La USAL, agente colaborador en la intervención arqueológica del yacimiento de ‘El Picacho’

​El proyecto abre nuevas vías de estudio sobre el periodo altomedieval de Castilla y León

La USAL, agente colaborador en la intervención arqueológica del yacimiento de ‘El Picacho’
Yacimiento arqueológico "El Picacho". Foto: USAL

La Universidad de Salamanca colabora en la intervención arqueológica financiada por la Consejería de Cultura y Turismo a través del Servicio Territorial de Valladolid, en el yacimiento de ‘El Picacho’, en Olmos de Peñafiel, con la que se abren nuevas vías de estudio sobre el periodo altomedieval de Castilla y León tras los resultados de los trabajos de exhumado de una veintena de tumbas en la necrópolis del emplazamiento.

Concretamente, gracias al apoyo de la Universidad de Salamanca a través de un proyecto de investigación incluido en el Plan I+D+i del Ministerio de Ciencia e Innovación dirigido por el profesor del Departamento de Historia Medieval, Moderna y Contemporánea, Iñaki Martín Viso, se han podido datar los restos óseos de tres individuos mediante la técnica de Carbono 14.

Así, los científicos han detectado al menos dos fases de uso de la necrópolis, una durante la época visigoda (siglos VI-VII) y otra inmediatamente posterior, de los siglos VIII-IX. Se trataría, por tanto, de un espacio funerario anterior a la formación de lo que hoy conocemos como parroquias rurales y que era utilizado por una población local en el periodo posromano. 

Aunque se conocen otros casos semejantes, ‘El Picacho’ destaca porque ha podido realizarse en él una datación muy precisa. A pesar del notable interés de ese dato, resulta muy significativa la cronología de la segunda fase, porque sitúa al emplazamiento arqueológico en una época de la que se dispone de muy poca información y que tradicionalmente se ha relacionado con un proceso de despoblación del valle del Duero.

La investigación actual ha abandonado los postulados que defendían una despoblación, pero los datos sobre este periodo siguen siendo muy escasos. La segunda datación de ‘El Picacho’ muestra la persistencia de una población que continuó enterrando a sus muertos en el mismo lugar en el que llevaba haciéndolo desde siglos atrás. Esta situación convierte al yacimiento en una ventana que nos puede acercar a unas poblaciones poco conocidas hasta el momento. 

Al respecto, el Iñaki Martín Viso considera que ‘El Picacho’ puede ser “un yacimiento clave para resolver uno de los problemas históricos a los que nos enfrentamos a la hora de estudiar la Alta Edad Media en Castilla y León. Hemos desechado la idea de la despoblación, pero necesitamos saber más sobre las poblaciones que habitaron esta región tras la conquista islámica de 711 y la mal llamada repoblación. ‘El Picacho’ nos acerca a unas sociedades hasta ahora muy poco visibles”, comenta el profesor a Comunicación USAL.

Los trabajos arqueológicos para la puesta en valor del yacimiento han sido llevados a cabo por el grupo Red Cultural, con la estrecha colaboración del ayuntamiento de la localidad.

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