Inician una recogida de firmas contra el peaje en las autovías y autopistas: "Es uno de los mayores fraudes y una estafa a los ciudadanos"

​"Una persona que se desplace 200 km, para hacer un viaje ida y vuelta (400 km en total), debería pagar 20 euros en peajes, lo que supondría que el desembolso fuese equiparable e incluso mayor al gasto en combustible"

Inician una recogida de firmas contra el peaje en las autovías y autopistas: "Es uno de los mayores fraudes y una estafa a los ciudadanos"

El Plan de Recuperación aprobado por el Gobierno de Pedro Sánchez y remitido a la Comisión Europea contempla además del peaje en todas las autopistas, introducir pejes en autovías para reducir el déficit en carreteras.  

"Más allá del trasfondo solidario y ecológico con el que pretenden disfrazar esta medida, nos encontramos ante uno de los mayores fraudes y estafas a la ciudadanía que la administración de este país ha tratado de acometer".

Contra este plan del Gobierno, a través de la plataforma change.org, se ha iniciado una recogida de firmas. 

Autovías, de gestión pública; autopistas, de concesión privada

Argumentan que, en primer lugar, hay que diferenciar entre los dos tipos de vías de alta velocidad, autovías y autopistas. Las autovías son por definición vías de gestión pública, ya sean del Estado o de una comunidad autónoma. Las autopistas, por su parte, son de concesión privada, pudiendo la empresa gestora decidir imponer un peaje a los conductores, o establecer acceso libre y cobrar del Estado.

"Hasta la fecha, las autovías, al ser infraestructuras públicas, sufragadas con nuestros impuestos, eran de uso libre y gratuito por parte de todos los ciudadanos. Con el nuevo plan presentado, se pretende cobrar por kilómetro recorrido a cada ciudadano que realice un desplazamiento por estas vías de alta velocidad".

"Esto supondría que, al precio de 5 céntimos que se propone establecer por kilómetro recorrido, por cada 100 km, habría que pagar 5 € en peajes. Una persona que se desplace 200 km, para hacer un viaje ida y vuelta (400 km en total), debería pagar 20 euros en peajes, lo que supondría que el desembolso fese equiparable e incluso mayor al gasto en combustible, convirtiendo así el coste de un viaje de 20 euros en más de 40 euros", explica Javier Lorente, impulsor de esta iniciativa.

"Esto no solo supone un atentado contra la capacidad de movilidad de las personas, encareciendo los desplazamientos, sino que atenta contra la seguridad vial, ya que todos aquellos que no puedan abordar este desembolso, recurrirán al uso de carreteras convencionales, mucho más peligrosas y en peor estado de conservación, tal y como han advertido los colectivos automovilistas de este país". Prueba de ello es que 8 de cada 10 defunciones en accidentes de tráfico durante el año 2020 sucedieron en este tipo de vías (un 77% para ser más exactos), según los datos aportados por la DGT.

"Para terminar de meter el dedo en la llaga, también hemos de tener en cuenta que el cobro de estos peajes no es sino un insulto y un robo a mano armada a todos aquellos ciudadanos que usan estas vías, y que año tras año pagan sin falta los impuestos correspondientes a la tenencia y posesión de un vehículo, como el impuesto de circulación, por el que se pagan anualmente por vehículo entre 40 y 400 € dependiendo de su cilindrada".

Teniendo en cuenta que el parque móvil español consta de 32,05 millones de vehículos registrados, la cifra recaudada tan solo en impuestos de circulación alcanza miles de millones de euros; por lo tanto, si tienes coche o moto, el uso de las autovías no es un privilegio, es tu derecho".

De esta manera, la medida propuesta de cobrar por el uso de las autovías "no solo es injusta con el colectivo ciudadano, más vulnerable que nunca en estos momentos de crisis sanitaria y social, sino además anticonstitucional, al ir contra el artículo 19 de la Constitución Española, que establece el derecho de todos los ciudadanos a circular libremente por el territorio nacional".

 


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