El Procurador del Común se pronuncia sobre las ayudas municipales a la adquisición de libros de texto

El Procurador del Común se pronuncia sobre las ayudas municipales a la adquisición de libros de texto

La resolución del 3 de diciembre de 2015 del Procurador del Común de Castilla y León recomienda al Ayuntamiento de Ciudad Rodrigo que las ayudas municipales para la adquisición de libros de texto tengan como destinatarios tanto a los alumnos escolarizados en centros públicos como en centros privados concertados, ya que se debe dar prioridad  a las familias más desfavorecidas económicamente, pues el fin último de estas ayudas debe ser compensar desigualdades en el ámbito educativo. De no ser así, estas familias se verían discriminadas al ser excluidas de estas ayudas, como así ha pasado.

De esa manera, el órgano, cuyas resoluciones son únicamente consultivas, da la razón a la postura que siempre ha mantenido el PP, que consideró injusto, discriminatorio e incluso inconstitucional la decisión adoptada por el tripartito. Queda claro, por tanto, que no es competencia de este Ayuntamiento favorecer la elección de centros públicos en detrimento de los centros concertados. La resolución del Procurador del Común supone, a juicio del PP, “un buen varapalo por su cerrazón y políticas injustas”. 

Por ello. El PP solicita al tripartito que votó por unanimidad en la Junta de Gobierno Local -ya que el Grupo Municipal del PP no tiene voto en la misma pero sí en las Comisiones informativas donde nos hemos opuesto reiteradamente al criterio del tripartito- que cambie su postura de cara al presente curso “para que los niños con necesidades económicas de estos colegios puedan acceder a las ayudas que han sido excluidas, dado que el Procurador del Común le da dos meses de plazo para que modifiquen su injusta postura”.

Exige, además, que en los Presupuestos para 2016 se prevea la dotación de ayudas tanto para los niños que estudian en colegios públicos como concertados con necesidades económicas y que no se dejen de lado las necesidades de niños necesitados por una ideología política, pues el hambre y la pobreza no conocen de colores ni de política.

De igual modo, piden “que no se nos vendan con bombo y platillo unas reformas sociales las cuales luego son discriminatorias, como las que tenemos entre manos” y exigen respeto a la libertad de elección de centros educativos, “pues no es una competencia del Ayuntamiento influir en las familias, como bien reconoce el Procurador del Común, debiendo de mantenerse neutral el tripartito en el derecho a la elección de centro que sólo le corresponde a los padres”.

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