayamos podido aliviar un gramo el sufrimiento.

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