Exigen la dimisión del anterior gerente del hospital por listas de espera “en el cajón B”

Exigen la dimisión del anterior gerente del hospital por listas de espera “en el cajón B”

La aparición de miles de citas pendientes desde hace años en el hospital de Salamanca es la gota que colma el vaso para que la Unión General de Trabajadores (UGT) exija responsabilidades al consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, y al anterior gerente del hospital, Rafael López, ascendido a gerente regional pese a su nefasta gestión al frente del complejo hospitalario charro. “Las mentiras tienen fecha de caducidad”, añade el sindicato.

La actual gerente, Cristina Granados, se ha encontrado con 13.000 citas pendientes de una fecha para pacientes desde hace dos y tres años al intentar actualizar las listas de espera en cada especialidad. Casos que estaban en archivadores bajo la gestión de Rafael López, al que UGT define como “ocultados oficial de agujeros negros en la sanidad salmantina” e incluso de su antecesora Raquel Rodríguez, también premiada con otro cargo por la Consejería de Sanidad cuando fue destituida de su cargo.

El complejo hospitalario de Salamanca está actualizando el sistema de citas para pruebas diagnósticas, de manera que todos los pacientes tengan una fecha para ser atendidos. A falta de culminar la agenda de oftalmología, se ha detectado que había unas 13.000 citas acumuladas durante los últimos años.

Según explican desde la Junta de Castilla y León, hasta ahora aquellos casos que no eran urgentes quedaban en un segundo plano a la espera de que hubiera algún hueco disponible. Entonces eran archivados, llegando a acumularse en algunos casos hasta dos y tres años la demora sin llegar a recibir el paciente una fecha concreta. Ahora todos los pacientes tendrán una cita, aunque sea para dentro de un año.

Eliminar listas de espera a coste cero

UGT denuncia además que la actual gerente pretende ahora eliminar listas de espera a coste cero, sin contratar a personal. “Esta escandalosa aparición de listas de espera, vistas por todos y encontrados ahora por los que se negaron a admitirlo durante años, son el resultado del recorte de plantilla, de una mala gestión, de las agendas cerradas y de mentiras acumuladas”.

En el caso de las resonancias, no se opone a que se realicen los sábados, pero no a costa de incrementar la jornada laboral de forma irregular para evitar nuevos contratos. “La gerente vuelve a engañar con los números. Antes las resonancias se contabilizaban como una a pesar de necesitar varios estudios. A partir del cambio de jornada que incluyen los sábados se contabilizará por estudios realizados y no por pacientes, llegando a triplicar las estadísticas. Todo para hacer ver que se trabaja más. Otra mentira que tendrá fecha de caducidad”.

 

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