La Asociación regional de vigilantes municipales revela que 4 efectivos están haciendo el trabajo de 11 policías

La Asociación regional de vigilantes municipales revela que 4 efectivos están haciendo el trabajo de 11 policías

La recién creada Asociación de vigilantes municipales de Castilla y León también solicita la reconversión a agentes de la Policía Local de los vigilantes, como ya ha sucedido en Aragón y Baleares “pues han de superar la misma oposición y tienen la misma formación y funciones que aquellos”. 

En plena polémica por las atribuciones y la forma de desplazarse de los vigilantes municipales de Villamayor, el colectivo explica que en esta localidad 4 vigilantes municipales ejercen las funciones que deberían realizar 11 Policías Locales ya que en función de los 7.000 habitantes censados que tiene el municipio, le correspondería ese número de agentes por Ley. Esto está generando “que no se pueda contar con los medios suficientes para contrarrestar eficazmente la delincuencia del municipio, en el que se han incrementado los  robos tanto en viviendas, como de  alumbrado público, con más incidencia en la zona de las urbanizaciones”. 

 

Desde la asociación denuncian las “barbaridades” que se han lanzado respecto de los vigilantes al acusarles de realizar las funciones propias de Policía Local sin tener la condición legal de autoridad, “cuando la Ley cita textualmente que los Vigilantes Municipales ejercerán las funciones encomendadas a los cuerpos de Policía Local”. Asimismo, la normativa detalla que en aquellos municipios donde no exista cuerpo de Policía Local “podrán crearse hasta un máximo de siete plazas de vigilante municipal que ostentarán el carácter de agente de la autoridad en el ejercicio de sus funciones”.

 

En Salamanca, además de en Villamayor, los vigilantes municipales también están presentes en Vitigudino.

 

Los vigilantes municipales son la primera fuerza actuante en las intervenciones en el Alfoz de grandes ciudades y en buena parte del ámbito rural de la Comunidad. “Sienten y sufren una gran indefensión por ser mayoritariamente patrullas unipersonales y carecer de la condición de Policía, ya que la palabra ‘vigilante’ en muchas ocasiones crea confusión y la ciudadanía desconoce la verdadera condición de Agentes de la Autoridad que ostentan, a diferencia de los Vigilantes de Seguridad Privada”. 

 

Por otra parte, señala la asociación, carecen de arma de fuego, “lo cual parece ilógico al pertenecer a Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y más en el ámbito rural, en zonas predominantemente de caza y con el aumento de la tasa de delitos que se están cometiendo”.

La reconversión no conllevaría necesariamente un aumento del gasto público para las Administraciones Públicas.

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